Exmilitares colombianos vinculados a magnicidio en Haití fueron entrenados por el servicio de inteligencia MI5 británico

Diario Criterio pudo establecer, en exclusiva, que varios de los mercenarios responsables del magnicidio del presidente Jovenel Moïse recibieron entrenamiento militar del Reino Unido, cuando integraban un grupo élite del Ejército colombiano, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez

El asesinato del presidente de Haití Jovenel Moïse sigue causando revuelo internacional, no solo por ser un hecho que en toda América no se presentaba desde 1963, con el crimen contra John F. Kennedy, sino por la cantidad de preguntas que aún deben ser contestadas para completar este asombroso rompecabezas.

Aunque los reflectores, por ahora, se concentran en apuntar a los 21 mercenarios colombianos (3 abatidos y 18 capturados) involucrados en la operación para asesinar al presidente haitiano, a medida que pasan los días se conocen detalles inesperados sobre el origen de esos mercenarios connacionales.

Lo primero que se supo de ellos es que se trataba de exmilitares bien entrenados que fueron reclutados en Colombia por otros colegas con conexiones en Miami, Estados Unidos, a través de dos empresas clave que son investigadas: CTU Security y World Wide Capital Lending Group. La primera, del venezolano Antonio Enmanuel Intriago Valera y gerenciada por el colombiano Arcángel Pretelt Ortiz, y la segunda, de Walter Veintemilla.

World Wide Capital y CTU Security, las empresas investigadas por el magnicidio en Haití

Posteriormente, The Washington Post, citando al portavoz del Pentágono, el teniente coronel Ken Hoffman, hizo otra revelación: algunos de los mercenarios colombianos, cuando hacían parte de los comandos activos del Ejército con cursos de Lancero, también habían sido entrenados por las fuerzas especiales de Estados Unidos.

“Una revisión de nuestras bases de datos de entrenamiento indica que un pequeño número de los colombianos detenidos como parte de esta investigación habían participado en programas de entrenamiento y educación militares de Estados Unidos en el pasado, mientras se desempeñaban como miembros activos de las Fuerzas Militares de Colombia”, dijo Hoffman en un comunicado a The Washington Post.

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Y ahora Diario Criterio revela que varios de esos mercenarios también recibieron entrenamiento de las fuerzas de inteligencia militar británica, más conocida como el MI5, cuando hacían parte activa del Ejército colombiano durante el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez.

Esa información fue corroborada por un agente encubierto del Centro de Comando Especial (CCE) del Ejército y que trabaja de la mano con agencias de inteligencia internacionales. El curtido investigador, que por obvias razones pidió no revelar su identidad, aclaró que decidió contar esos detalles porque los comandos y excomandos del CCE están cansados y decepcionados por el tratamiento que le han dado a toda la información y el abandono estatal. “A muchos conocidos, otros compañeros en lo laboral, duele verlos en su situación y más a las familias en total incertidumbre”.

CCE: el grupo élite del Ejército

Para empezar, hay que aclarar que el CCE es una unidad de Fuerzas Especiales dentro del Ejército que se especializa en operaciones élite. Su adiestramiento se lleva a cabo en un Bafe, es decir, un Batallón de Fuerzas Especiales en el que entrenan permanentemente cuando no están en campo desarrollando operaciones militares. Se estima que esa unidad es integrada por al menos 160 uniformados altamente calificados y por lo general se mantienen activos durante 15 años.

Dentro de esa unidad élite hay dos grupos destacados: Bacoas y Griex. Ellos son los que reciben asesoría y entrenamiento de fuerzas especiales de Estados Unidos y Reino Unido. Por lo general, dicha capacitación la asumen en fincas alquiladas, muy alejadas del resto de la unidad, y no existe la práctica de polígono.

Los Bacoas son pequeños grupos de comandos, no mayor a cuatro o cinco hombres, que tienen la misión de infiltrarse en la zona donde se desarrollará la operación. A ellos también se les conoce vulgarmente como los ´troyanos´, porque al igual que el virus informático (emulando el caballo de la guerra de Troya), lo que hacen es camuflarse dentro de una zona específica donde está el objetivo de la operación, su avanzada por lo general es de noche o en la madrugada, y cuentan con un tirador de alta precisión (TAP), capaz de neutralizar a cualquier objetivo con un solo disparo.

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Por su parte, los Griex son un grupo de inserción y exterminio, capacitados para ejecutar limpiamente una misión como la de Haití; cuentan con el TAP, munición especial subsónica y una planeación tan impecable, que antes de cualquier operación, los encierran y aíslan por semanas. Todo lo contrario a lo sucedido con los mercenarios en Haití.

“Lo que muestran las noticias sobre el material de guerra decomisado, una escopeta, cuatro o cinco fusiles, unas pistolas, unos cuantos chalecos antibalas, si eso es todo lo que fue presentado, quiere decir que no había armamento para todos. Su entrenamiento se basaba en aprender algo de inglés. No se tiene información que hayan recibido instrucción de combate”, dijo el comando del CCE.

Armamento incautado a los mercenarios colombianos señalados del magnicidio del presidente de Haití.

Álvaro Uribe y el MI5

Cuando Álvaro Uribe Vélez fue elegido presidente en 2002, una de sus primeras acciones como mandatario electo fue reunirse con el entonces primer ministro británico, Tony Blair.

El objetivo de ese encuentro era ultimar detalles para montar un plan de seguridad antiterrorista en Colombia, con el mismo modelo y apoyo de la inteligencia militar británica; incluso, Uribe Vélez visitó la sede del MI5, una agencia experta en terrorismo, espionaje e interceptación de comunicaciones.

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De la historia autorizada de la agencia de inteligencia británica, y que aparece publicada en su página web, se extrae que uno de sus principios es el anonimato y pasar desapercibidos. Eso explica que en Colombia se sepa poco o nada de las operaciones desarrolladas por los comandos activos del CCE con asistencia británica.

Las misiones anónimas en Colombia

De hecho, varios de los exmilitares colombianos en Haití participaron en misiones como la captura o abatimiento de temidos narcotraficantes: Diego Montoya Henao, alias don diego; Jorge Iván Urdinola Perea, alias La Iguana; Víctor Ramón Navarro-Cerrano, alias Megateo, solo por citar algunos.

Diario Criterio pudo establecer que entre los exmilitares que recibieron entrenamiento británico cuando eran activos, y que estarían involucrados en el asesinato del presidente haitiano, aparecen Naiser Franco Castañeda, Neil Durán Cáceres, Manuel Antonio Grosso Guarín, Juan Carlos Yepes Clavijo y el sargento Duberney Capador Giraldo, abatido durante la reacción de la policía haitiana y quien habría sido una las piezas fundamentales para reclutar a varios de los militares.

Con todos esos detalles y los revelados por las autoridades, no cabe duda de que los exmilitares señalados de asesinar al presidente de Haití estaban bien entrenados, hicieron parte de un grupo élite del ejército colombiano y recibieron asesoría de varias agencias de inteligencia internacionales como la CIA, DEA, Mossad y ahora el MI5.

Lo absurdo, y que no concuerda con todo esa experiencia militar, es que ellos estén involucrados con o sin conocimiento como protagonistas de una de las operaciones más insólitas, al punto de que ni a un libretista de Netflix, Amazon o incluso de Hollywood se le hubiera ocurrido imaginar.

Estos serían algunos de los exmilitares que recibieron un entrenamiento especial en Colombia y también del MI5 británico.

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