“Lo de Rodolfo Hernández no es populismo, es oportunismo”

El historiador César Ayala, experto en populismo en Colombia y América Latina, explica por qué Gustavo Petro es más cercano al centro que a la izquierda.

Diario Criterio: Por primera vez se enfrentan en una segunda vuelta presidencial dos proyectos que son tildados, desde el otro extremo, de populistas, uno de izquierda y otro de derecha ¿Eso es así?

César Ayala: Estas ideas demuestran que hay una versatilidad en el concepto que les permite a los periodistas, por ejemplo, justificar el análisis en negativo o positivo, en especial en negativo. Los periodistas lograron resignificar el concepto de populismo y, amañadamente, lo van utilizando cuando quieren desprestigiar el programa político. Esta resignificación no tiene nada que ver lo que se entiende por populismo en la academia. En ese sentido, los académicos entendemos que la propuesta de Gustavo Petro es populista, porque recoge una cantidad de demandas populares, muchas de ellas incumplidas, fallidas, aplazadas; que él logra galvanizar en un programa político.

Diario Criterio: ¿Y la propuesta de Rodolfo Hernández es populista?

C.A: El programa del ingeniero Rodolfo Hernández no es populista. Diría, más bien, que es oportunista. Es tan positivo el populismo de Petro que los 23 puntos de Rodolfo son copiados de Petro. Digamos que lo del ingeniero es un remedo de populismo. Esta manera de hacer política en candidatos de la naturaleza de Hernández es el encubrimiento de un pensamiento fascista y reaccionario. De un pensamiento que se vale de la oportunidad de copiarle al otro las demandas históricamente necesarias para presentarse como solución y quitarle votos a su adversario.

Rodolfo representa las consecuencias de 20 años de uribismo. En este periodo ha habido una involución cultural e ideológica. Los pelados que llegan a la universidad no han conocido otra forma de administrar un país que no sea la del uribismo. Por eso el éxito del ingeniero no es fortuito, como se quiere mostrar.

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Diario Criterio: Usted que es, tal vez, uno de los historiadores que más ha trabajado en populismo en Colombia y América Latina. ¿Qué es y significa el populismo?

C.A: El populismo, científicamente hablando, es el verdadero centro político. Es un punto de equilibrio, de regulación, de liberación de tensiones. Colombia no se está debatiendo entre izquierda y derecha, sino entre extrema derecha y centro. El populismo busca evitar que un país se vaya de madre. En el caso de América Latina, el populismo aparece como un catalizador, una válvula de escape, una alternativa para salvar al país de los conflictos y demandas populares, sociales. No es correcto hablar de populismos de izquierda o derecha.

El populismo, científicamente hablando, es el verdadero centro político. Es un punto de equilibrio, de regulación, de liberación de tensiones

César Ayala

Diario Criterio: Si le entendemos, un proyecto de derecha no puede ser populista, entonces ¿por qué los gobiernos de Trump o Bolsonaro los catalogan como populismo de derecha?

C.A: La pregunta es interesante. Como el populismo es de centro, de equilibro, entonces produce ramificaciones hacia la derecha y la izquierda. El verdadero dirigente populista es el que se queda en el punto medio. Pero, a su vez, en su curso, el populismo genera una tendencia hacia la derecha, es decir, al fascismo; y otra hacia la izquierda, encarnada en el socialismo.

Un gobierno populista que llega al poder es para que la sociedad no se desboque y se encaucen las diferencias. Por eso no es extraño que para que el populismo llegue al poder se tengan que hacer de alianzas y pactos. Es ahí donde unos presionan para que el líder populista se vaya a la izquierda y, otros, para que coja la senda de la derecha. Por ejemplo, en Perú, Haya de la Torre era el centro, pero el APRA produjo un ala insurrecta encanada en la guerrilla y un ala de derecha, representada por Alán García.

El historiador César Ayala a escrito varios libros sobre populismo.
César Ayala ha escrito varios libros sobre el populismo del general Gustavo Rojas Pinilla.

Diario Criterio: ¿Cómo explicaría ese proceso en el caso colombiano?

C.A: En Colombia, por ejemplo, Gustavo Rojas Pinilla apareció como el equilibrio que Colombia necesitaba en ese momento para no desbordarse. Pero si se recuerda, el populismo de la Anapo produjo el M-19, pero también la Colombia que vino después, la irrupción de una derecha dominante.

Diario Criterio: Según lo dicho por usted, el populismo encarna riesgos…

C.A: El populismo tiene el riesgo de que la sociedad se desboque a la derecha o hacia el socialismo. Los marxistas aspiran a que se culmine en el socialismo.

Petro y el Populismo

Diario Criterio: ¿Petro recoge el populismo de Jorge Eliécer Gaitán y Rojas Pinilla?

