Crisis en Kazajistán: ¿en qué queda tras la salida de las tropas rusas?

La semana pasada, Kazajistán fue escenario de disturbios sin precedentes, los más grandes desde su independencia en 1991. Los incidentes causaron decenas de muertos y cientos de heridos, y al menos 12.000 personas fueron detenidas.

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La violencia estalló tras las manifestaciones del 2 de enero contra la subida de los precios del combustible, en un contexto de años de deterioro del nivel de vida y de corrupción endémica entre las élites del país.

Ante el estallido, tropas lideradas por Rusia se desplegaron en Kazajistán para enfrentar las protestas y disturbios que marcaron un punto de inflexión en la antigua república soviética de Asia central. Tras una semana de tensiones, las tropas finalmente se retiran.

Kazajistán: lucha de poder

Hasta ahora, Kazajistán era conocida por su estabilidad. Sin embargo, los hechos de los últimos días alcanzaron altos niveles de violencia y represión. Los actos más graves ocurrieron en Almaty con disparos, saqueo de tiendas y el incendio de la alcaldía y la residencia presidencial.

En esa ciudad, la situación volvía progresivamente a la normalidad, con el funcionamiento del transporte y la reapertura de tiendas y restaurantes. El aeropuerto, cerrado desde la semana pasada tras haber sido saqueado, recibió el jueves su primer vuelo civil.

Manifestantes en un mitin en Almaty el 4 de enero de 2022, reprimido por las fuerzas del orden de Kazajistán. En los días siguientes llegarían las tropas rusas al territorio de Asia Central. Foto: Abduaziz Madyarov / AFP
Manifestantes en un mitin en Almaty el 4 de enero de 2022, reprimido por las fuerzas del orden de Kazajistán. En los días siguientes llegarían las tropas rusas al territorio de Asia Central. Foto: Abduaziz Madyarov / AFP

El gobierno kazajo aún no ha publicado el número exacto de víctimas de los sucesos, pero se estima que es muy elevado dado que los manifestantes que participaron en los disturbios y las fuerzas policiales se enfrentaron con armas automáticas.

Apoyo de Putin

La versión de los hechos presentada por las autoridades kazajas recibió el apoyo de Rusia y de otros países de la región.

El presidente kazajo, Kassym Jomart Tokayev, calificó los disturbios de agresión “terrorista” extranjera, pero hasta ahora no ha entregado pruebas concretas en ese sentido. Esta posición le permitió pedir ayuda militar extranjera.

Como prueba de su estrecha colaboración, Putin y Tokayev tuvieron este jueves una nueva conversación telefónica, durante la cual el presidente kazajo agradeció a Rusia por su apoyo, según el Kremlin.

Casta de ricos

En este contexto, Tokayev lanzó un ataque frontal contra su mentor, el expresidente Nursultán Nazarbáyev, sus aliados y familiares, que controlan gran parte de la economía y siguen siendo influyentes en el círculo íntimo del régimen.

Tokayev acusó a Nazarbáyev de haber favorecido el surgimiento de una “casta de ricos” que domina este Estado con muchos recursos en hidrocarburos, una crítica sin precedentes al hombre que ostenta el título honorífico de “jefe de la Nación“.

El presidente ruso Vladímir Putin siguió de cerca los movimientos de sus tropas durante la última semana en Afganistán. Foto: Alexey Nikolsky / Sputnik / AFP
El presidente ruso Vladímir Putin siguió de cerca los movimientos de sus tropas durante la última semana en Afganistán. Foto: Alexey Nikolsky / Sputnik / AFP

Nazarbáyev asumió el liderazgo del Kazajistán soviético en 1989 y lo dirigió desde la independencia en 1991 hasta 2019.

El actual presidente kazajo, que ha hecho toda su carrera bajo la sombra de su mentor político, también anunció que la élite que se ha enriquecido en los últimos 30 años tendrá que pagar a un fondo destinado a “rendir homenaje” a la población kazaja.

Uno de los principales aliados de Nazarbáyev, Karim Masimov, fue detenido el sábado acusado de alta traición tras ser destituido como jefe del servicio secreto.

La retirada rusa

Una ceremonia solemne con los soldados de la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva), una alianza militar liderada por Rusia, tuvo lugar el jueves por la mañana en Almaty, capital económica de Kazajistán.

El contingente, de 2.030 soldados rusos, bielorrusos, armenios, tayikos y kirguises, fue desplegado en Kazajistán el 6 de enero y debe concluir su salida antes del 22 de enero, según la OTSC y las autoridades kazajas.

Un primer avión con personal militar ruso partió este jueves de Kazajistán, informó el ministro de Defensa ruso, Sergéi Shoigu. Añadió que Moscú tenía previsto completar la repatriación de sus fuerzas el 19 de enero.

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Al respecto, Vladimir Putin no escondió su satisfacción con la intervención en Kazajistán. “Las fuerzas de la OTSC han restablecido el orden y la ley, eso es muy importante. Debemos volver a casa. Nuestra misión fue cumplida“, sentenció.

Durante la intervención rusa, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, causó el enojo de Moscú. Blinken declaró que “una vez los rusos están en tu casa, es a veces muy difícil hacer que se vayan“.

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