Los cuatro misterios de ‘Para Elisa’, la célebre obra de Beethoven

Aún se desconoce qué mujer inspiró Para Elisa, la famosa composición de Beethoven. Existen diferentes teorías sobre dicha identidad.

La oímos en bandas sonoras de películas, en canciones de rap, la usan en melosos comerciales, a veces en las llamadas de espera y, ocurrió en una época, anunciaba el paso del carro de helados.

Para Elisa composición de Ludwig van Beethoven para piano en La menor, una de las melodías más escuchadas en el mundo, cumple 211 años este 27 de abril.

Una bagatela (composición romántica y corta) que, a la par de su fama y penetración, está rodeada de varios enigmas: ¿realmente es autoría de Beethoven? ¿a quién iba dedicada? ¿era para Therese y no para Elise? ¿cuántas Elise (Elisa) había?

La última es tal vez la pregunta más difícil de responder, cada vez aparecen diferentes teorías y surgen distintos nombres de su posible inspiradora.

¿Realmente es autoría de Beethoven? ¿a quién iba dedicada? ¿era para Therese y no para Elise? ¿cuántas Elise (Elisa) había?

Lo cierto es que fue publicada 40 años después después de la muerte de su autor: el profesor Ludwig Nohl la encontró tras hurgar dentro de los manuscritos de una amiga del músico, Therese Malfatti, con quien aparentemente tuvo una relación.

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Primer misterio: Luca Chiantore, un experto en la obra de Beethoven y del piano, asegura que Para Elisa es autoría de Nohl, en 1865, quien tras los hallazgos de las notas del músico alemán, la editó y la publicó.

Según el musicólogo, el descubridor conocía en profundidad la correspondencia de Beethoven, “pero no era un buen músico, como queda demostrado en esta pieza, que tiene absurdidades formales”.

Aunque su teoría está bien sustentada en su libro Beethoven al piano, y tuvo en eco en medios de comunicación, esta no trascendió más allá. Es más, algunos ortodoxos le han pedido que no atente contra la honorabilidad del artista alemán.

Segundo misterio: la aparición de los documentos motivó otros interrogantes, no necesariamente musicales. Uno de ellos era saber qué significaba Therese Malfatti para el compositor y por qué tenía las partituras.

Se asegura que Beethoven, además de ser su profesor de piano, le habría propuesto matrimonio, en 1810, y que, aparentemente, ella le habría dicho no porque prefería al noble austriaco Wilhelm von Droßdik, con quien se casó en 1816.

¿Una Therese era su Elise? Otra suposición histórica: Nohl pudo escribir mal el nombre de la canción, tal vez estaba ilegible, y su nombre podría ser Für Therese. Aunque siempre existió la versión que esta decía “Para Elisa, en recuerdo de Ludwin van Beethoven”. Firmada el 27 abril.

Todo siempre bajo la versión de Nohl, porque no hay documento, ni rastro, que certifique o desmienta su afirmación.

Ludwig van Beethoven (1770-1827), tal vez el compositor más importante de la historia.

Tercer misterio: hace una década apareció otro musicólogo alemán, Klaus Martin Kopitz, quien asegura que Elisa era Elisabeth Röckel, una cantante alemana con la que Beethoven, supuestamente, quiso también casarse.

Su teoría es la siguiente: Elisa era hermana de Joseph Röckel, un tenor que participó de Fidelio, ópera del genio musical. Así se conocerían y tendrían una gran amistad, más teniendo en cuenta que ella era también pianista.

Klaus Martin Kopitz asegura que Elisa era Elisabeth Röckel, una cantante alemana con la que Beethoven, supuestamente, quiso también casarse.

Pero esta relación, cada vez más estrecha, según Kopitz, se rompería en 1810 cuando ella decide abandonar Viena para ir a una escuela en Bamberg, Baviera, donde debutó como Doña Ana en la ópera Don Giovanni, de Mozart.

Este viaje entristecería a Beethoven, quien habría decidido componer una pieza musical dedicada a ella que, finalmente, se casó con el famoso pianista Johann Nepomuk Hummel.

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Esta teoría tampoco es muy aceptada. Extraña que apenas se conozca y que en su momento nadie, en vista de la cercanía, hubiera hecho la relación. Además, el nombre Elisa era muy popular en la época.

Cuarto misterio: hace 7 años surgió una nueva Elisa. Según la musicóloga canadiense Rita Steblin, Elise Barensfeld sería la destinataria de la melodía.

Sería una mujer que fue considerada una niña con calidad excepcional para el canto, muy cercana al inventor Johann Mazell a quien, desde los 12 años, lo acompañó en diferentes correrías.

Su teoría apunta a que Beethoven le dedicó la canción a Elise, como una forma de agradar a Therese Malfatti, quien, al parecer, le daba clases de piano. Ambas, además, vivían en casas que estaban enfrentadas.

La misma Steblin asegura que aun le quedan por preguntas por resolver, pero casi juraría que este sí es la Elisa de la composición de Beethoven.

Muchos misterios genera una de las melodías más famosas en la historia de la humanidad. Y seguro solo se detendrán hasta que, casi improbable, aparezca el manuscrito que un día encontró Ludwig Nohl.

¿Quién fue la destinataria o por qué el nombre? Es lo de menos, como muchos afirman, nada puede anteponerse a su valor musical.

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