Ley de comida chatarra por fin es una realidad; ¿qué sigue ahora?

El Ministerio de Salud tiene un año de plazo para reglamentar el etiquetado frontal de advertencia para la comida chatarra.

El pasado 30 de julio, sin hacer mucho ruido, el presidente Iván Duque sancionó la ley de comida chatarra (2120 de 2021), que exige ponerles etiquetas frontales de advertencia a los productos comestibles procesados dañinos para la salud.

El trámite pasó tan inadvertido, que incluso durante esta semana las organizaciones promotoras de la ley, como Red PaPaz, seguían pidiéndole a Duque que la firmara.

Los temores de que la sanción de la ley se dilatara tenían completo fundamento. La iniciativa nació hace cinco años pero se cayó tres veces en el Congreso de la República por falta de trámite.

Finalmente, hubo un proyecto de ley que se aprobó casi a última hora durante la pasada legislatura. A pesar de esa aprobación, Arturo Char, presidente del Senado de entonces, tardó en enviar la iniciativa a sanción presidencial.

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En todo caso, la ley de comida chatarra ya es una realidad y, sin duda, es un gran triunfo de las organizaciones de la sociedad civil que lograron vencer a un fuerte lobby empresarial que siempre se ha opuesto a medidas para regular los alimentos poco saludables.

El ABC de la ley de comida chatarra

El Ministerio de Salud deberá clasificar las bebidas y productos comestibles según el “nivel de procesamiento con cantidad excesiva de nutrientes críticos”. Esa clasificación se hará de acuerdo con “la mayor evidencia científica disponible y libre de conflicto de intereses”. Esta aclaración es clave porque se busca que la industria no intervenga en ese proceso.

“Para tal fin, se podrá tener en cuenta la evidencia científica suministrada por la Organización Mundial de la Salud”, precisa la ley.

Con base en esa información los productos tendrán que implementar un sello de advertencia frontal que sea “de alto impacto preventivo, claro, visible, legible, de fácil identificación y comprensión”.

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El Ministerio de Salud también será el encargado de reglamentar las especificaciones del etiquetado frontal, desde la forma, el tamaño, los colores y la ubicación.

“El sello de advertencia deberá ir en la parte frontal del producto cuando los nutrientes críticos se encuentren por encima de los valores máximos establecidos por el Ministerio de Salud”, precisa la ley. El plazo para hacer la reglamentación es de un año. Es decir, el 30 de julio de 2022 todo debe estar listo.

El etiquetado frontal no aplicará para frutas. Tampoco para bebidas y alimentos “típicos y/o artesanales mínimamente procesados”.

Por su parte, el Invima estará a cargo de la vigilancia de la ley.

Campañas pedagógicas

La Comisión Intersectorial de Seguridad Alimentaria y Nutricional tiene un año de plazo para diseñar “herramientas educativas digitales” con “información y procesos educativos sobre los hábitos y estilos de vida saludables” y prevención de enfermedades no transmisibles —causadas por falta de actividad física o poca alimentación saludable.

Además, todos los canales de televisión abierta deberán transmitir en horario prime las piezas que el Ministerio de Salud haga sobre hábitos de vida saludable.

Así mismo, RTVC “deberá brindar espacios para la difusión del mismo tipo de mensajes a través de sus plataformas digitales”, dice la ley.

Por otro lado, en los colegios públicos y privados se adelantarán programas de actividad física.

¿Y el etiquetado frontal que ya había anunciado el Gobierno?

En febrero de 2020 el presidente Iván Duque anunció que el país tendría etiquetado nutricional en algunos alimentos. Solo hasta el pasado 16 de junio, justo cuando la ciudadanía clamaba por salvar la ley de comida chatarra, el Ministerio de Salud expidió la resolución 810 de 2021, que incluye reglas sobre etiquetado frontal. Sin embargo, varias organizaciones no la ven con muy buenos ojos pues se trata de una iniciativa concertada con la industria. Además, temen que el Gobierno diga que no tiene nada que hacer para implementar la ley de comida chatarra pues ya existe una resolución sobre el tema.

“En su momento, cuando se aprueba la ley, ellos (el Gobierno) quisieron hacer un evento en Presidencia en el que se iba a presentar la reglamentación comida chatarra, como tratando de demostrar que esta resolución 810 era la reglamentación de la ley”, dijo a Diario Criterio Carolina Piñeros, directora ejecutiva de Red PaPaz.

“Lo que nosotros les hicimos saber es que la resolución 810, al salir la ley de comida chatarra, queda derogada”, agregó.

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