Con las renuncias de Mabel Lara y Yolanda Perea, el Nuevo Liberalismo se desmorona

La advertencia de Juan Manuel Galán de que solo él está autorizado a tener acercamientos con el gobierno de Gustavo Petro ha revivido las críticas de que el Nuevo Liberalismo es un partido de familia.

El Nuevo Liberalismo recibió un fuerte golpe de opinión este jueves: el anuncio de Mabel Lara y Yolanda Perea de renunciar a las filas del partido.

La decisión de ambas se produjo en respuesta a una carta que les envió Juan Manuel Galán, director nacional del Nuevo Liberalismo, en la que prácticamente las desautorizaba para tener acercamientos con el gobierno del presidente electo Gustavo Petro: “La interlocución política que tenga el Nuevo Liberalismo con el gobierno de Gustavo Petro, en el marco de su convocatoria para un acuerdo nacional, será institucional y, por eso, en cabeza exclusivamente del Director Nacional del partido”.

El Nuevo Liberalismo, cabe recordarlo, fue uno de los grandes perdedores en las elecciones legislativas del 13 de marzo: su lista cerrada al Senado no alcanzó el umbral y el partido solo logró pescar dos curules en la Cámara: la de Julia Miranda, por Bogotá, y la de Juan Sebastián Gómez, por Caldas. Sin embargo, la de Gómez no exclusiva del Nuevo Liberalismo, sino que hizo parte de una coalición en la que también participaron los partidos Mira, Dignidad y ASI.

Así las cosas, ante el fracaso de la lista al Senado, para Lara y Perea, el partido de los Galán no puede tomar decisiones que vinculen a todos sus miembros, sino debería dejarlos en libertad para pronunciarse de forma individual.

“(…) el pueblo en las urnas no acompañó al Nuevo Liberalismo; no obtuvimos representación política en el Senado de la República, no alcanzamos el umbral. Por lo tanto, consideramos que las directivas del partido NO pueden tomar decisiones vinculantes jurídica y políticamente respecto de declararse en independencia, oposición o hacer parte de la coalición de gobierno; cualquier decisión en cualquier sentido será a título individual pero no institucional por sustracción de materia”, indicaron Lara y Perea en su carta de renuncia.

Ambas eran figuras clave en el Nuevo Liberalismo. Mabel Lara era la cabeza de lista al Senado, mientras Yolanda Perea estaba en el quinto puesto. Y las dos ya se habían apartado de las decisiones del partido: antes de que los Galán se subieran a la rodolfoneta para apoyar a Rodolfo Hernández en segunda vuelta, Lara y Perea ya se habían optado por respaldar la candidatura del Pacto Histórico, motivadas principalmente por Francia Márquez. No fueron las únicas: Viviana Vargas, candidata al Senado por el Nuevo Liberalismo, también decidió apoyar a Márquez y Gustavo Petro.

Y tampoco han sido las únicas en renunciar. Yitcy Becerra, excandidata a la Cámara por Valle, también decidió apartarse del Nuevo Liberalismo.

Vargas, por su parte, ha mostrado su apoyo a Lara y Perea por su decisión de renunciar:

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Por el contrario, Sandra Borda y Angélica Martínez, quienes fueron candidatas el Senado por el Nuevo Liberalismo, decidieron quedarse en el partido.

El Nuevo Liberalismo, ¿un partido de familia?

Las divisiones dentro del Nuevo Liberalismo no son nuevas. Empezaron prácticamente desde el momento en que el Consejo Nacional Electoral (CNE) le devolvió la personería jurídica en octubre del año pasado.

Iván Marulanda ejemplifica el inicio de esas divisiones. Marulanda había sido senador del Nuevo Liberalismo en los 80 y era una de las personas más cercanas a Luis Carlos Galán Sarmiento: por esa razón, como bien lo explicó la Corte Constitucional, tenía el derecho de volver al partido sin incurrir en doble militancia.

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En efecto, Marulanda renunció a la Alianza Verde en noviembre del año pasado para unirse al Nuevo Liberalismo, pero solo duró un mes allí: aparentemente, su inconformidad por el dominio de los Galán lo llevó a regresar a las toldas verdes.

Junto a Marulanda también renunciaron masivamente otros miembros históricos del Nuevo Liberalismo, como Alfonso Valdivieso.

Otro que tuvo grandes desacuerdos fue el exsenador Rodrigo Lara Restrepo, hijo de Rodrigo Lara Bonilla, cofundador del Nuevo Liberalismo. En su momento, Lara Restrepo intentó lanzarse como precandidato presidencial, pero, según él, no pudo por las trabas que le pusieron los Galán. “Iván Marulanda se fue del Nuevo Liberalismo aduciendo que no encontró garantías, que al partido lo está manejando una familia. El Nuevo Liberalismo tiene el reto de mostrar que va más allá de los intereses electorales de una familia“, dijo a Diario Criterio en diciembre del año pasado.

“Yo compito con un candidato que tiene a su hermano en la codirección y a su señora madre en el comité nacional, y cuyo director y secretario general son totalmente de su línea“, añadió en su momento.

Finalmente, Lara Restrepo no se lanzó como precandidato y se ha convertido en uno de los mayores críticos de la forma en que los Galán han manejado el partido. “Con inmensa miopía política (…), ellos no entendieron el momento. Pensaron que podían interpretar el presente con hechos del pasado, con la simple foto de Luis Carlos Galán, que con eso bastaba para tener un millón y medio de votos, y crearon una estructura diseñada por y para la candidatura de Juan Manuel Galán, la candidatura a la alcaldía del otro hermano, e hicieron del Nuevo Liberalismo lo que nunca fue: un partido de familia”, aseguró a Diario Criterio en mayo de este año.

Y ahora, con la advertencia que Juan Manuel Galán les hizo a Mabel Lara y Yolanda Perea, Lara Restrepo no ha perdido oportunidad para criticar al Nuevo Liberalismo.

Así que las divisiones se agravan más con las renuncias de Lara y Perea y se teme que las bases del partido sigan ese ejemplo. Hay quienes consideran que esto se veía venir desde la salida de Iván Marulanda.

1 Comentarios

  1. A Juan Manuel Galán, la historia le va a cobrar la bonita oportunidad que tuvo de reivindicarse acompañando la propuesta de cambio de gobernar a Colombia con la elección a la presidencia de Gustavo Petro y Francia Márquez a la vicepresidencia. Pueda que no sea la que él quería en un 100%, pero de todos modos es otra forma diferente de gobernar a la implantada por el establecimiento en siglos. Los Galán con su “Nuevo liberalismo” se quedaron con el formato de Laureano Gómez, Ospina Pérez, Guillermo León Valencia, Los Lleras, Pastranas, Virgilio Barco, Uribe, Gaviria, Santos, Duque, etc., que solo han traído corrupción, hambre, desempleo, entrega de la soberanía, enemigos de la paz, derrame de sangre al país. En alguna ocasión a los Galán se les escucho enfrentar a Uribe y sus secuaces, pero de ahí, no pasaron. El nuevo liberalismo, con la decisión de mantenerse en la Colombia del establecimiento actual, era lógico que este partido se empezara a resquebrajar. En sus militantes hay personas valiosas y pensantes que no aceptan las mordazas que les imponen el delfín Juan Manuel Galán. De ahí, la renuncia de Mabel Lara y Yolanda Perea, y muchas otras que vendrán… Saludos fraternas

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