C.A: Los recoge a todos. Petro es populista en la medida que recoge todas las demandas populares que vienen desde hace mucho tiempo. Eso se ve cuando uno va a una plaza pública a oír un discurso de Petro y, entre la multitud, ve las banderas de los populismos en Colombia: del M-19, de la Anapo, de movimientos sociales. Petro condensa 50 años frustraciones políticas.

Diario Criterio: Pero Rodolfo también recoge ideas, reclamos populares o ¿cómo se entiende que tanta gente de estratos bajo o regiones marginales hayan votado por él?

C.A: Creo que Rodolfo reacciona y condensa esas demandas del populismo, pero, como expliqué anteriormente, tiene que recurrir, de manera oportunista, al programa populista para disfrazarse. Allí radica el éxito de Rodolfo, pero, en el fondo, es un remedo o un contrapopulismo que no busca solucionar las demandas populares. De Uribe siempre se dijo que era un populista, pero como está en la derecha, jugó con un contrapopulismo, al igual que Trump o Bolsonaro. En Brasil, el populista es Lula, que gobernó en representación de sectores populares que demandaban cambios. Y en esos ocho años, el país no se fue al socialismo. Brasil conservó su democracia liberal.

Creo que Rodolfo reacciona y condensa esas demandas del populismo, pero, como expliqué anteriormente, tiene que recurrir de manera oportunista al programa populista para disfrazarse

César Ayala

Diario Criterio: Siguiendo con su racionamiento, el populismo es de centro. ¿Eso significa que Petro no es de izquierda?  

C.A: La izquierda en Colombia no existe. Hace tiempo que la hostilizaron, la persiguieron, la enjaularon y la mataron. Petro no es la expresión de un pensamiento de izquierda. Él es de un pensamiento de centro, de un equilibrio. Lo que existe en Colombia no es una puja en entre izquierda y derecha, sino entre extrema derecha y populismo. No hay un programa de izquierda. Lo que existe con Petro es un programa de raigambre populista que quiere reformas sociales. No hay nada peligroso en las reformas de Petro que desestabilicen al país; por el contrario, van a apuntalar a un sistema democrático burgués. Petro nunca ha hecho una propuesta socialista porque él viene del M-19 que, al principio, se catalogaba como socialista, pero luego se decantó hacia un programa democrático burgués.

La izquierda en Colombia no existe. Hace tiempo que la hostilizaron, la persiguieron, la enjaularon y la mataron. Petro no es la expresión de un pensamiento de izquierda. Él es de un pensamiento de centro, de un equilibrio. Lo que existe en Colombia no es una puja en entre izquierda y derecha sino entre extrema derecha y populismo.

César Ayala
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Diario Criterio: pero esa inexistencia de izquierdas también se debe a las guerrillas… 

C.A: Sí. El daño que le hizo la guerrilla a la izquierda fue enorme. La devoró y le quitó todo su perfil. La consecuencia es que la izquierda se corrió hacia el populismo y fue lo único que quedó. Esto no invalida lo que dije anteriormente de que a la izquierda también la mataron y la persiguieron los sectores de derecha.

Diario Criterio: Así las cosas, Lula o Boric tampoco son de izquierda…

C.A: Esos son gobiernos populistas, no socialistas o de izquierda, que han hecho o quieren hacer reformas sociales. El populismo, salvo Cuba, es el movimiento que ha hecho las grandes reformas sociales en América Latina. Las reformas sociales no las ha hecho la derecha en ninguna parte de la región. Las hicieron, en democracia, Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, López Pumarejo en Colombia, Lázaro Cárdenas en México, Juan Bosch en República Dominicana, Jacobo Arvens en Costa Rica. En estos gobiernos se aspiraba a oficializar lo popular, a meterle pueblo a la sociedad.

El populismo busca darle un estatus social y político a la gente que está al margen de la sociedad, eso se llama populismo y, si se ve la historia, son procesos democráticos. Y lo más interesante es que el populismo sigue haciendo las reformas sociales, no la izquierda. Es una condensación de sectores populares representados por un caudillo que lidera el cambio. Lula, Kitschner, Fernández y Amlo son caudillos modernos de gobiernos populistas, nada de izquierda.

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1 Comentarios

  1. Excelente entrevista
    Solo haría la precisión de la hipótesis de que el populismo es el fiel de la balanza en todos los sistemas políticos. La interpretación funciona bien para el sistema político colombiano que es exactamente un sistema populista, pero en sistemas más “tradicionales” o “ideológicos”, ordenados en torno a las ideas políticas y no a los liderazgos personales (característica básica del liderazgo carismático del populismo), la interpretación no funciona, por ejemplo; el caso chileno.

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