¿Por qué puede ser difícil dejar a una pareja abusiva?

Con los mensajes, fotos y grabaciones revelados durante el juicio de Johnny Depp contra Amber Heard por difamación, cabe preguntarse, ¿por qué duraron más de seis años?


“Ella se molestó por mi baile. Le dije que no había para más. Me levantó la mano. Me golpeó. No fue una cachetada. Fue un puño”, cuenta Santiago* sobre la vez que su exnovia lo golpeó, hace cuatro años. Confiesa no ser “muy adiestrado para bailar”, defecto que, comenta, ella conocía.

Estadísticamente, mujeres, menores de edad y ancianos son los más vulnerables a la violencia doméstica. Sin embargo, los hombres, como lo probó Johnny Depp, también pueden serlo, aunque no se conoce una estadística real ya que, de por sí, se trata de un delito con un gran subregistro en general y, en el caso de los hombres, aumenta por el prejuicio social que recae sobre la masculinidad.

Santiago* también recuerda la ocasión en la que un taxista se negó a llevar a su novia. “Se bajó molesta, saludó a una amiga, me ignoró y entró a la casa. Le dije que me molestaba su actitud y me respondió con una cachetada. Mis amigos se dieron cuenta y se alistaron para encararla, pero les pedí que no se metieran. Vuelve y me golpea, pero con el puño. Tres veces. Me arrodillo y le pido que pare. Me pegó en repetidas ocasiones hasta que un amigo la detuvo”.

La violencia de pareja es uno de los delitos menos denunciados en el mundo debido a que las víctimas de cualquier género pueden sentir vergüenza o culpa por la situación que atraviesan. Además, describe la Clínica Mayo (Estados Unidos), pueden ser objeto de amenazas por parte de sus parejas para retenerlas en la relación o evitar que denuncien.

Santiago*, por su parte, jamás consideró denunciar el maltrato del que era víctima. “Creo que [fue] el mismo machismo”, explicó. Tampoco creyó que denunciar ayudaría. “Por el contrario, (…) intenté solucionar las dificultades a través del diálogo. ¿Cómo detienes a una mujer si te agrade?”, se pregunta. “¿Le pegas? No. Buscas el trasfondo por el diálogo. Te golpea y te quedas quieto. No respondes. Solo sigues adelante”.

En Colombia, desde 2020, se han capturado a 1.388 personas implicadas en delitos sexuales y actos de violencia intrafamiliar contra hombres mayores de edad, según cifras de la Fiscalía General de la Nación.

La mayoría de hombres víctimas de violencia intrafamiliar tiene entre 27 y 59 años de edad y sus principales agresores se identifican como hijos y compañeros permanentes.

Con respecto a los delitos sexuales, la mayoría de victimarios no tiene parentesco con la víctima; en porcentajes menores, los culpables son conocidos y personas cercanas al grupo familiar.

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Amber Heard y Johnny Depp, ante el mundo

Johnny Depp y Amber Heard se conocieron en el rodaje de The Rum Diary (Diario de un seductor), en 2009.

Los actores Johnny Depp y Amber Heard, entonces de 49 y 26 años, respectivamente, se conocieron en 2009, durante la grabación de la película The Rum Diary (Diario de un seductor). Iniciaron su relación romántica “a finales” de ese año “o principios” de 2010, según los documentos que la actriz entregó a la Corte durante el juicio por difamación que su exesposo inició en su contra este año.

Dos años después, la estrella de Piratas del Caribe confirmó su compromiso con Heard en el programa estadounidense Today, de la cadena NBC. Depp describió a la actriz como “una chica maravillosa, muy dulce y muy buena para mí”. En febrero de 2015 formalizaron su unión, que solo duró 15 meses, mientras que su divorcio se hizo oficial en 2017.

Batalla legal

Portada de The Sun sobre Johnny Depp y Amber Heard
En nombre de las sobrevivientes de la violencia doméstica, ahora podemos confirmar que [Johnny Depp] es un golpeador de esposas”: portada de The Sun, en noviembre de 2018, después de que un juez británico fallara a favor del tabloide y concluyera que Depp abusó de Heard, “al menos, una decena de veces”.

