No quieren una “nueva Guerra Fría”: las conclusiones del encuentro entre Joe Biden y Vladímir Putin

La reunión entre el presidente estadounidense Joe Biden y su homólogo ruso Vladímir Putin transcurrió, según dicen los propios actores, sin mayores revuelos. Antes de encontrarse, las relaciones estaban bajo una tensión marcada por los ciberataques, la persecución a opositores en Rusia y la influencia en Ucrania y Bielorrusia. Los temas siguen en el mismo punto de partida: en medio de asperezas, pero con Biden y Putin sin ganas de armar un gran revuelo.

Biden indicó que el tono de la cumbre con su par ruso fue “bueno” y “positivo“, pero aseguró que le advirtió de cualquier injerencia en las elecciones estadounidenses. “Le dije claramente que no toleraríamos los intentos de violación de nuestra soberanía democrática o de desestabilización de nuestras elecciones democráticas y que responderíamos“, dijo Biden en rueda de prensa tras la reunión.

Vladímir Putin y Joe Biden. Fotos: Angela Weiss y Alexey Druzhinin / AFP
Las tensiones entre Putin y Biden han sido recurrentes desde la llegada del demócrata a la Casa Blanca. Fotos: Angela Weiss y Alexey Druzhinin / AFP

Creo que lo último que quiere ahora es una Guerra Fría“, declaró Biden en alusión a Putin. El mandatario estadounidense, que ha visto cómo varias empresas e infraestructuras cruciales de su país sufrían ciberataques en las últimas semanas, reveló a la prensa que le dio a Putin “una lista” de 16 entidades que “van del sector de la energía hasta nuestros sistemas de distribución de agua“. Esas “infraestructuras cruciales” deben quedar al margen de ciberataques, aseveró.

Putin había dicho previamente, en su rueda de prensa, que ambos gobiernos acordaron “abrir un diálogo sobre ciberseguridad“, y aseguró la mayoría de ataques de ese tipo provienen de Estados Unidos.

Cumbre “constructiva”

La primera cumbre entre Biden y Putin fue “constructiva“, aseguró el mandatario ruso tras el encuentro de tres horas y media en Ginebra.

Las conversaciones fueron absolutamente constructivas“, dijo Putin durante una rueda de prensa en solitario en Ginebra, donde ambos mandatarios acordaron el regreso de sus respectivos embajadores, un gesto de apaciguamiento en sus tensas relaciones.

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Los embajadores “regresarán a su lugar de trabajo. Cuándo exactamente es una cuestión puramente técnica“, dijo el mandatario ruso, quien también avanzó posibles “compromisos” para un intercambio de prisioneros.

Las relaciones diplomáticas entre Moscú y Washington estaban muy degradadas desde que el actual mandatario estadounidense llegó al poder en enero.

Después de que Biden comparara a Putin con un “asesino“, Rusia llamó a consultas en marzo a su embajador Anatoli Antonov y dijo que su par estadounidense en Moscú, John Sullivan, debería regresar a Washington.

Apretón de manos

A pesar de las tensiones, la cumbre celebrada en la elegante Villa La Grange, comenzó con un apretón de manos entre ambos dirigentes.

Biden tomó la iniciativa y tendió la mano a Putin. “Siempre es mejor verse cara a cara“, dijo el estadounidense al inicio de la primera reunión con el líder ruso desde que llegó a la Casa Blanca.

Putin llegó a Ginebra el miércoles al mediodía, media hora antes del inicio de la cita, y Biden lo hizo el martes, procedente de Bruselas, donde participó en sendas cumbres de la OTAN y con sus aliados de la Unión Europea.

Desde su llegada al poder, el 46° presidente de Estados Unidos adoptó un tono firme con relación a Putin, para dejar claras las diferencias con su intempestivo predecesor, Donald Trump. Biden prometió además que subrayará ante su homólogo cuáles son “las líneas rojas” que no debe franquear. “No busco un conflicto con Rusia, pero responderemos si Rusia continúa con sus actividades dañinas“, indicó el presidente estadounidense antes de la cumbre.

Putin buscaba demostrar que Rusia sigue siendo influyente en el escenario internacional durante su cumbre con Biden. Foto: Maxim Blinov / SPUTNIK / AFP

Aunque la Casa Blanca insistió en que no se debe esperar ningún avance espectacular, el presidente de 78 años sabe que en Ginebra tiene la oportunidad de pulir su imagen de excelente negociador. En los últimos días, los observadores recordaban la célebre cumbre en Ginebra entre los presidentes Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov en 1985, que marcó el comienzo del deshielo de la Guerra Fría.

Siempre estoy listo“, declaró Biden al llegar a Ginebra y ser cuestionado sobre su estado de ánimo antes de este encuentro que concentra la atención del mundo. Pero el presidente ruso también tiene una larga experiencia en materia de cumbres. Desde que llegó al poder a fines de 1999 ya se codeó con cuatro presidentes estadounidenses. Biden es el quinto.

Muchos expertos coinciden en que Putin ya logró lo que más deseaba: la celebración de la cumbre como muestra de la importancia de Rusia en el escenario mundial. En una entrevista con la cadena NBC, Putin dijo esperar que el presidente demócrata se muestre menos impulsivo que su predecesor republicano. Pero aprovechó la ocasión para calificar a Donald Trump como un hombre “talentoso“.

“Sabía que violaba la ley”

El único acuerdo entre la Casa Blanca y el Kremlin era que las relaciones entre ambos países están en su punto más bajo en décadas. Los temas de controversia son numerosos y las discusiones prometían ser ásperas y difíciles, en particular sobre Ucrania y Bielorrusia.

Más allá del intento de interferencia en las elecciones de 2016, los ciberataques masivos registrados recientemente contra empresas como SolarWinds, Colonial Pipeline y JBS y atribuidos a Moscú o a grupos de piratas informáticos radicados en Rusia, han molestado a Washington.

La ciudad está bajo estricta seguridad, pero un pequeño grupo de manifestantes quiso mostrar su apoyo a Aléxei Navalni, líder opositor ruso que está en prisión tras sobrevivir a un envenenamiento que él atribuye al Kremlin. Muchos coreaban “Una Rusia sin Putin“.

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El martes, desde Bruselas, Joe Biden lanzó una clara advertencia a propósito del activista ruso. La muerte de Navalni “sería una tragedia“, dijo Biden. “Eso deterioraría las relaciones con el resto del mundo y también conmigo“, advirtió.

Navalni “sabía que violaba la ley” al no respetar las condiciones de una condena con suspensión de pena cuando fue tratado en Alemania de un envenenamiento, aseguró el miércoles el presidente ruso tras la cumbre.

El presidente de Suiza, Guy Parmelin se mostró por su parte esperanzado ante este encuentro. “El mundo lleva 18 meses de una pandemia que golpeó terriblemente. La reunión de Ginebra representa una oportunidad para que los presidentes de Estados Unidos y Rusia infundan un poco más de optimismo, un poco más de esperanza en la política mundial“, dijo.

*Con información de AFP

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