Las dudas que deja el anuncio de la Fiscalía sobre el caso de Alison Salazar

La noticia de que la adolescente no fue violada indignó a la familia y colectivos feministas, porque ese delito nunca estuvo en discusión, sino el acto sexual violento al que la habrían sometido los agentes durante la captura en Popayán.

Luego de 13 días de conocerse el suicidio de la joven Alison Salazar Medina, quien horas antes publicó una carta en la que denunciaba agresiones por parte del Esmad en Popayán, la verdad parece más esquiva y nuevamente la desinformación se apoderó de esta dolorosa historia.

Esta vez la confusión corrió por cuenta del anuncio que hizo la Fiscalía este lunes 24 de mayo, en el sentido de aclarar a los colombianos que el dictamen de Medicina Legal arrojó que Alison no fue violada.

“La Fiscalía General de la Nación, con base en el análisis del material probatorio recaudado y actividades técnico – científicas y forenses, descartó la comisión del delito de acceso carnal violento dentro de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de esa ciudad”, informó el ente investigador, tras precisar que el proceso continúa a cargo de la fiscal coordinadora del Grupo de Género, para determinar lo sucedido.

En contexto: “Me manosearon hasta el alma”: Alison Salazar Miranda, antes de morir

Críticas a la Fiscalía por el delito investigado

Lo cuestionable del anuncio es que confunde aún más, porque la misma Alison, pasando por sus padres, los abogados y colectivos feministas advirtieron que el delito que piden investigar no es el de violación, sino la agresión sexual de la que habría sido objeto por parte de los agentes del Esmad, cuando la detuvieron y llevaron por la fuerza hasta la sede de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía en Popayán.

Salir a desmentir un delito que jamás se ha denunciado es una manera de manipular la investigación”, explicó a Diario Criterio la abogada Liliana Silva, del colectivo feminista Casa de la Mujer.

Silva indicó que es obvio que Medicina Legal está diciendo la verdad con su autopsia, porque en el cuerpo de Alison no hay rastros de acceso carnal violento, y era de esperarse, “porque el delito que Alison denunció antes de su muerte fue el de una agresión sexual que en la legislación colombiana se describe como acto sexual violento”, precisó.

Dijo además que, en ese sentido, es absurdo pretender hallar pruebas de esa agresión en el cuerpo de la víctima, “porque todo está claramente descrito en los videos que circularon en redes sociales”, explicó la integrante del colectivo Casa de la Mujer.

Lea también: El caso Alison: entre los 87 reportes de violencia basada en género, y que habría ejercido la Policía

Silva criticó la actuación de la Fiscalía en esta investigación y aseguró que para llegar al fondo del caso, deberían estar recaudando pruebas a partir del contexto de los hechos para determinar, con base en una metodología de examen riguroso, si existe una relación entre la agresión sexual del Esmad, denunciada por la víctima en sus redes sociales, y su decisión posterior de suicidarse.

“Cualquier acto no consentido sobre el cuerpo de la mujer la marca para siempre y existe evidencia de que no todas lo asumen de la misma manera y algunas recaen en depresión por la humillación, tal como parece reflejar la denuncia de Alison”, argumentó la abogada.

En igual sentido se pronunció Lizeth Montero, abogada que representa a la familia de la adolescente en la investigación penal que se adelanta. Para ella, no hay duda de que, con esas posturas del ente acusador, se está revictimizando a los padres de Alison.

“Ellos siempre son los últimos en enterarse de lo que sucede con la investigación y la poca información que les llega es siempre la que se tergiversa en medios y redes sociales”, dijo la abogada Montero.

La defensora se quejó de la forma como la Fiscalía entrega información parcial y a cuentagotas, lo que ocasiona una mayor confusión: “por ejemplo, ¿por qué desmentir que Alison fue violada y dentro de la URI, cuando todos sabemos que esa fue justamente la información falsa que circuló en redes?”.

Insistió en que el foco de la investigación judicial debe estar dirigido a establecer si, tal como lo denunció la propia Alison, fue víctima de agresiones sexuales por parte de los agentes del Esmad, como se evidenciaría en los videos.

“Lo único que sí puede reflejar el dictamen de Medicina Legal que usó la Fiscalía es que el cuerpo de Alison tendría moretones producto del uso excesivo de la fuerza y aparentes golpes que recibió de los agentes del Esmad durante su captura y traslado”, recalcó la abogada.

La detención de Alison Salazar

La adolescente fue detenida en la noche del 12 de mayo pasado a las 8:57 de la noche durante una de las jornadas de protesta y actos vandálicos en Popayán. Todo el hecho fue divulgado en vivo y en directo por un periodista local que transmitía a través de Facebook.

En las imágenes se ve cuando la policía y agentes del Esmad rodearon a la joven, que se hallaba al costado de la avenida donde se concentraron los disturbios. El periodista narró lo que, según él, fue un puño que uno de los policías le propinó a Alison en el abdomen, aunque en el video no se aprecia con claridad ese momento.

Lo que sigue son las imágenes que le dieron la vuelta a Colombia y el mundo. Cuatro agentes del Esmad sujetando de manos y pies a la joven mientras era llevada por la fuerza hacia el sitio de detención. En ese forcejeo ella les gritaba “me están bajando el pantalón” y se quejaba con indignación del uso excesivo de la fuerza: “una mujer le va a poder a cuatro varones, la chimba”.

El hecho quedó registrado en detalle horas después, cuando ella misma narró lo sucedido a través de una carta que publicó en su cuenta de Facebook y en la que describió el episodio del presunto abuso del que fue víctima, con una frase contundente: “me manosearon hasta el alma”.

“¿Les tocó coger me (sic) entre 4 no Hijueputas? Yo soy a la que cogieron, en ningún momento me ven tirando piedras, no iba con ellos, me dirigía hacia la casa de un amigo que me dejaría quedar en su casa, cuando menos pensé estaban encima, ni siquiera corrí porque era peor, lo único que hice fue esconderme detrás de un muro, y solo porque estaba grabando me cogieron, en medio de eso me bajaron el pantalón y me manosearon hasta el alma, en el video queda claro que yo les digo que me suelten porque me estaban “desnuando” (sic) quitando el pantalón”, denunció en su perfil de Facebook.

La historia de Alison dio un giro inesperado cuando se supo que era hija de Luis Salazar, un intendente adscrito a una estación de policía en el Valle del Cauca. Es decir, el padre de la joven víctima trabaja en la misma institución a la que pertenecen los presuntos abusadores que ella denunció.

De la investigación penal se sabe que la policía puso a disposición de la Fiscalía a los cuatro agentes que participaron en la detención de Alison, pero se desconoce si ellos fueron vinculados formalmente al caso. Esa información ni siquiera la ha podido corroborar la abogada de la familia.

7 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio