‘Lokillo’, el humorista colombiano que derrotó en Netflix a ‘El juego del calamar’

El éxito de ‘Lokillo en: mi otra yo’ en Netflix, demuestra que las plataformas de streaming se están masificando y cada vez tienen un público más amplio.

Desde la semana pasada, y mientras todos hablaban en redes sociales de El juego del calamar o La casa de papel, una película colombiana se coló (sin mucho ruido) entre las 10 producciones más vistas de Netflix en el país, en donde ha permanecido desde entonces. Se trata de Lokillo en: mi otra yo, una comedia protagonizada por Yédinson Ned Flórez, más conocido como ‘Lokillo’ Flórez, un comediante que hasta hace unos 9 meses trabajaba en Sábados Felices. 

Hasta el miércoles pasado, de hecho, su película alcanzó a estar entre las tres más vistas, ganándole incluso a El juego del calamar, el fenómeno popular del momento. Ya no es así -esa lista cambia de acuerdo con el consumo diario de series y películas-, pero la competencia entre las dos sigue y las posiciones podrían volver a cambiar. 

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El éxito de Lokillo, sin embargo, no es solo del streaming. La película también estuvo en las salas de cine en julio y, según cifras de Proimágenes, fue vista por 39.065 espectadores. Puede no parecer mucho, pero es la tercera cinta colombiana más taquillera desde la reapertura de las salas, solo por detrás de El olvido que seremos (mencionada en todos los medios de comunicación) y Llanto maldito, una película de terror con mucha más promoción. 

El caso no es nuevo. Las comedias en Colombia suelen ser exitosas. Y si las protagonizan comediantes que están (o pasaron) por Sábados Felices, son un éxito en taquilla asegurado. De hecho El Coco, escrita y producida por Dago García, dirigida por Juan Camilo Pinzón y protagonizada por comediantes como Don Jediondo, Dioselina y Piroberta, es la quinta película colombiana más vista de toda la historia, con 1’154.386 espectadores. 

Otras, como Agente Ñero Ñero 7 (2016), protagonizada por Rogelio Pataquiva, más conocido como Hassam, y Se nos armó la gorda (2015), con la Gorda Fabiola y Jeringa, están entre las 15 más vistas con 735.803 y 452.519 espectadores cada uno. 

No hay duda que las comedias con ese tipo de humor gustan en el país y llevan a la gente a los cines. La novedad, en este caso, es que el fenómeno de Lokillo en Netflix llega justo cuando Sábados Felices pasa por una crisis de rating sin precedentes, que la tiene desde hace meses superada siempre por la competencia y con cifras lamentables para que el fue uno de los programas más vistos de la televisión colombiana. 

El humor que define a los colombianos

El éxito de este tipo de comedias en el cine (y ahora en el streaming) se explica, según los críticos y expertos, en que están hechas con el humor con el que los colombianos más se identifican. “Un país que se educa en el humor con Sábados Felices termina buscando lo que se parezca a Sábados Felices y eso es normal”, explica, por ejemplo, el crítico de televisión Ómar Rincón, quien también dice que ese humor de chascarrillo, de chanza y sentirse más vivo que el otro, es un humor muy colombiano. 

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Con él está de acuerdo Samuel Castro. “Nuestras instituciones del humor han sido Sábados Felices, Montecristo y lo que aprendimos de Cantinflas y de Chespirito, que siempre usaron el humor de tortazo, de pastel en la cara, como parte de sus rutinas. Lo de los juegos de palabras no era lo que más apreciáramos cuando los veíamos”.

Por eso, es normal que cuando ese humor llega a las salas de cine o al streaming, sea bastante consumido: tiene caras familiares y promete un momento de diversión que es casi asegurado, porque esas mismas caras hacen reír a la gente en otros espacios, como la televisión. 

Se masificó el streaming

Para Rincón, en el caso de la película de Lokillo hay otro factor: “En Netflix ya no están solamente los hipsters y los ciudadanos globalizados, como antes, sino que ahora están entrando más las familias. Y por eso entre lo más visto están comenzando a aparecer las películas de comedia y las novelas, lo mismo que se ve en Caracol y RCN”

Prueba de eso es que lo más visto actualmente es una novela de los años 2000: Nuevo rico, nuevo pobre. Y también que Netflix (y otras plataformas como Amazon Prime) han ampliado su oferta de telenovelas y comedias. De hecho Lokillo no solo tiene su película, en la plataforma también hay un especial de humor musical, protagonizado por él, llamado Nada es igual

El fenómeno Lokillo y la crisis de sábados felices
El fenómeno Lokillo es una paradoja teniendo en cuenta la crisis de Sábados felices.

Es cierto que la irrupción de este tipo de programas y de películas suele generar resistencia en una parte de la población, generalmente de críticos y de personas que se consideran ‘cultas’. Pero como explica Castro, “a los críticos y a los periodistas se nos olvida que en realidad el humor ‘fino’ es una construcción cultural de las élites con mayor acceso a la educación. Y es también una utopía que ese vaya a ser el humor más popular”

Pone como ejemplo las películas de Adam Sandler, que siempre son destrozadas por la crítica, pero amadas por el público. Tanto, que Netflix firmó un contrato con él para hacer 7 películas. 

La crisis de Sábados Felices 

A muchos, sin embargo, se les hace raro que mientras este tipo de contenidos y de películas son consumidas con avidez en Netflix, el programa que inventó el estilo naufrague en el mal rating. 

En los últimos meses, de hecho, Sábados Felices ha estado entre lo menos visto los sábados en la noche, un horario que antes solía dominar con facilidad. Para la muestra, los números de las últimas tres semanas, según Ibope: el fin de semana del 16 de octubre, por ejemplo, el programa tuvo un rating de 3.8, mientras que MasterChef Celebrity, su competencia, tenía 7.7. El 23 de octubre la historia se repitió: Sábados Felices tuvo 4.5 y MasterChef, 7.8. 

Y el sábado pasado, justo cuando el programa se relanzó con un nuevo escenario y una estética diferente, como respuesta a la crisis, el resultado no fue muy diferente. MasterChef Celebrity tuvo un rating de 7.2 y Sábados Felices solo 5.5. Y eso que ese día también tuvo el arrastre de Yo me llamo, el programa más visto en prime time entre semana, que Caracol decidió transmitir los sábados ante los bajos números. 

¿Por qué, si el éxito de la película de Lokillo en Netflix da a entender que el humor del programa sigue gustando y está vigente, la gente ya no ve tanto Sábados Felices? En redes hablan de un formato viejo y repetido que aburre y que dejó de ser interesante, pero Rincón tiene otra explicación: el programa es víctima de su propio éxito. 

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“Ha caído en rating porque sus humoristas están en todas partes. Ahora los chistes de Sábados Felices, que antes eran casi exclusivos del programa, están en Tropicana, Blu Radio, La Luciérnaga, Candela Stereo, en los teatros, en las películas, en Netflix, etc… Antes ver el programa era como un ritual, pero ya no se necesita ese ritual, porque uno ve lo mismo en todas partes”, explica. 

En ese sentido, cree que el programa necesita una reformulación. Y no de movimiento de cámaras, ni escenarios, sino profunda, del concepto de humor que usan o de los humoristas. 

Está claro que los colombianos disfrutan de ese tipo de humor y ven películas como Lokillo en: mi otra yo, pero tal vez ya no estén dispuestos a consumirlo como lo hacían hace 49 años. 

2 Comentarios

  1. Buén artículo sobre el éxito de las películas y / o comedias Colombianas en Streaming y en la TV
    Lo del programa sábados Felices es muy cierto
    Chévere 👍

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