Los estallidos en Barranquilla todavía resuenan, pero la Copa América sigue

La Conmebol confirmó a Colombia como sede, a pesar de las voces que alertan sobre la inconveniencia del evento en medio de la crisis política que se vive; ni los gases lacrimógenos que llegaron al partido Junior-River Plate dispersaron los ánimos de organizar la Copa.

Pese a los rumores de que tres patrocinadores se retirarían del evento y del estallido social que se ha escuchado en las transmisiones de los partidos de Libertadores, la Conmebol ratificó este jueves que Argentina y Colombia organizarán del 13 de junio al 10 de julio la Copa América.

Puede leer: Chile pesca en río revuelto y pide pista para organizar la Copa América

“La ratificación por parte de Conmebol es un apoyo regional a unir nuestras naciones y a ver este evento como factor de unión y paz. Seguiremos monitoreando la situación en nuestro país”, declaró Ernesto Lucena, ministro de Deportes a El Tiempo este jueves.

Así las cosas, Barranquilla recibirá el primer partido de la Copa América el 14 de junio: Colombia vs. Ecuador. Sin embargo, en los oídos de muchos aún resuenan los estallidos de los gases lacrimógenos y las aturdidoras que el Esmad lanzó contra los manifestantes justo cuando Junior enfrentaba en su casa a River Plate este miércoles.

Junior-River Plate: la pelota rueda mientras suenan los estallidos

Lo ocurrido en Barranquilla durante el partido de Copa Libertadores entre Junior y River cuestiona la pertinencia de celebrar el torneo deportivo en el país. Cientos de manifestantes estaban en las calles tras 15 días de protestas, mientras tanto el Esmad trataba de dispersarlos con aturdidoras y gases.

Marcelo Gallardo, director técnico del equipo argentino, no pudo ignorar lo que estaba pasando: durante la previa, el humo de los lacrimógenos llegó al estadio Romelio Martínez y el estratega tuvo que retirarse al vestuario. Después del partido, que quedó en empate, Gallardo advirtió que no se podía ignorar la realidad de Colombia y que las condiciones en que jugaron no fueron las adecuadas.

“No es normal venir a jugar un partido de fútbol en una situación tan inestable a través de lo que está viviendo el pueblo colombiano. No fue normal en la previa ni durante el partido (…) Se jugó en situaciones muy incómodas, con humo de gases lacrimógenos durante varios momentos del partido, con estruendos afuera, estallidos. Fue una situación anormal en todo sentido. Entonces, no podemos mirar para otro lado”, declaró el director técnico de River en rueda de prensa.

Lea también: La Copa América en vilo, las voces que piden descartar a Colombia como sede

Los estallidos eran tan fuertes que incluso se escucharon en la transmisión del partido. Pese a ese atronador sonido, a los jugadores de River Plate les pusieron reguetón en el vestuario para que no los escucharan, según reveló el periodista argentino Pablo Carroza, uno de los mayores críticos de la insistencia de realizar la Copa América en Colombia.

Y no solo en Barranquilla se escucharon los estallidos. En Pereira, donde jugaron Atlético Nacional y Nacional Uruguay por Copa Libertadores, también hubo enfrentamientos con la fuerza pública. El club charrúa casi no puede salir del hotel donde se concentraba, pidió empatía por parte de los jugadores del equipo paisa y publicó en sus redes fotos de los manifestantes.

Los patrocinadores de la Copa América

Unas horas antes de que se jugara el partido Junior vs. River Plate, el diario El Tiempo reveló que, presuntamente, tres patrocinadores le habían comunicado a la Conmebol su interés de retirarse de la Copa América.

El argumento de ellos era que “no iban a participar en un torneo en un país de tan difícil situación de orden público y cuestionado por importantes organismos internacionales de no respetar los derechos humanos”, le dijo una fuente del fútbol colombiano a El Tiempo.

El ministro de Deportes, Ernesto Lucena, le respondió a ese diario que “el Gobierno no puede pronunciarse frente a temas no confirmados”.

La versión de que los tres patrocinadores se retirarían de la Copa América también fue secundada por el periodista Carroza.

Barranquilla recibe otro partido de Libertadores

Barranquilla recibe otro partido de Copa Libertadores este jueves. América, que no puede usar su estadio por la situación de Cali, se enfrenta a Atlético Mineiro. El alcalde de la capital de Atlántico, Jaime Pumarejo, anunció medidas para evitar que se repita lo del miércoles.

“Aunque la inteligencia policial prevé que no será con la intensidad de ayer (miércoles), tomamos medidas para que el partido se desarrolle sin novedades”, aseguró Pumarejo, citado por El Heraldo.

Además, el alcalde culpó a la brisa de que los lacrimógenos llegaran al estadio durante el partido Junior vs. River Plate: “Nunca se acercaron al estadio. Estuvieron siempre a dos o tres cuadras. Lo que sucedió era que los gases lacrimógenos que lanzaron para dispersar a esos 200 jóvenes entraron al estadio por el viento”, le dijo Pumarejo, este jueves, a La W.

A pesar de que se ratificó a Colombia, cada vez son más las voces que insisten en no jugar la Copa América en el país, a las que se suman quienes critican al alcalde de Barranquilla por permitir los dos partidos.

4 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio