El otro fantasma que se le apareció a Marta Lucía Ramírez

La vicepresidenta y canciller aparece mencionada en la investigación periodística Pandora Papers como una de las figuras políticas que habría tenido empresas offshore en paraísos fiscales. Junto a ella está la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, con quien habría participado en algunos negocios en Islas Vírgenes Británicas. 

Más allá de esto y sobre su legalidad o no, la historia tiene otro nombre que es la pieza clave para entender los negocios de ambas funcionarias. Se trata de Gustavo Hernández Frieri, un empresario cartagenero que, desde 2018, paga una condena de 46 meses de prisión en Estados Unidos por el delito de lavado de activos.

Hernández Frieri, según la justicia estadounidense, utilizó la firma Global Security Advisors para lavar el dinero de un desfalco de 1.200 millones de dólares a la petrolera venezolana PDVSA. En ese hecho, Hernández habría sido el encargado de administrar las ganancias ilegales de Abraham Ortega, funcionario de la petrolera que aceptó su participación.

Lea también: Pandora Papers: los otros colombianos salpicados en la investigación

La conexión entre Hernández Frieri y Marta Lucía Ramírez, según los Pandora Papers, quedó en evidencia en los registros de la empresa Global Securities Management Corporation, de la que ambos eran accionistas. La firma habría sido registrada en Islas Vírgenes en 2005, junto a otros participantes como la ministra de Transporte, el esposo de la vicepresidenta, Álvaro Rincón; su hija, María Alejandra Rincón, y algunos empresarios mexicanos.

En su defensa, Ramírez indicó que suspendieron los negocios con Hernández en 2012, mucho antes de que fuera vinculado al saqueo de PDVSA. “En julio de 2018 ni mi esposo, ni mi hija, ni yo ni nadie de mi familia éramos socios de Global ni de ninguna empresa relacionada con los Hernández Frieri”, dijo la vicepresidenta.

Asimismo, César Hernández, hermano de Gustavo Hernández Frieri, dijo que Ramírez, su familia y la ministra de Transporte no hacen parte de la empresa desde 2012 y que si las fechas no cuadran es por culpa de una “falla administrativa”, en la que no se reportaron los cambios a Trident Trust.

Recomendado: Director de la Dian, en la cuerda floja por escándalo de Pandora Papers

Esta no es la primera vez que Marta Lucía Ramírez ha tenido que defenderse de un caso similar. En 2020, la funcionaria y su familia estuvieron en el ojo del huracán por las supuestas relaciones con el exparamilitar y narcotraficante Guillermo León Acevedo Giraldo, conocido como Memo Fantasma.

Según una investigación de InSight Crime, el esposo de la vicepresidenta, Álvaro Rincón, desarrolló un proyecto inmobiliario en el que participó León Acevedo, quien entregó varios lotes y casas en la calle 85 de Bogotá y recibió como pago oficinas, parqueaderos y lotes comerciales del proyecto.

La canciller argumentó que no conocía a Memo Fantasma y demandó por injuria al periodista y cofundador de InSight Crime, Jeremy McDermott, pero luego retiró la querella. En su momento, Ramírez dijo que Memo Fantasma “en 2006 ni tenía alias ni tenía investigaciones. Si las autoridades del Estado no conocían de antecedentes o investigaciones de una persona, cómo lo puede saber un particular”.

En redes sociales, muchos de los críticos de Marta Lucía Ramírez no han dudado en sumarle este caso a su lista de polémicas y embarradas, llegando hasta el punto de pedirle la renuncia.

Puede leer: Se abre la caja de Pandora de Pastrana y Gaviria en paraísos fiscales

Lo cierto es que además de la incomodidad de tener que hacerle frente a estar en la lista del caso Pandora, ahora Ramírez también tiene que explicar sus relaciones con Hernández Frieri.

0 Comentarios

Deja un comentario