‘La anomalía’, la novela que revolucionó a Francia. Esta es su historia

El libro de Hervé Le Tellier que ganó el premio Goncourt, el más importante de las letras francesas, y vendió más de un millón de ejemplares, ya se consigue en Colombia. ¿De qué se trata?

Muy pocas personas pueden explicar el éxito literario. A veces se construye con el paso de los libros y de las publicaciones, pero otras veces llega de repente y tan sorpresivamente, que el escritor beneficiado se queda pensando que fue cuestión del azar o de una serie de coincidencias que se alinearon. 

Eso último le pasó al francés Hervé Le Tellier. A sus 63 años y con más de 20 libros publicados -algunos vendieron 20.000 ejemplares-, era un escritor medianamente reconocido en la academia y los lectores especializados, pero invisible para el gran público. Hasta que llegó La anomalía

Puede leer: ‘Lo que no fue dicho’, la novela de cómo se hace y se revela un escritor

Su más reciente libro, publicado en marzo de 2020, se convirtió en un fenómeno editorial. Ganó el premio Goncourt, el más prestigioso de las letras en Francia, y vendió más de un millón de ejemplares. Una cifra impresionante. “Este éxito ha sido consecuencia de una alineación de planetas”, dice el sorprendido escritor en sus entrevistas. 

Y sí, puede que muchos vean como una rareza que un autor no tan reconocido haya ganado el premio más importante de la literatura francesa con una novela que parece de ciencia ficción. Pero los críticos y muchos especialistas en literatura, que han alabado su libro por su técnica y su contenido, creen que es totalmente merecido. 

La anomalía: libros que llegan a las librerías en junio

El tiempo parece darles la razón. La anomalía, que se consigue desde este mes en Colombia bajo el sello Seix Barral, ha sido también un fenómeno en otros países. En España, por ejemplo, agotó tres ediciones en pocos meses.  

¿Quién soy yo?

La premisa del libro es compleja, pero muy sencilla. 243 pasajeros abordan un avión el 10 de marzo de 2021 que va de París a Nueva York. En medio del camino atraviesan una dura tormenta pero, finalmente, llegan a su destino y continúan con sus vidas. 

Tres meses después, sin embargo, los detienen las autoridades y los llevan a un hangar. Resulta que en un hecho inexplicable, el mismo avión con exactamente los mismos pasajeros acaba de aterrizar en el aeropuerto de Nueva York. Es como si la tormenta que pasaron el 10 de marzo hubiera creado dos vuelos exactamente iguales.

‘La anomalía’ también ha sido un fenómeno en otros países. En España, por ejemplo, agotó tres ediciones en pocos meses.  

Es decir: los 243 pasajeros ahora tienen un duplicado exacto. El hecho genera todo tipo de reacciones en el mundo ficticio de la novela. Tensiones políticas (en el libro Donald Trump fue reelegido y es presidente), debates filosóficos y religiosos, crisis burocráticas y económicas. 

Pero lo más importante: cada uno de los pasajeros tiene que lidiar con el hecho de que hay otro ser en el mundo exactamente igual a él, con la misma personalidad, los mismos recuerdos y los mismos seres queridos. Solo hay una cosa distinta: los que llegaron de segundas no vivieron los últimos tres meses y de ahí surgen diferencias irreconciliables. 

Ese es el nudo de la novela. “Quise explotar todas las situaciones que podrían darse al enfrentar a una persona con su doble”, le dijo el escritor el mes pasado al diario ‘El Mundo‘. 

Le puede interesar: El top en ventas de la literatura LGBT colombiana

“A diferencia de otros relatos donde uno de los dobles ha robado la personalidad del otro, aquí la legitimidad es de ambos. Eso crea una situación dramática única, que no se parece a nada de lo que hubiera podido leer antes”, añadió. 

Cada uno de los protagonistas de la historia (un escritor, una pareja de enamorados, etc.) enfrenta la situación de diferente manera. Desde el odio profundo hacia el otro (él mismo), hasta la amistad y la colaboración. Pasando por el asesinato o el suicidio.

Por poner solo un ejemplo: uno de los personajes, el escritor, escribe un libro muy exitoso (que se llama precisamente La anomalía), pero por cuestiones del destino es su álter ego quien recibe todo el reconocimiento, sin haberlo escrito realmente. 

Todo un tema que le da a Le Tellier para reflexionar sobre el ser. Por eso, aunque tiene mucho de ciencia ficción, el libro es sobre todo una reflexión sobre la vida, la identidad y el yo. 

Un juego literario

Más allá de su trama, La anomalía tiene varias cualidades de forma. Por un lado está contado como un thriller, y se puede leer en muy poco tiempo. 

Por otro, está escrito con las reglas del llamado Oulipo, un grupo de literatura experimental fundado en los años sesenta por escritores y matemáticos franceses. Busca jugar con el lenguaje y establece ciertos límites de forma para un relato. De Oulipo, de hecho, hicieron parte Italo Calvino y George Perec.

Puede interesarle: ‘Y entonces fue’, de Helena Iriarte - Reseña de Christopher Tibble

Le Tellier, quien actualmente lo preside, usa en este caso un género literario por cada protagonista del libro. Por eso los capítulos de la pareja de enamorados se leen como una comedia romántica. Otros, en cambio, como un drama o una novela negra. 

Él lo llama un “Oulipo light”, porque otros autores de ese mismo grupo, como George Perec, se imponían límites más estrictos, como escribir todo un libro (El secuestro, 1969) sin la letra “e”, la más usada en el francés (en la traducción al español se cambió por la “a”).

Aunque tiene mucho de ciencia ficción, ‘La anomalía’ es sobre todo una reflexión sobre el ser, la vida, la identidad y el yo.

Pero más allá de esas curiosidades, que hacen de La anomalía un libro único y diferente, la historia promete encantar a los lectores. Muchos de ellos terminarán metidos en un mundo de preguntas y reflexiones, que los dejará pensando por varios meses. 

Parte de su éxito en Francia, de hecho, se debió al voz a voz. Y aunque Le Tellier cree que sin pandemia, las cuarentenas y los encierros, La anomalía no habría tenido tanto éxito, lo cierto es que su libro ya se vende en todo el mundo. Tal vez, como en la historia, se trata de una simple casualidad difícil de explicar. 

Foto: Francesca Mantovani - Editions Gallimard

5 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio