Marchas, multitudinarias o no, evidencian que no hay un líder visible de la oposición

Este lunes, en las calles principales de algunas capitales del país, centenares de personas participaron en marchas contra medidas como aumentar impuestos a los ricos y la reforma agraria propuestas por el Gobierno de Gustavo Petro.

En Bogotá, los manifestantes se movilizaron por las calles del centro y se concentraron en la Plaza de Bolívar, aledaña a la Casa de Nariño, bajo la consigna “¡Fuera Petro!”.

“Prometió un cambio de política general (pero) se rodeó de políticos corruptos. Eso es engañar“, dijo a la AFP Orlando Novoa, de 60 años, propietario de una constructora de unos 30 empleados, que protestaba en la capital.

Petro devino el primer mandatario izquierdista en la historia moderna de Colombia al conquistar a poco más de la mitad del electorado con una batería de reformas que pretende aumentar los impuestos a los ricos, frenar la exploración petrolera y repartir terrenos fértiles entre campesinossin tierra“, entre otras.

Para sacar adelante estas iniciativas, formó una coalición legislativa mayoritaria con el respaldo de varios partidos tradicionales.

Sin embargo, para Cristóbal Osorio, un estudiante de 16 años en Bogotá, “el país necesita un gerente. Petro es un político“, según aseveró a la AFP.

Agresión a la prensa y confrontaciones

En la capital, decenas de jóvenes que se movilizaron en defensa del mandatario intercambiaron insultos y empujones con sus opositores, lo que obligó a la intervención de funcionarios de la Alcaldía, constató un fotógrafo de la AFP.

Con clamores variopintos, las marchas en protesta recorrieron las calles de Cali, Bucaramanga y Medellín, donde un equipo periodístico del canal estatal Telemedellín fue agredido por manifestantes y debió abandonar el cubrimiento, según denunció la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).

“Respeto a la propiedad privada”

La llegada de Petro al poder animó a indígenas y a otros campesinos a ocupar a la fuerza decenas de predios, en lo que se perfila como uno de los primeros conflictos sociales del inédito Gobierno de izquierda, que ha rechazado estas invasiones. Al respecto, la ministra de Agricultura, Cecilia López, pidió “paciencia” a los reclamantes que ya han chocado con hacendados.

Cientos se movilizaron en Cali vestidos de blanco y elevando carteles que decían “Respeto a la propiedad privada” o “(Petro) incita a delinquir antes que a producir“.

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El mandatario militó por 12 años en el M-19, una guerrilla nacionalista de origen urbano que firmó la paz en 1990.

Es un deshonor tener un presidente que fue guerrillero (…) ¡Me indigna!“, lamentó en Bogotá Manuela Hernández (62), propietaria de una empresa de vestidos de baño.

Oposición desarticulada

Los marchantes fueron cientos, pero el panorama político actual del país no demuestra que cuenten con el liderazgo de figuras que guíen y representen, al unísono, sus miedos y reclamos.

Los senadores Miguel Uribe, María Fernanda Cabal y Paloma Valencia, del Centro Democrático, no se llevan en los mejores términos ni se han caracterizado por su habilidad para trabajar en equipo. Hasta ahora, su labor como oposición se ha centrado en la obstrucción ad hominem de toda iniciativa de Gobierno.

Por otro lado, los argumentos de Enrique Gómez, del conservador Salvación Nacional, aunque cargan con el mismo tono que las declaraciones de Cabal, carecen de su efectismo, probablemente, en relación con su derrota frente el voto en blanco en la primera vuelta presidencial.

Ciudadanos se manifestaron contra Petro, en Bogotá

Los reclamos de figuras relevantes del Legislativo, en este caso, aunque se traducen en carteles, consignas y resuenan en las redes sociales, no dirigen a las masas a resistir las políticas de un Gobierno que no las representa. Por ello, lo que más parece resonar entre los colectivos opositores que se sienten amenazados por las iniciativas de Petro es la tendencia histórica de la sociedad civil, grupos o élites regionales, de asumir, casi de manera autónoma, parte de las funciones de seguridad del Estado.

¿Mantener la tradición?

El predecesor de Petro, Iván Duque, enfrentó protestas masivas en 2019, 2020 y 2021, encabezadas por jóvenes y sectores vulnerables luego de presentar una propuesta de reforma tributaria y al sistema de salud. Ambas, sin embargo, se hundieron.

En la actualidad, el Congreso debate el proyecto de reforma tributaria, presentado por el Gobierno, que aspira a gravar a las clases altas para financiar con nuevos recursos sus programas sociales contra la pobreza y la desigualdad.

Las manifestaciones más sangrientas ocurrieron el año pasado, cuando el entonces presidente intentó gravar a la clase media para hacer frente a los estragos de la pandemia, además de una reforma al sistema de salud que, según varios analistas, terminaba con el carácter universal del sistema actual. Esto desató manifestaciones que se extendieron por dos meses y dejaron 46 muertos, entre civiles y policías, así como cientos de heridos y desaparecidos, según datos de la Organización de las Naciones Unidas y múltiples organizaciones no gubernamentales.

Con AFP

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