Mis nueve razones para no ser hincha de la Selección Colombia

  1. Porque mataron a Andrés Escobar y pasó a segundo plano. Es más, uno de los involucrados en ese crimen es amigo del Centro Democrático, el partido del poder en los pasados 15 años. 
  1. Porque aquella selección, que llegó por primera vez a figurar decentemente en un mundial, o sea, la de Maturana de 1994, no solamente fracasó -como ha sido lo propio toda la vida- sino que trajo al frente la naturaleza de cierto sector de este país que cree que se puede matar impunemente, sin importar cuál sea la razón. En ese sector del pensamiento colombiano, hay muertos mejores que otros. Y así vivimos.
  1. Porque aquella Selección Colombia, que tanto enorgullece a los hinchas, estaba armada sobre las bases del Atlético Nacional cuando era un equipo boyante, gracias a la plata y al cariño del narcotráfico (vimos a Higuita hacer fila para ir a visitar al patrón en La Catedral). Dicho en corto: la Selección Colombia se agrandó cuando detrás de ella estaban los patrones. (Y no se me olvida la vergüenza por las dos estrellas que tiene Millonarios en su escudo y que fueron compradas por el monstruo de los Naranjos).
  1. Porque para hinchar por Colombia tengo que estar del lado de gargantas tan dañinas como la de Carlos Antonio Vélez que, desde su fantástica ignorancia, perifonea basura con tono de pontífice.
  1. Porque gritar un gol de la tricolor me hace uno solo con sicarios, corruptos, asesinos, violadores, miembros del Centro Democrático, militares asesinos de niños inocentes, policías criminales que disparan al cuerpo y al rostro de la juventud colombiana; políticos dañinos que hicieron de nuestra Constitución y Justicia un juego de trampas y legüleyadas que, por ejemplo, tiene libre a un líder acusado de 6.402 asesinatos, pero que al renunciar al Senado, ahora camina impune, llevado de la mano de un fiscal infame y vergonzoso para la historia.
  1. Porque para ser hincha de la Selección Colombia hay que hacerse el pendejo o el cómplice con la ingratitud nacional a un señor que, como Pékerman, construyó por primera vez en la historia de esa selección, un equipo robusto y disciplinado que daba resultados deportivos sin la ayuda de los narcos. Gracias a Pékerman nos asomamos a la dignidad futbolística y tenemos en las canchas de Europa a gente como James y Cuadrado, por ejemplo.
  1. Ser hincha de Colombia me obligaría a hacerme el pendejo con el, otra vez, tristemente célebre 5-0 contra Argentina el 5 de septiembre de 1993, que reveló lo peor de la hinchada colombiana que, a manera de celebración, salió a las calles a vandalizar y a matarse entre ellos mismos. Nunca lo pude entender. ¿Cómo es que un triunfo se tenga que celebrar con la muerte? No me puedo hermanar con los seguidores de esta selección que, por cuenta del marcador contra la albiceleste, además, durante cerca de una década, insultaron a los nacionales argentinos sin motivo visible, solo porque habían sido derrotados por cinco goles y esto, al parecer, les daba patente de corso a los criollos para ofender y mortificar a los gauchos, que tenían el infortunio de toparse con un hincha de la selección de Maturana.
  1. Porque a los hinchas de la selección, cuando se ponen esa camiseta, por cierto, de dudosa estética pictórica, se les olvida en minutos que el país no está para fiestas, como lo reafirma el episodio tan grotesco sucedido en el partido River Plate-Junior, el 12 de mayo, en Barranquilla, en el que las notas del los himnos se acompasaban con los estallidos de las municiones del tristemente célebre Esmad y las papas bomba de los protestantes.
  1. No puedo hinchar por ese equipo, porque los triunfos de esta selección se suman a las mentiras del gobernante que sigue anunciando que en Colombia no pasa nada, que las protestas se las inventó su opositor, y que lo que pasa en la calle no existe, y que en cambio hay un estallido de riqueza y creatividad.  Imaginemos cómo podría capitalizarse un triunfo de Colombia.  ¡Aquí no está pasando nada!

Me gusta el fútbol. Es más que un juego. Es un poema vivo en donde se retrata a la vida, soy de Millonarios, con tristeza, esperé que se devolvieran las dos estrellas que le compró Rodríguez Gacha, (como dice mi hijo, uno no cambia de equipo), o sea que me morí de Millos y me morí de pena.

Creo, como Eduardo Galeano, que el fútbol es una metáfora impecable de la vida. Me gusta ver a Messi, lo considero un monumento caminante. Ver a la Pulga, es ver, en otra proporción, al David de Miguel Ángel, pero no puedo ser hincha de una selección que me hermane con los criminales que acribillan y se roban al país, no puedo gritar como míos los goles que igualmente sienten suyos las mismas personas que están destruyendo a Colombia.

Lo siento por los jugadores, son gente decente que, como muchos de nosotros, vivimos en un Estado con un gobierno despreciable. El mérito de los jugadores es indiscutible, inclusive me solidarizo con Rueda, el D.T. que hace su mejor trabajo. Lo siento mucho por ellos, de buena fe sirven a propósitos que no son los suyos. He sabido que Matador también ha declarado su distancia con la selección, y lo entiendo. Dadas las razones arriba expuestas, lo siento mucho, no puedo ir por la Selección Colombia.

7 Comentarios

  1. Gracias por expresar mis sentimientos, razones y argumentos…tenemos el derecho a sentir vergüenza de “hinchar” con ellos, ese sentimiento lo extiendo a la nacionalidad,vtenemos el derecho a sentir vergüenza de ser colombianos

  2. Un pais sin educacion, en su mayoria que no lee, semianalfabeta ( asi se haya aprendido a leer y escribir pero que nunca se toma un libro ni una revista para leerla) y si le lee se padece de “comprension de lectura”, solo hemos aprendido a insultar de forma soez, sin respetar al otro, sin respetar la opinion contraria, vociferamos de forma ramplona y empoderados con las redes sociales sin limites para opinar; creemos tener la razon absoluta en cuanta conversacion o tema tengamos oportunidad de opinar. Una columna de opinion que nos induce a pensar asi no estemos de acuerdo en algunos puntos merece respeto por parte de los foristas que aqui dan su opinion

  3. Luis Orlando Patiño P.

    Todo esto aparte de ponernos a pensar nos lleva a situarnos en una actitud crítica frente a cada uno de nuestros actos, para no convertirnos en idiotas útiles de un sistema qué maneja al pueblo con migajas de pan y CIRCO. Buena Mauricio.

  4. De acuerdo en que si la selección hubiera ido a la final los mezquinos y perversos al mando lo capitalizarían de modo infame, manipulando a este pueblo indolente. Lo de Higuita ya está revisado hace siglos: era mediador de un padre a quien le habían secuestrado a su hija y si no iba a la cita, lo mataban, com o mataron a Omar Cañas y a Felipe Pérez, futbolistas reconocidos e importantes, también de Nacional. Más allá de la asociación con el hampa, el fútbol lo hacen los jugadores y su talento, aspecto que ayuda a separarlo de su contexto, a la hora de ser hincha de un estilo o celebrar una victoria. De acuerdo en que no es hora de fiestas ni de relajos cuando, desde hace tres meses, todos los día mueren más de 500 colombianos. Debería haberse decretado duelo nacional desde cuando las cifras aumentaron a más de doscientos cincuenta muertos diarios y estar de duelo contínuo, en solidaridad con esas miles de familias que han perdido a sus familiares.

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