La nueva sala del Museo Nacional: arte, arqueología e historia dialogan sobre ‘ser y hacer’

En medio de su proceso de renovación, que terminará en 2023, el Museo Nacional de Colombia abrió la sala ‘Ser y hacer’, con obras de Fernando Botero, Beatriz González, Antonio Caro, varias piezas indígenas y objetos históricos. 

La nueva sala permanente del Museo Nacional de Colombia parece, a simple vista, organizada de forma aleatoria. Obras de Antonio Caro y Johanna Calle están al lado de relicarios indígenas. Un cuadro sobre la campaña libertadora en El Tambo, Cauca, de Jesús María Espinoza, está justo debajo de una pintura sobre la masacre de Mulato y La Resbalosa en San José de Apartadó, de la cartagenera María Brígida González. Y La naranja, uno de los cuadros más famosos de Fernando Botero, está muy cerca de una máscara usada por las comunidades de Congo, en África.

En la sala Ser y hacer las piezas no están ordenadas cronológicamente ni por épocas. Tampoco por movimientos artísticos o por los temas de las obras. De hecho, se pueden encontrar mezcladas piezas arqueológicas o etnográficas, elementos históricos, ejemplares de libros o revistas y, claro, obras de arte. 

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Rodrigo Trujillo, curador de arte del Museo Nacional, y el líder del equipo que armó la sala, dice que las obras sí están ordenadas siguiendo una serie de patrones que vio con su equipo, pero que no quieren hacerlas evidentes. La idea, dice, es que cada visitante intenté encontrarle un sentido al orden y busque (por sí mismo) las conexiones entre las diferentes piezas. Puede que cada uno vea cosas que ni los curadores vieron. 

La intención inicial es que sean las obras las encargadas de comunicar, no tanto la información que uno investigue. Si yo hubiera ordenado siguiendo un criterio histórico, yo me imagino que el visitante disfrutaría igual la obra, pero podría decir ‘ah, así es como se pintaba en el siglo XXVII’, y así ya lo alejé en el tiempo. Y esa no es la intención. La intención es acercarlo”, dice.

Museo Nacional - Sala ser y hacer
Un vistazo a la sala ‘Ser y Hacer’ en el Museo Nacional 

Un proyecto para el bicentenario 

La apertura de esta sala hace parte del proyecto de renovación integral del Museo Nacional de Colombia, que comenzó en 2010. Aunque en realidad, explica Juliana Restrepo, su actual directora, es algo que se venía madurando desde mucho antes, con las cátedras de historia y las reuniones de planeación en las que ya se pensaba hacía dónde debería ir el museo.

Con un grupo de asesores de distintas disciplinas conformaron un comité, que comenzó a trabajar con el equipo directivo de la institución en la renovación. La idea: renovar las 17 salas siguiendo nuevos parámetros. Está, la ‘Ser y Hacer’, es la número 10 que entregan desde 2011. Hay otras cuatro que tendrán una vocación de renovación permanente. Y las tres restantes se entregarán de aquí a 2023. 

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La idea es que durante ese año, justo para celebrar el bicentenario de su fundación, el Museo Nacional presente al público su nueva cara. 

Y en esos nuevos parámetros hay uno muy importante: el museo ya no estará dividido por áreas temáticas, como antes, que la colección de historia, de antropología, de etnografía y de arte estaban en pisos diferentes. La idea de la renovación es poner a dialogar las cuatro colecciones teniendo en cuenta otras temáticas: Memoria y nación, Memoria en movimiento, Ser y hacer, Ser territorio, Hacer sociedad, La historia del museo y el museo en la historia, Tiempo sin olvido, etc. 

Museo Nacional - sala Ser y hacer 2
Las piezas en la sala están ubicadas sin un orden cronológico o temático evidente.

Un diálogo sobre la creatividad

La idea de esta sala, como su nombre lo indica, es reflexionar acerca del ser y hacer, del oficio creativo. Por eso las piezas tienen algo en común: hay un creador detrás, todas tienen una historia y todas cuentan una historia.

De hecho, la sala está dividida en cuatro partes: las obras cuentan historias, las obras son hechas (tienen un autor), las obras tienen historias y obras conectadas. 

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En todos estos lugares se podrán encontrar piezas emblemáticas, como Los suicidas del Sisga, de Beatriz González; Colombia, de Antonio Caro; La naranja y Obispos muertos, de Fernando Botero; La niña de la columna, de Ricardo Acevedo Bernal; la partitura original del himno nacional, escrita por Oreste Síndici, o una primera edición de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Eso junto con piezas rituales de comunidades indígenas, vasijas y narigueras, fotografías y hasta ejemplares de revistas como Alternativa.

Algunas de estas obras están en celdas independientes, acompañadas de mucha información. La idea es que la gente caiga en cuenta de que detrás de cada obra hay toda una historia y todo un universo independiente.

La sala, ubicada en el tercer piso, está abierta desde ya para el público. Se puede visitar de martes a domingo entre 9 de la mañana y 5 de la tarde.

Museo Nacional - Sala ser y hacer 3
Los suicidas del Sisga, de Beatriz González, una de las obras más importantes del arte nacional, hace parte de la nueva sala.
Fotos cortesía Museo Nacional de Colombia

12 Comentarios

    1. Que buena información
      Que creatividad la organización de las obras en estas nuevas salas y la información para el espectador
      Hay que volver a visitarlo

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