Bogotanos empiezan a valorar sus humedales, pero aún les falta conocer más

Una encuesta de la Veeduría Distrital mostró que los bogotanos entienden qué son los humedales, pero desconocen cuáles se ubican cerca del lugar en el que residen. Otro de los hallazgos es que hay una percepción generalizada de que no se ha hecho una buena gestión en su preservación.

Son los pulmones de la ciudad. Con el frío, se convierten en paraísos cubiertos de niebla. Con el sol, se alzan colores en sus tierras, insectos, avifauna, aguas y árboles. Estas burbujas de vida se constituyen como una parte importante de la estructura ecológica. Sin embargo, a pesar de su relevancia, ha surgido la pregunta de qué tanto saben los ciudadanos sobre ellos.

Para dar luces al respecto, la Veeduría de Bogotá realizó una encuesta virtual a 234 personas durante una semana. El sondeo arrojó que más del 85 por ciento de los consultados entiende qué es un humedal y cuál es su valor natural y cultural, y que el 58 por ciento tiene nociones de cuántos existen en la ciudad.

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Sobre este último aspecto, los resultados mostraron, además, que el humedal más reconocido es La Conejera (Suba). Le siguen el Juan Amarillo o Tibabuyes (Suba) y Santa María del Lago (Engativá). Por el contrario, los que menos distinguen los ciudadanos son La Isla (Bosa), Tunjo (Ciudad Bolívar) y Meandro del Say (Fontibón).

Ciudadanos que reconocen cada humedal
Fuente: Veeduría Distrital – ¿Cuál es el estado de los humedales de Bogotá? Antecedentes y opinión de los ciudadanos. Captura de pantalla.

Para Emmanuel Escobar, director de la Fundación Humedales Bogotá, una oenegé que se ha centrado en destacar la relevancia de estos ecosistemas y de llevar un registro de la variedad de aves que allí se encuentran, estos resultados son positivos. Aunque no se trata de una muestra significativa, exhiben un cambio en el interés de los citadinos. “Hoy hay una mayor disposición por parte de los bogotanos de conocer sobre los humedales, sus problemáticas y su diversidad. Eso se ve en los resultados. De hecho, desde la fundación, con el trabajo en campo, hemos sido testigos de esto”, dijo a Diario Criterio.

A los ciudadanos también se les preguntó sobre el estado de los humedales. En este ítem, solo el 2 por ciento consideró que se encuentran en un muy buen estado. La mayoría manifestó que están en una situación “regular” (57 por ciento).

Percepción estado de los humedales
Fuente: Veeduría Distrital – ¿Cuál es el estado de los humedales de Bogotá? Antecedentes y opinión de los ciudadanos. Captura de pantalla.

Parte de estos resultados, para Escobar, tendría relación con las opiniones que se van formando los ciudadanos a partir de lo que se presenta en espacios como los medios de comunicación. “Es una apreciación válida, pero podría no tener en cuenta la mejora que han presentado en los últimos años. Si comparamos el estado actual de los humedales a como estaban en los años 90, hay un progreso; varios espacios se han recuperado”, señaló.  

Sin embargo, para el director de la fundación, este renacimiento no desconoce que todavía hay mucho por hacer. De acuerdo con un listado publicado por la fundación a finales del año pasado, de los 15 humedales reconocidos en la ciudad, siete (Jaboque, Meandro del Say, Juan Amarillo, Techo, El Tunjo, La Isla y Tibanica) fueron clasificados como “en cuidados intensivos”, debido a las condiciones que presentan.

Los restantes (El Burro, La Conejera, Capellanía, Salitre, Santa María del Lago, La Vaca y Torca-Guaymaral) fueron categorizados como “en cuidados intermedios”.

Parte de los problemas que hoy afectan los humedales son, para el experto, una mala herencia de la administración distrital anterior. “Los impactos de las obras de la Alcaldía anterior todavía se sienten, muy a pesar de que sí se ha visto en las últimas gestiones un mayor interés en materia ambiental”, dijo.

Recomendaciones en la voz de la ciudadanía

Las conversaciones alrededor del cambio climático han cobrado especial preocupación en los últimos años, sobre todo ante las alertas que se han enviado desde organizaciones como la oenegé WWF y Naciones Unidas.

Estas discusiones también se han centrado en la protección de los oasis que se encuentran en las ciudades, como es el caso de los humedales, puesto que, entre otras cosas, estos regulan el ciclo del agua, previenen inundaciones y mejoran la calidad del aire.

Partiendo de la necesidad que surge de protegerlos, no solo por su biodiversidad sino por los beneficios que representan para los ciudadanos, en la misma encuesta se les pidió a los ciudadanos que le sugirieran a la Administración Distrital acciones para su manejo.

Parte de estas recomendaciones se centraron en la integración de las comunidades con su entorno. Por ejemplo, se pidió que se avanzara en programas y proyectos para la difusión de su importancia, en mesas de diálogo con las comunidades aledañas a estos ecosistemas con el fin de que conozcan a profundidad cuál es su valor y en la socialización de los avances que se emprendan en beneficio de ellos.

Otra parte de las sugerencias hizo énfasis en respetar la estructura actual de los humedales. Algunas de ellas son no drenarlos, no plantar especies invasoras que pongan en peligro a las nativas y que las “constructoras no invadan estos espacios”.

Fundación Humedales de Bogotá - aves
Los humedales de Bogotá cuentan con una gran biodiversidad. Foto: Fundación Humedales Bogotá.

La Veeduría también tomó la palabra

Además de darle espacio a las impresiones de los capitalinos, la entidad también incluyó en el documento en que presentó los resultados de la encuesta una lista de sugerencias para el Distrito.

Algunas de estas fueron: mejorar y controlar la disposición de los residuos sólidos y de construcción, ya que afectan directamente a los ecosistemas, y avanzar en la reconstrucción de la confianza ciudadana por medio del diálogo, mediante “encuentros con la Mesa Distrital de Humedales y los grupos territoriales para cada uno de los ecosistemas declarados”.

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