Entre el deseo y el deber, ¿qué pesa más?

Con Parque El Virrey, publicada este mes por el sello TusQuets, Gonzalo Mallarino cierra su trilogía de mujeres. Una reseña.

Malela, la protagonista de la nueva novela del escritor bogotano Gonzalo Mallarino, lamenta la pérdida del brillo de sus ojos. “Es impresionante -afirma-. Con los años ese brillo se va muriendo. Como si los ojos y la mirada se fueran llenando de cansancio o de tristeza”. A sus setenta años, la embarga una profunda melancolía. Su esposo, Samuel, murió hace once años, y su hijo, Miguel, vive en Londres. Está, además, a punto de jubilarse, después de trabajar durante años como profesora de filosofía. “¿Qué queda?”, se pregunta al comienzo del libro. Sin muchas amistades más allá de su hermana y de una compañera de trabajo, parece resignada a ver el tiempo discurrir desde la ventana de su apartamento, en el norte de la capital.

En Parque El Virrey, Mallarino vierte su destreza narrativa para reflexionar sobre el paso del tiempo. Por medio de una narradora asediada por la nostalgia, pero también por la indecisión

            Pero todo cambia cuando Malela, ya acostumbrada a dialogar con los espectros de su propio pasado, recibe en su casa la vista del fantasma de una mujer desconocida que murió décadas atrás, cuando tenía 21 años. Entre las dos entablan una relación que le cambiará la vida: a través de su nueva amiga Malela encontrará, por primera vez en muchos años, la posibilidad de amar y de poder otorgarle un sentido a su presente.

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            Parque El Virrey es la última entrega de una trilogía protagonizada por mujeres que Mallarino empezó con Canción de dos mujeres (Alfaguara; próximamente en TusQuets), en 2016, y que continuó con Matrimonio (TusQuets) en 2020. En esas tres novelas, como también en las que componen su Trilogía Bogotá, el escritor se ha consolidado como un devoto de la brevedad. Su estilo, al tiempo adusto e informal, se decanta en oraciones concisas y capítulos cortos. Su prosa, así, tiene una templada franqueza que se siente íntimamente bogotana.

Se concentra en hacer preguntas sobre los roles que las mujeres mayores deben cumplir en una sociedad tan conservadora como la de la Bogotá que Mallarino se imagina.

            En Parque El Virrey, Mallarino vierte su destreza narrativa para reflexionar sobre el paso del tiempo. Por medio de una narradora asediada por la nostalgia, pero también por la indecisión, el escritor pone a dialogar la tristeza que acompaña el final de las cosas con el impulso que renueva la vida. Malela, a sus setenta años, se convierte en el escenario de disputa entre dos fuerzas: una que la arrastra hacia un pasado poblado de fantasmas y otra que la invita a abrazar un presente donde la vida, de una manera u otra, no cesa de multiplicarse. De ese conflicto, que recorre la historia, surge la tensión de la novela, y también su belleza.

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            En la medida que avanza la trama, sin embargo, la novela deja de ser una historia de fantasmas guiada por la intriga y se convierte, más bien, en un drama familiar que se concentra en hacer preguntas sobre los roles que las mujeres mayores deben cumplir en una sociedad tan conservadora como la de la Bogotá que Mallarino se imagina. El cambio de foco, que en efecto divide la novela en dos, da pie para introducir nuevos matices emocionales en la historia, como la envidia, el pudor o la abnegación; pero también desplaza toda la tensión narrativa a un nudo emocional que Malela ni siquiera se atreve a intentar desatar.

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En últimas, Parque El Virrey es una novela que se pregunta por los caminos que la gente decide tomar para otorgarle significado a su vida. ¿Cómo se llena el día a día de sentido? ¿Qué es eso que hace que no tiremos la toalla y sigamos de pie? Mallarino evita la tentación de ofrecer una solución obvia y, en cambio, problematiza las respuestas a esas dos preguntas haciendo otra: entre el deseo y el deber, ¿qué pesa más?

4 Comentarios

  1. Alberto Cuéllar

    Me encantó ésta novela, al igual que sus predecesoras que completan la trilogía!.
    Felicitaciones a Gonzalo Mallarino!!!

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