José Antonio Kast, el ultraderechista fanático de Augusto Pinochet que busca la presidencia en Chile

Admirador de la dictadura de Augusto Pinochet y en sintonía con líderes como Jair Bolsonaro, Donald Trump y el partido Vox español, el ultraderechista chileno José Antonio Kast se presenta como el candidato del orden para Chile.

En segunda vuelta, Kast enfrentará al izquierdista Gabriel Boric, en medio de un panorama marcado por dos años de protestas sociales que sacudieron a uno de los países más estables de América Latina.

Abogado de profesión, Kast militó por 20 años en el partido ultraconservador Unión Demócrata Independiente (UDI) hasta que en 2019 creó el Partido Republicano, que hoy lo lleva a su segundo intento electoral. En 2017 había alcanzado el cuarto lugar, con 7,93 por ciento de los votos.

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¿Dicen que soy extremo, pero extremo en qué?“, asegura Kast con su retórica cercana a la de líderes populistas conservadores como el actual mandatario de Brasil. Y afirma: “No me traten de ultraderecha, porque no lo soy. Espero que me califiquen como un candidato del sentido común“.

Ultraconservador, y aglutinando a sectores como la Iglesia y la clase media alta, Kast manifiesta que “estamos dispuestos a dar la vida si fuese necesario, dar la vida por nuestro Chile querido. Dios y la patria es lo que nos inspira“. Y, utilizando el estallido social chileno como motor de su contracampaña, agrega que “hemos interpretado a una mayoría de chilenos que quieren un país tranquilo y seguro“. Su discurso ha surtido efecto y ha aglutinado a buena parte del electorado que lo catapultó a la segunda vuelta.

Nostálgico de Pinochet

Kast, casado y con nueve hijos, es un activo miembro del movimiento católico conservador Schoenstatt. Hijo de inmigrantes alemanes que llegaron a Chile en 1951, su padre se alistó en el ejército durante el régimen nazi alemán, aunque el candidato ha dicho que fue por “obligación“.

En Chile, su familia se instaló en la localidad de Paine, en las afueras de Santiago, donde hicieron fortuna con una fábrica de embutidos tradicionales alemanes y Bavaria, una cadena de restaurantes de la que se desvinculó hace pocos años. Agrupaciones de derechos humanos denuncian que miembros de su familia colaboraron en la detención de opositores en la localidad de Paine durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El primer cargo público de Kast fue de concejal por la comuna de Buin (cerca de Paine), entre 1996 y 2000. Luego saltó al Parlamento y fue diputado por cuatro periodos consecutivos.

José Antonio Kast. Foto: Martín Bernetti / AFP
José Antonio Kast. Foto: Martín Bernetti / AFP

En esta nueva incursión presidencial mantiene la sonrisa y parsimonia que lo caracterizan, aunque al acercarse la elección se le vio más tenso tras ser obligado a remarcar su sabida admiración por la era Pinochet, que dejó más de 3.200 muertos y desaparecidos.

Faltando a la realidad de la dictadura pinochetista, marcada por la persecución a los opositores, Kast afirma que “hay una situación que marca una diferencia con lo que ocurre en Cuba, Venezuela y Nicaragua. Creo que lo de Nicaragua refleja plenamente lo que en Chile no ocurrió (con Pinochet): se hicieron elecciones democráticas y no se encerró a los opositores políticos. Eso marca la diferencia fundamental“.

Desde su punto de vista, la Constitución que en 1980 se promulgó durante el régimen de Pinochet “contenía toda la transición a la democracia“.

Minorías en aprietos

En su programa de gobierno, propone la disminución del gasto público, una reducción tributaria y eliminar varios ministerios, entre ellos el de la Mujer. Es el único de los siete candidatos de la ya concluida primera vuelta que propone mantener el sistema de pensiones privados instaurado en la dictadura, muy criticado en la opinión pública.

Plantea la intervención de las Fuerzas Armadas en la región de La Araucanía, en el sur de Chile, agobiada por el conflicto con indígenas mapuches y subir las penas de cárcel para los delitos comunes.

Gabriel Boric, candidato a elecciones Chile. Foto: AFP
Gabriel Boric. Foto: AFP

En una de las partes más polémicas, propone dentro de un estado de excepción la detención en casas o lugares distintos a las cárceles de opositores y la clausura del Instituto Nacional de Derechos Humanos, además de la construcción de una zanja para evitar la entrada de inmigrantes irregulares.

También la derogación de los beneficios compensatorios a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos en la dictadura y la creación de una “Coordinación Internacional Anti-Radicales de Izquierda“.

El panorama para la segunda vuelta

El mercado chileno reaccionaba con alivio ante el resultado electoral que analistas bursátiles interpretaban como parejo. De cara al balotaje, ambas campañas tendrán que moderar sus discursos para atraer al centro.

Un primer sondeo poselecciones, de la encuestadora Cadem, arrojó un empate técnico entre ambos candidatos. “Buscaremos un país que tire para arriba con unidad y sin polarización“, dijo este lunes a radio Cooperativa, el diputado Giorgio Jackson, uno de los asesores más cercanos a Boric.

No obstante, expertos estiman que la elección del próximo 19 de diciembre “va a ser una versión profundizada de las retóricas del miedo“. Como afirma el analista político de la Universidad de Santiago, Marcelo Mella, “va ser una elección de un miedo contra el otro“.

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Mella agrega que “el miedo a una candidatura de Boric de izquierda que no va a poder responder a los problemas que enfrenta el país hoy día o el miedo a un liderazgo ultraconservador con Kast que vaya a dañar severamente la base de pluralismo que debiera tener una democracia“.

Kast obtuvo el primer lugar con casi el 28 por ciento de los votos. Boric, exlíder estudiantil, consiguió la segunda plaza con algo más del 25 por ciento.

Dos versiones antagónicas que se enfrentan en un Chile marcado por una “expresión de esquizofrenia política” que, para Mella, queda reflejada en las dos candidaturas ganadoras en los comicios donde pese a las largas filas que se observaron se volvió a registrar una baja participación, del 46,8 por ciento.

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