Los puntos que frenan la negociación con la primera línea en Bogotá

El primer intento de diálogo fracasó. Los jóvenes de primera línea reclamaron la presencia de la alcaldesa Claudia López y el Distrito se mantiene en no retirar a la policía de los portales.

Lo que parecía un gran avance en las negociaciones con los jóvenes de la primera línea en Bogotá terminó en fracaso.

El secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, confirmó que este jueves al mediodía se instalaría la “mesa de diálogo y garantías” para buscar una salida al paro nacional.

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La propia alcaldesa celebró la noticia: “Hoy felizmente esa mesa vuelve y avanza. Estuvimos empezando desde el Portal de las Américas, la instalamos. Luego la hicimos en diferentes localidades. Hoy finalmente diferentes grupos de jóvenes se encuentran para no tener mesas segmentadas y esfuerzos segmentados”, dijo López este jueves.

Pero ese esfuerzo por “no tener mesas segmentadas” sufrió su primer revés cuando la primera línea del Portal de las Américas, rebautizado como Portal Resistencia, anunció que no participaría en el diálogo porque “no existen garantías”.

El encuentro no se hizo en la sede de la alcaldía, sino en el Archivo Distrital. Además, tampoco asistieron las primeras líneas de Usme y Engativá. Finalmente, los jóvenes se levantaron de la mesa de diálogo por la ausencia de la alcaldesa Claudia López.

“La alcaldesa nos citó y esto es una falta de respeto que lleguemos todos acá con toda la disposición de la vida y ella nos deje una silla vacía”, dijo una joven a los medios de comunicación.

El veedor distrital, Guillermo Rivera, estuvo también en la reunión y aseguró que la suspensión del diálogo es algo que “ha ocurrido en el comienzo de ese tipo de procesos en otros lugares del país”.

Según Rivera, los diálogos podrían retomarse con la mediación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Iglesia.

Los inamovibles del Distrito

La muerte del motociclista Camilo Vélez por un cable extendido en el portal de las Américas endureció aún más el discurso de la alcaldesa de Bogotá.

Al día siguiente del hecho, Claudia López anunció que no se permitirían las aglomeraciones en las Américas y en el portal de Suba. 

“A los ciudadanos y jóvenes que de buena fe han estado convocando actividades culturales y pacíficos en esos dos portales, quiero decirles que, como es evidente, no tienen ninguna capacidad de garantizar que esas actividades se hagan de manera pacífica”, dijo López.

Jóvenes de la primera línea han negado que tengan que ver con el cable, y la policía dice que en el lugar donde sucedió el hecho “hace presencia permanente la autodenominada primera línea”.

Pero aparte del discurso de mano dura, el Distrito ha instalado carpas en el portal de las Américas con una “feria de servicio de empleo, educación y emprendimiento para jóvenes”, como parte de la estrategia para conjurar el paro. En ese punto, además, hay una fuerte presencia de la Policía.

Sin embargo, los ánimos siguen caldeados, sobre todo después de que la alcaldesa rechazó públicamente actos vandálicos y responsabilizó a dirigentes de la Colombia Humana de darles dotación a “jóvenes radicalizados”.

Esto ha hecho que el Distrito tenga varios puntos en los que no piensa negociar, como la presencia de policías en los portales donde se concentran las primeras líneas.

“No estamos dispuestos a ceder en autoridad, a ceder en que haya algún lugar donde no esté la fuerza pública, a ceder a que tengamos un lugar donde ellos tengan un campamento en el espacio público”, dijo Gómez este viernes en Red Más.

“En Portal Américas y en Suba tenemos presencia de policías. Algunos querían y pedían que no hubiera presencia de Policía, pero eso es algo que no estamos dispuestos a negociar y eso fue quizá lo que más irritó a un grupo bastante radical”, agregó el secretario de Gobierno en RCN Radio.

Los inamovibles de la primera línea

Aunque las primeras líneas no tienen líderes y voceros visibles, y tampoco están unidas, como lo explica La Silla Vacía, al menos en Bogotá coinciden en pedir la presencia de la alcaldesa Claudia López en las reuniones.

Ahora bien, tanto los jóvenes que asistieron a la reunión del jueves como los del Portal de las Américas dicen que solo aceptarán un diálogo que se haga con sus condiciones: “Nuestros muertos no se negocian ni se olvidan y si proponemos una mesa de negociación será bajo nuestros parámetros de seguridad”.

La alcaldesa, sin embargo, dice que desde hace un mes ya se instaló una mesa de diálogo.

Por el contrario, los jóvenes de la primera línea del Portal Resistencia ponen dos condiciones para empezar a conversar: la no judicialización de sus miembros y el establecimiento del campamento permanente en el parque Mundo Aventura, ubicado cerca del portal. Y ese es precisamente uno de los puntos en los que el Distrito no piensa ceder.

En resumen, mientras para la Alcaldía de Bogotá el diálogo ya empezó, para los de primera línea aún no ha arrancado.

La desconfianza de los manifestantes se fundamenta en las denuncias sobre abuso policial, muchas documentadas en video. Esta semana, por ejemplo, se conoció el caso de agentes del Esmad que golpearon a un niño en Suba y a periodistas.

Y también hay desconfianza por lo que califican como un discurso contradictorio de la alcaldesa. El pasado 24 de mayo, cuando estaba cerca de cumplirse el primer mes del paro, López anunció un “cambio de prioridades” en su administración para atender las demandas de los jóvenes manifestantes.

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“No es que de repente a la ciudadanía y a los jóvenes no les importe la salud o el contagio o el covid. Es que a una ciudadanía y a una juventud terriblemente empobrecida y abusada le importa más el hambre, el desempleo”, dijo la mandataria distrital en ese momento.

Sin embargo, dos días después, en las manifestaciones del 26 de mayo, volvieron las denuncias por abuso de autoridad.

Unos días después, cuandos se convocó a una jornada de movilización llamada ‘toma de Bogotá’, la alcaldesa la comparó con las tomas de grupos armados: “Bogotá y Colombia ya han tenido suficiente con las tomas guerrilleras, con las tomas paramilitares, para que además ahora haya tomas de aglomeraciones”.

Esas palabras de López fueron tomadas como una contradicción respecto a lo que había dicho días antes con su ‘mea culpa’.

Negociar con la primera línea, ¿estrategia tardía?

Varios ya habían advertido que el Comité del Paro no representaba a todos los sectores en paro. Esto se hizo evidente desde el pasado 15 de junio, cuando el Comité del Paro confirmó el fin de las movilizaciones, pues las barricadas en los barrios se han mantenido desde entonces.

“Ellos (el Gobierno) están negociando con el Comité del Paro, con Fecode, etcétera, pero con los que tiene que negociar es con nosotros, que estamos afuera peleando en la calle”, dijo en ese momento un integrante de la primera línea de Bogotá.

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Por esa razón, muchos se preguntan: a la par de los diálogos con las organizaciones sindicales de siempre, ¿no habría sido conveniente empezar a negociar con las primeras líneas que se estaban formando desde el 28 de abril?

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