Juan Pablo Echeverri, el artista que siempre fue otros

Juan Pablo Echeverri duró 44 años de su vida tratando de ser cualquier cosa menos él mismo. Encarnó sin pretensiones la famosa frase “la obra de arte soy yo” y fue un artista que nunca se cansó de explorar cada rincón de su cuerpo.

El pasado jueves 16 de junio se confirmó su muerte (la noche anterior) debido a la malaria que adquirió en Nigeria, donde trabajaba con Wolfgang Tillmans, un fotógrafo reconocido con quien viajó e hizo exposiciones durante los últimos 10 años.

El vacío que deja su partida es infinito, así lo han expresado curadoras, artistas y espacios artísticos como el Museo de Arte Moderno y ArtBo. Incluso Foto Japón, empresa con la que realizó su trabajo más reconocido, le dio su último adiós. El impacto por su muerte sigue vibrando en las redes sociales y su rostro se sigue multiplicando en la memoria y en la virtualidad.

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Diario Criterio conversó con algunos de sus amigos y cercanos para rendirle un homenaje a su vida y obra, y para recordar algunos de sus proyectos más importantes.

Juan Pablo Echeverri foto
Juan Pablo Echeverri.

Juan Pablo Echeverri: el eterno Miss Fotojapón

El proyecto más conocido de Juan Pablo Echeverri fue Miss Fotojapón. Desde que tenía cerca de 20 años, el artista empezó a experimentar con su apariencia física haciéndose piercings, cambios de look y poniéndose ropa usada. Quiso que sus cambios quedaran intactos en fotos de 4×5 centímetros y empezó a ir, diariamente, al tradicional estudio fotográfico Foto Japón desde el 2000.

Inicialmente conservó esto como un archivo personal, pero con cientos de fotos guardadas y próximo a concretar la idea de su proyecto de grado de Artes Visuales de la Universidad Javeriana, Juan Pablo habló con su asesor Jaime Cerón, crítico de arte y curador independiente, quien recuerda al artista como un joven obstinado a desarrollar una tesis que hablara de sí mismo.

Juan Pablo Echeverri - Miss Fotojapón
Juan Pablo Echeverri – Miss Fotojapón

“Dentro de los muchos rumbos explorados terminó tomando un rol muy importante su ritual diario, que comenzó antes de estudiar arte, de fotografiarse diariamente hasta ser el eje de presentación pública de su tesis y que luego nombro como Miss foto Japón“, le dijo a Diario Criterio el curador.

“Durante la tesis salió a relucir su ímpetu y su convicción en la relevancia de realizar su trabajo. Sus proyectos eran un asunto vital en extremo y volcaba en ellos todos sus esfuerzos y recursos. Eso me hizo ver tempranamente que iba a ser un artista protagónico de su generación”

Jaime Cerón

A raíz de la presentación de su tesis, Ana María Lozano, curadora del Museo de Arte Moderno de Bogotá en ese momento, lo invitó a participar de una muestra en el museo y desde ese momento su rostro sería inolvidable para el mundo de las artes plásticas.

“Cuando Ana María me contactó para la exposición del MamBo, escoger el nombre fue muy difícil porque era definitivo. Cuando se trataba de mi proyecto de diario, siempre que invitaba personas a mi casa les preguntaba si querían ver mis ‘fotojapones’. Esa frase fue recurrente y ahí decidí dejarlo en Miss Fotojapón“, afirmó Juan Pablo Echeverri en una entrevista con Vice, cuando se cumplieron 15 años del proyecto.

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Actualmente este proyecto hace parte de la Colección de Arte del Banco de la República y ha recorrido el mundo en diferentes exposiciones individuales y colectivas.

Las mil caras inolvidables

“Compartí con Juan Pablo momentos muy importantes de mi vida. Fue con Paulo Licona, en los tempranos dos mil, mi primer compinche de trabajo en museos donde él era guía y tallerista de grupos, y en este país tan godo él solo refrescaba el ambiente. Para mí, fue a mis 23 años enseñanza pura sobre el sentido de diversidad, sobre libertad”, dijo a Diario Criterio María Wills, directora de la Unidad de Artes, del Banco de la República.