En 2018, Amber Heard escribió una columna de opinión en el Washington Post, en la cual denunciaba: “hace dos años me volví una figura pública que representa el abuso doméstico y sentí toda la fuerza de la ira de nuestra cultura contra las mujeres que hablan”.

En respuesta a esa publicación, Johnny Depp demandó a su exesposa por difamación y pidió el pago de 50 millones de dólares, mientras que ella lo contrademandó por 100 millones debido a unas declaraciones que hizo Adam Waldman, abogado del actor. El juicio, que inició el pasado mes de abril, culminó esta semana: la actriz deberá pagarle 10,35 millones de dólares a Depp, que, a su vez, también tendrá que compensarla con 2 millones.

Abuso físico y psicológico

Johnny Depp y Amber Heard, durante el juicio en el que ambos se acusaron y fueron hallados culpables de difamación (foto: AFP).

El actor admitió golpear y lanzar objetos, pero niega sistemáticamente haber golpeado a su exesposa o cualquier otra mujer. Ella, por su parte, alegó que él abusó sexualmente de ella, la golpeó en repetidas ocasiones en la cara y otras partes del cuerpo, y presentó fotos con heridas y hematomas que, sin embargo, no aparecen en otras fotos de esos mismos días, argumentó, gracias al maquillaje.

La evidencia que la expareja de actores presentó durante el juicio se remonta a una relación cuyos últimos años se caracterizaron por el maltrato verbal que ambos cometieron contra el otro y el físico que él probó haber sufrido por parte de ella: según mensajes de texto y grabaciones, Heard admitió haber golpeado a Depp y le advirtió que nadie le crearía a un hombre ser víctima de violencia doméstica; en otros, él se refería a ella como “perra sucia” y decía querer prenderle fuego y tener sexo con su cadáver.

Pero, ¿por qué hay víctimas de violencia de pareja que no terminan su relación cuando el maltrato inicia?

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El ciclo de violencia

Una persona maltratadora no se muestra como tal al inicio de una relación. Por el contrario, puede ser encantadora y llegar a crear en el otro un lazo de dependencia emocional (foto: AFP).

Según la revista especializada Health Psychology Research, el abuso consta de cuatro etapas que ayudan a explicar por qué a alguien que lo sufre le puede resultar difícil abandonar una relación de este tipo.

La persona maltratadora no se muestra como tal al inicio de la relación, sino que, gracias a sus rasgos narcisistas, se exhibe encantadora y, explica el Centro Psicológico Madrid, suele establecer un contacto muy estrecho e íntimo con el otro para crear un lazo de dependencia emocional. Es común que quien abusa tenga historia de haberlo hecho también en sus relaciones previas (Amber Heard, por ejemplo, fue arrestada en 2016 por violencia doméstica contra su exnovia Tasya van Ree).

Más adelante en la relación, la fachada comienza a caer, explica la publicación. Al inicio hay gritos e insultos que evolucionan a quebrar o golpear objetos. El maltrato psicológico ya ha iniciado para entonces, al reforzar en la persona abusada la idea de dependencia.

La fase de tensión se caracteriza porque, ante determinadas situaciones, el agresor reacciona de manera desproporcionada y crea en el otro un sentimiento de culpa. Es frecuente que la persona violentada adopte una posición sumisa para evitar que la situación empeore.

Luego, en el estallido de violencia, el agresor libera toda la ira acumulada en la fase anterior. La agresión tiene el propósito de castigar a la víctima por no haber accedido a sus imposiciones. En esta fase ocurre el abuso físico y puede haber gaslighting (negar la realidad de la víctima), para hacerle creer que merece la agresión.

En 2012, investigadores introdujeron la etapa de resiliencia de la víctima, que es la capacidad de adaptarse a situaciones de maltrato. Esta característica, en ocasiones, conlleva a episodios depresivos que dificultan a la persona tomar acción efectiva contra el abuso.

Finalmente, en la fase de arrepentimiento o luna de miel, el agresor pide perdón, da regalos, luce sinceramente arrepentido al tiempo que puede justificar su conducta (“te amo tanto, que no tolero verte con otros”, por ejemplo), pero promete cambiar. En esta fase, muchas víctimas retiran las denuncias o minimizan el comportamiento agresivo de su pareja.

Y el ciclo reinicia.

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Otro factor que puede perpetuar el ciclo de violencia es la indefensión aprendida, que se caracteriza porque la persona abusada, después de múltiples intentos fallidos de reducir la ira del agresor, deja de sentirse capaz de hacer algo frente al maltrato. Es frecuente que esté acompañada de cuadros depresivos. A ello se suma un porcentaje alto de víctimas que son amenazadas, dependen económicamente o son aisladas lentamente de su círculo social y familiar por el maltratador, describe el Análisis de la justicia restaurativa para atender casos de violencia intrafamiliar, del Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Intrafamiliar (Cavif) de la Fiscalía General de la Nación.

Maltrato infantil, factor de riesgo

El maltrato físico o psicológico en la infancia puede asociarse a violencia en las relaciones adultas del individuo (foto: 123RF.com).

Santiago* comenta que nunca respondió a ninguna de las agresiones de su exnovia: “He vivido violencia (intra)familiar toda mi vida y sé que no voy a reaccionar a esa agresión”. También comenta que creció viendo a sus padres agredirse. Incluso, en una ocasión, defendió a su madre mientras ella golpeaba a su padre.

Según un estudio publicado en la revista Psicología desde el Caribe, los antecedentes de maltrato infantil se asocian con la violencia en las relaciones futuras del individuo: las personas que afirmaron haber sido objeto de maltrato físico y psicológico en la infancia, en comparación con las que no, tuvieron un puntaje significativamente mayor en distintas formas de perpetración de y victimización por violencia de pareja en sus relaciones.

Cifras alarmantes entre minorías sexuales

La discriminación, el temor de revelar su orientación sexual y de que las autoridades no les crean se suman a los factores que influyen en el silencio que acompaña la violencia de pareja en la comunidad LGBTQ (foto: 123RF.com).

Casi una tercera parte de la población LGBTQ reconoce haber maltratado a su pareja. Así lo constata un estudio sobre violencia intragénero realizado por el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam). De hecho, el 26,56 por ciento de los hombres encuestados admitió haber sufrido este tipo de violencia y, en las mujeres, la cifra asciende a 33,85 por ciento.

En esta población, la discriminación, el temor de revelar su orientación sexual y de que las autoridades no les crean se suman a los factores que influyen en el silencio que acompaña la violencia de pareja.

Sin embargo, la publicación Psicología desde el Caribe y el Cavif invitan a poner en marcha acciones de prevención y sensibilización que impidan la reproducción de la violencia y fomenten su denuncia.

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Veredicto contra Amber Heard, ¿revés u oportunidad?

Algunos analistas temen que la sentencia contra Amber Heard tenga un efecto negativo sobre las denuncias de violencia de género, cuyo subregistro es alto en todo el mundo debido, en parte, a que las víctimas suelen enfrentar la revictimización, a pesar del porcentaje mínimo de denuncias falsas.

Christine Scartz, directora de una clínica gratuita para la atención de víctimas de violencia doméstica en Athens, Georgia (Estados Unidos), teme que, con el veredicto, “los abusadores se sientan envalentonados a pintar a sus acusadoras como mentirosas en represalia por sus denuncias”, le dijo a Los Angeles Times, en referencia al caso reciente de una mujer que llamó a su institución un día después del fallo contra la actriz, para denunciar que era víctima de abuso, pero “el miedo era ser vista como una mentirosa, como Amber Heard”, dijo Scartz.

Sin embargo, el veredicto a favor de Depp prueba que la justicia opera ante ese porcentaje de denuncias falsas que, entre 2009 y 2020, fue de 0,0074 por ciento, según la Fiscalía General del Estado español, y dos por ciento, según Dejusticia, por lo cual el otro 98 a 99,9926 por ciento que denuncia merece la misma credibilidad de las víctimas de cualquier otro delito.

(*)Nombre cambiado para proteger la identidad de la fuente.

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