La viruela del mono y los peligros de estigmatizar a la población LGBTQ+

Aunque esta viruela ha afectado desproporcionadamente a hombres homosexuales y bisexuales, esto no quiere decir que ellos sean, en sí, más propensos a contraerla.

A mediados de mayo de este año, un sauna en Madrid, España (el país europeo con más casos), tuvo que cerrar por ser un posible foco de viruela del mono, enfermedad que se extendió rápidamente por el resto del país y Europa.

El local, llamado El Paraíso y frecuentado por personas LGBTQ+, fue señalado de ser el origen de muchos contagios dentro de la comunidad en la capital española.

La mayoría de esos positivos van asociados a este foco”, explicó en su momento el consejero de Sanidad de la comunidad en Madrid, Enrique Ruiz Escudero.

La noticia, sin embargo, ha reforzado prejuicios contra la población LGBTQ+: que los hombres homosexuales y bisexuales, per se, son más propensos a contraer la viruela del mono, lo cual es falso. O que, si alguien es heterosexual, es inmune al contagio.

La viruela del mono se puede transmitir a cualquier persona

Dos meses después de los primeros casos en Europa, el 25 de julio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó la infección como una emergencia de salud pública de alcance internacional.

Un estudio publicado en la revista médica The New England Journal of Medicine reportó que de 528 diagnosticadas entre el 27 de abril y el 24 de junio, en 16 países de varios continentes, el 98 por ciento de los casos reportados ocurrió entre hombres homosexuales o bisexuales.

Aunque la enfermedad suele tener un curso benigno, se cura espontáneamente y la mortalidad es baja (entre 1 y 10 por ciento, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC, por su sigla en inglés), la mayoría de casos identificados ha ocurrido entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

Sin embargo, no hay suficientes datos para aseverar que esta población esté más predispuesta a contraer la enfermedad, aclaró la doctora Zulma Cucunubá, médica especialista en enfermedades tropicales.

En contexto: ¿Cómo está Colombia tras la declaratoria de alerta máxima de la OMS por viruela del mono?

La experta comentó que el área endémica de la enfermedad en África corresponde a nueve países: “Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Gabón, Ghana (identificada solo en animales), Costa de Marfil, Liberia, Nigeria, República del Congo y Sierra Leona”.

La viruela del mono se manifiesta con fiebre, malestar, dolor muscular y articular; y progresa rápidamente a una erupción cutánea en todo el cuerpo y costras. La enfermedad se considera menos peligrosa y contagiosa que la variedad humana, erradicada en 1979, gracias a programas de vacunación masiva.
La viruela del mono se manifiesta con fiebre, malestar, dolor muscular y articular; y progresa rápidamente a una erupción cutánea en todo el cuerpo y costras. La enfermedad se considera menos peligrosa y contagiosa que la variedad humana, erradicada en 1979.

La viruela del mono “ya se ha reportado en otros países africanos, por fuera de esa zona endémica, pero aún hay poca información disponible sobre las características epidemiológicas de los casos en ese continente”, explicó Cucunubá, que labora actualmente en el modelamiento matemático de enfermedades infecciosas del Centro de Análisis de Infecciones Globales del Imperial College (Reino Unido).

Pese a esto, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido informó, el 22 de junio, que “a los hombres homosexuales y bisexuales con alto riesgo de exposición a la viruela símica se les ofrecerá la vacuna (Imvanex) para ayudar a controlar el brote reciente”, estrategia respaldada por el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización.

Raúl Ortiz, virólogo y microbiólogo español, especialista en medicina preventiva, indicó que la vacuna contra la viruela humana es efectiva en 80-85 por ciento contra la variedad símica, que se transmite por medio del contacto con las lesiones y objetos contaminados.

Y el pasado 27 de julio, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aconsejó a los hombres que tienen sexo con otros hombres limitar su exposición al virus, “reducir su número de parejas sexuales, reconsiderar el sexo con nuevas parejas e intercambiar detalles de contacto con cualquier nueva pareja para permitir el seguimiento, de ser necesario”. Aunque también advirtió, sobre los señalamientos, que “el estigma y la discriminación pueden ser tan peligrosos como cualquier virus”.

Pese a este llamado, la recomendación de Adhanom Ghebreyesus ha generado rechazo porque amplifica, erróneamente, “el mensaje de que esta es una enfermedad de homosexuales” que no afecta a las otras personas, comentó Jason Farley, epidemiólogo de la Facultad de Enfermería de Johns Hopkins, consultado por Los Angeles Times.

