‘La luz opaca’

Hace poco llegó a casa un sobre con un libro. No conocía el nombre del remitente y lo abrí con cierta curiosidad. El libro, de color gris, me llamó aún más la atención porque no entendía, por razones del diseño, dónde estaba la carátula. Lo abrí y esperé encontrarme con una dedicatoria. No había nada al respecto.

Supuse que se trataba de un libro de cuentos o de poemas que alguien, resguardado en el misterio, quería compartirme. De entrada, encontré unas fotografías inquietantes que sirven de guardas. Ellas muestran a unas personas, de rostros graves y miradas perdidas, reunidas en torno a un mercado callejero. Luego encontré el título del libro que, por efectos del color, no lo había notado: La luz opaca.

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El prólogo, de Piedad Bonnet, lo leí con interés. Bonnett habla allí de la relación entre poesía y fotografía y elogia el trabajo de Juan Cristóbal Cobo, nombre que me era completamente desconocido. ¡Ah!, me dije, ayudado por estas palabras introductorias, ¡son fotografías! Me senté entonces y, entre la perplejidad y una especie de desolación, me sumergí en el libro.

La luz opaca es una mirada impresionante sobre Bogotá. Llena de aciertos por todas partes. Y sé que al escribir “impresionante” estoy diciendo también entrañable. Lo entrañable no solo son las fotografías, la manera precisa e intensa en que han sido tomadas y reveladas. Lo entrañable no solo son los itinerarios de Juan Cristóbal Cobo en búsqueda del secreto o el hallazgo del instante de una gran ciudad, sino los personajes que por ellas desfilan.

Juan Cristobal Cobo La luz opaca
Juan Cristobal Cobo La luz opaca

Cada uno de los hombres y mujeres que ha captado el fotógrafo, cargados todos de un duro anonimato, son verdaderos. Poseen aura, como decía Walter Benjamin de esas fotos que más les llamaron la atención. 

“¿Qué es propiamente el aura?”, se pregunta el escritor alemán, en sus reflexiones sobre la fotografía. “Una trama muy especial de espacio y tiempo”, explica. Luego se refiere a “una irrepetible aparición de una lejanía”. Mientras vuelvo a observar las fotografías de Juan Cristóbal Cobo siento el impacto del aura y constato una vez más los sorprendentes abrazos que la fotografía establece con la epifanía poética. Ahora bien, el espacio y el tiempo expresados en este libro están vinculados profundamente al centro de Bogotá. 

La luz opaca nos muestra habitantes grises de una ciudad gris. La Bogotá de estas fotografías no tiene nada que ver con la de los grandes eventos culturales, con la de los centros comerciales y los restaurantes y las grandes avenidas y parques de ahora.

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Con esa ciudad que crece como un animal ansioso de movimiento y de luces crepusculares y noches tan frías como delirantes. Se trata de otra Bogotá. Pero no sé si la Bogotá de Cobo sea la más convincente para los tiempos de hoy. Sospecho, sin embargo, que es la más genuina y la más palpitante porque es la más marginada y digna. 

El trabajo de Cobo remite, por un lado, al de los fotógrafos más representativos de Bogotá, como Daniel Rodríguez, Manuel H. y Sady González. Se trata de la misma ciudad gris y fría que muchos llevamos en la memoria como una impronta. Es la Bogotá que comenzó a aparecer, como realidad visual trajeada de blancos y negros estremecedores, a través de los hechos del Bogotazo y sus consecuencias más o menos nefastas: la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y la democracia del Frente Nacional.

El trabajo de Cobo remite, por un lado, al de los fotógrafos más representativos de Bogotá, como Daniel Rodríguez, Manuel H. y Sady González.

Una urbe de seres anónimos y periféricos que está presente, por lo demás, en las novelas de José Osorio Lizarazo y Luis Fayad, o en los poemas de María Mercedes Carranza. La luz opaca culmina, de hecho, con Bogotá, 1982, uno de los poemas emblemáticos de esta escritora que sintió su ciudad como un lugar ajeno a la alegría y “sin belleza alguna”. Y es que las fotografías de Cobo son, de algún modo, un diálogo conmovedor con esa ciudad que tanto le dolió a Carranza.

Lo atractivo de estas imágenes, que no poseen título ni fecha alguna, es la forma en que se articulan también con la gran tradición fotográfica europea. En estos rostros bogotanos hay huellas de los que August Sander hizo a inicios del siglo XX en Colonia. Igualmente, las vitrinas de almacenes que vemos en Cobo, con sus mercancías y maniquíes melancólicos, recuerdan las que captaron Eugène Atget y Germaine Krull de una París ya desaparecida.

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Pero donde Cobo adquiere un perfil singular es en los viejos que su cámara registra. En ellos no solo hay un deterioro físico representado con gran emotividad, sino una dosis de resistencia memorable. 

Una de las fotografías muestra una manifestación en la que sobresale un retrato enarbolado de Jorge Eliécer Gaitán. Me he preguntado, al verla, si toda esta galería de ancianos, hermosos en su detención, no son el eco de la gran frustración política que ha signado la historia no solo de Bogotá, sino del país entero.

La luz opaca nos muestra habitantes grises de una ciudad gris. La Bogotá de estas fotografías no tiene nada que ver con la de los grandes eventos culturales, con la de los centros comerciales y los restaurantes y las grandes avenidas y parques de ahora.

Y si de esta ciudad, como lo plantea el testimonio desgarrador y altamente estético que nos entrega Cobo, solo quedan calles y plazas desoladas y puertas y ventanas y gestos cerrados al resplandor y al júbilo. Si de esa Bogotá, opaca y bella, persiste tan solo una sucesión de escombros tristes. Escombros que, por supuesto, Juan Cristóbal Cobo también ha plasmado con eficacia. Hasta tal punto que estas ruinas, arrojadas a una calle cualquiera, podrían ser la fotografía más poderosa que condensa el drama existencial de La luz opaca.

Fotos: Libro 'La luz opaca"

2 Comentarios

  1. Gracias, Pablo por esta hermosa reseña sobre un libro que amé y que quise obsequiarte pues sabía que tu mirada mas que sensible podría apreciar cada luminosidad de esa luz opaca. Juan Cristóbal es un gran fotógrafo y su lente capta la hermosura y la tragedia de nuestra humanidad.

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