La curadora recuerda que Juan Pablo guiaba los recorridos del museo con el pelo rojo escandaloso, con huecos en la ropa, maquillado y era el mejor narrador de historia del arte. “Juan pablo es único, me parece un total visionario y su obra es un reflejo de la fragmentación de identidad que tenemos por los medios masivos y la sociedad pop y de consumo”.

“Fue un precursor absoluto de lo que es la vida de hoy, la selfie, el retrato como firma de relato sobre el tiempo y su obra era un calendario que habla sobre la diversidad y la libertad y la apertura a las identidades múltiples que en realidad todos somos, pero la sociedad conservadora nos obliga a aniquilar para encajar en modelos tradicionales”.

María wills

Durante toda su carrera Juan Pablo Echeverri fue insistente en explorar su cuerpo por medio de la fotografía y el video. Desde su primer proyecto 1 x 2 en 10, donde encarnó algunos roles de género, pasando por Ojo de loca, cuando se fotografío con una bandera LGBTIQ siendo un deportista, obrero, hippie o político, hasta su último registro en la web SCOTCHED, donde modificó su cara con cinta adhesiva en diferentes partes de su rostro.

Juan Pablo Echeverri
Juan Pablo Echeverri. Fotos: página web.

Jaime Cerón piensa que el artista empleaba su cuerpo para asumir temporalmente la identidad de otros y registrarla como una posible dimensión de sí mismo. “Siempre vio en el autorretrato la experiencia del doble y de esa forma expandir la importancia de la diferencia”.

Y así también lo decía Juan Pablo, quien en su página web aseguraba que “jugar con mi propia apariencia y convertirme en cualquier cosa y persona que quiera se ha convertido en mi forma de reflejar cómo veo el mundo. Estoy muy interesado en cómo las personas construyen su ‘yo'”. Juan Pablo Echeverri fue Jim Morrison, la Mujer Maravilla, emoticones, Drácula y, paradójicamente, un muerto en la morgue en su serie “La muerte me sienta bien“.

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“Si bien el trabajo de Juan Pablo fue en un principio escandaloso, hoy ya es un ejemplo y un camino para los jóvenes fotógrafos. Mostrar abiertamente su vida, sus preferencias y su sexualidad sin importar la que sea. Fue uno de los primeros fotógrafos colombianos cuya obra está totalmente enfocada en el arte, sin instante decisivo, reportería o retrato, que fueron por casi doscientos años la norma en la fotografía colombiana y sus imágenes tienen un valor de mercado sin ser un trabajo comercial”, comenta su colega el fotógrafo Camilo George Jimeno.

Juan Pablo Echeverri

El ciclo de la vida no es el de la fotografía

“Para mí, Juan Pablo Echeverri es y será un icono así suene exagerado. Todo un luchador, además, en un medio supremamente precario como es el arte en el país. Su obra más emblemática es Miss Fotojapón, pero realmente su vida entera era una obra. El arte mismo era su vida, su existencia performática, sus disfraces, y esa forma excesiva de tragarse el universo”, expresa María Wills.

La curadora asegura que su casa era un museo, algo sin parangón, “era un acumulador de mariconerías y ternuras. Su vida estaba llena de sarcasmo, pero también de dulzura y belleza”.

El crítico Jaime Cerón asegura que Juan Pablo Echeverri será recordado como un artista “que expandió todos los límites que constriñen la subjetividad humana. Nos dejó entrever que vivir nuestras diferencias puede ser la fuente de una igualdad como seres humanos. Empleo la fotografía y el video como testigos de esa aventura de vivir momentáneamente el cuerpo de otros”.

Por su lado, Camilo George piensa que Juan Pablo Echeverri fue una persona muy valiente artísticamente y en su vida personal. “Así como no tenia ningún problema en enfrentarse a puños con un asaltante, no por salvar su celular, sino por sentar un precedente, tampoco lo tuvo al momento de enfrentar con sus imágenes, mirando de frente y sin bajar la mirada, a una sociedad católica, machista y homofóbica, vestido de la Mujer Maravilla o de Aquaman, pues era un poco de ambos”.

Puede que Juan Pablo Echeverri haya querido encarnar ahora el cuerpo de Dios o de un ángel, pero esa será una foto que nunca se exhibirá. En este plano solo quedan miles de fotografías de sus ojos verdes, esos que nunca pudo transformar y que ahora harán parte de esas piezas de arte inolvidables para la humanidad.

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