Habitantes del sur de la Florida (EE. UU.), donde está el mayor número de contagios en el estado, hacen fila para ser vacunados contra la viruela, el 12 de julio, en el Pride Center. Foto: Joe Raedle | AFP.
Habitante del sur de Florida (Estados Unidos), región que concentra el mayor número de contagios en el estado, recibe la vacuna contra la viruela, en el Pride Center, el 12 de julio de 2022.
Puede interesarle: ¿Cuánto protege de la viruela del mono la vacuna contra la viruela humana?

Por su parte, la agencia británica de sanidad autorizó al personal médico recomendar la vacunación a quien tenga múltiples parejas, participe en sexo grupal o asista a instalaciones para prácticas sexuales.

La mayoría de las personas que han contraído la enfermedad en Estados Unidos reportan cierto grado de actividad sexual reciente, lo cual puede incluir encuentros con penetración, como el sexo oral, le dijo a CNN el doctor Demetre Daskalakis, director del área de prevención del VIH de los CDC.

Sin embargo, la viruela del mono no se considera una enfermedad de transmisión sexual.

El principal mecanismo de contagio de la viruela del mono en humanos es el contacto con lesiones cutáneas, así como secreciones respiratorias (durante) el contacto cercano, que puede ser sexual”, resaltó al respecto Cucunubá, y agregó que también se transmite por medio del contacto estrecho con objetos contaminados, como sábanas.

“Hasta la fecha no está confirmado si existe contacto a través de fluidos genitales (vaginales o uretrales). Es un tema en investigación”, agregó la doctora en epidemiología de enfermedades infecciosas y modelamiento de vacunas.

Así mismo, los CDC de Estados Unidos han informado que el uso de condón puede ayudar, pero, por sí solo, “probablemente no protegerá contra la propagación de la viruela del mono”.

Los peligros del estigma: el ejemplo del VIH

Cabe recordar el caso del virus del VIH, causante del sida, que fue considerado en sus primeros años –incluso por la comunidad médica– exclusivo de hombres homosexuales. Tras décadas de prejuicio y estigma que prevalecen en la actualidad, por primera vez el número de diagnósticos nuevos de VIH en hombres heterosexuales es mayor que en los homosexuales y bisexuales, reportó la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, en febrero de este año.

En contexto: Los trabajadores con VIH/Sida aún son estigmatizados y discriminados en Colombia

El 49 por ciento (1.067 personas) de los casos nuevos de VIH en 2020, en Inglaterra, se dio en hombres heterosexuales, en comparación con el 45 por ciento de homosexuales y bisexuales (976 casos). Epidemiólogos calculan que el descenso de la infección en hombres de la población LGBTQ+ en Inglaterra empezó en 2012.

Al mismo tiempo, durante la pandemia por covid-19, el número de hombres heterosexuales que se hacen prueba de VIH ha caído drásticamente, lo cual ha llevado a que la infección se diagnostique de forma más tardía en esta población.

Por ello, la doctora Cucunubá insiste en que “el brote actual de la viruela del mono se puede transmitir a cualquier persona; pero, por ahora, se ha concentrado en el grupo de hombres que tiene sexo con hombres”.

Los CDC les recuerdan a las personas sexualmente activas que la viruela símica se transmite por contacto estrecho, piel a piel, e incluye “sexo oral, anal, vaginal o tocar los genitales” de una persona infectada. También, al “tocar prendas y objetos que no se han limpiado [y fueron] usados por alguien con viruela del mono durante la relación sexual”. Además, entre los sitios de riesgo alto de contagio se incluyen ‘raves’, fiestas, clubes “donde se use poca vestimenta, espacios cerrados como trastiendas y saunas”.

“Menos peligrosa y menos contagiosa”

La propagación inusual de la viruela del mono fuera de África central y occidental, desde principios de mayo, se ha disparado en todos los continentes, con Europa como epicentro.

Personas menores de 16 y mayores de 60 años tienen mayor riesgo de complicaciones, así como aquellos con alteraciones en la inmunidad.

Hasta el momento, los CDC recomiendan el tratamiento con antivirales solo a personas con riesgo de complicaciones por la infección (como los pacientes con alteraciones inmunológicas).

El Instituto Nacional de Salud ha reportado 15 casos de viruela símica en Colombia. El 26 de julio, el Ministerio de Salud y Protección Social elevó la alerta de riesgo de medio a alto.

Por su parte, Fernando Ruiz Gómez, ministro de Salud, explicó que el brote de la viruela del mono no se puede comparar con el covid-19, pues es menos contagiosa y su letalidad es inferior al 0,03 por ciento: “No tiene una transmisión tan acelerada, no tiene una mortalidad elevada. Es una enfermedad que obviamente genera molestias, que es contagiosa, pero indudablemente el llamado es a mantener una situación de tranquilidad y confiar en los servicios de salud, el sistema de salud y sus EPS”.

4 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio