Nutresa, la tajada que Gilinski le quiere quitar al empresariado antioqueño

La billonaria oferta que hicieron Jaime Gilinski y su hijo Gabriel por el control del Grupo Nutresa podría convertirse en una de las pujas económicas más importantes de los últimos años. Los banqueros ya dieron el primer golpe y demostraron que tienen la chequera; ahora, será el turno de los empresarios paisas, quienes no están dispuestos a ceder terreno en lo que sería la reedición de una vieja batalla que libran desde hace más de 20 años.

El Grupo Nutresa es una de las joyas del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA). Con marcas como Zenú, Jet, Colcafé, Saltín Noel, Crem Helado y hamburguesas El Corral, entre otras, es considerado uno de los gigantes colombianos en el sector de los alimentos. Además, se trata de una compañía con presencia en otros mercados como Perú, México, Chile y Estados Unidos.

El GEA es dueño de aproximadamente un 48 por ciento de Nutresa, a través del grupo Argos (9,83 por ciento), Grupo Sura (35,25 por ciento) y Protección (3,32 por ciento). El resto de las acciones están repartidos en pequeños inversores, entre los que se destacan varios fondos privados de pensiones como Colfondos, Porvenir y Skandia.

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Según los expertos, Nutresa estaría avaluada en cerca de 10 billones de pesos; sin embargo, se trata de una cifra que podría cambiar bruscamente en los próximos días. Este miércoles se conoció que la Superfinanciera recibió una solicitud para la autorización de una Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre las acciones de Nutresa.

La oferta causó revuelo porque planteó la compra del 62,62 por ciento de la empresa, a un precio de 7,61 dólares por acción. Dependiendo el número de acciones que entrarían al negocio -entre el 50,1 por ciento y el 62,62 por ciento- la operación oscilaría entre los 6,8 billones y los 8,5 billones de pesos.

En pesos colombianos, el trato le daría a cada acción de Nutresa un valor aproximado de 29.000 pesos, lo que significa un incremento del 37 por ciento si se compara con su precio en el mercado colombiano. Este tipo de ofertas es conocida como “toma hostil” y, según los expertos, no se presenta desde hace varios años en el país.

Estructura del grupo Nutresa
Estructura del grupo Nutresa

Detrás de esta inédita oferta está Nugil, una firma controlada por la familia Gilinski, propietaria de un grupo económico que lleva el mismo nombre y que tiene empresas como Banco GNB Sudameris, Productos Yupi, Servibanca y Publicaciones Semana, entre otros. En esta puja, del lado de los Gilinski, estaría el Royal Group de Abu Dhabi, de Emiratos Árabes Unidos.

La oferta de los Gilinski es un duro golpe en la mesa que pone varias cosas en juego, por lo que la Bolsa de Valores de Colombia suspendió desde este jueves la negociación de las acciones de Nutresa.

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Los Gilinski y el GEA, una relación con historia

Muchos aseguran que en la trama de Nutresa hay un factor muy importante que tiene que ver con el pasado de ambos grupos económicos. Incluso, se ha llegado a decir que la oferta es una especie de venganza de los Gilinski por el negocio que dio origen a lo que hoy se llama Bancolombia.

Este banco nació tras la fusión entre el Banco de Colombia y el Banco Industrial de Colombia (BIC). El primero era propiedad de Jaime Gilinski y el segundo del Sindicato Antioqueño, hoy GEA. Este último grupo compró el 51 por ciento de las acciones del banco de Gilinski y creó Bancolombia.

El trato, que tuvo un costo de 418 millones de dólares, no dejó contento a Gilinski. Por esta razón emprendió un proceso judicial que duró casi 11 años, entre 1999 y 2010, en el que pedía una indemnización de 100 millones de dólares. Finalmente, las partes firmaron un acuerdo en el que desistieron de las acciones judiciales, tras pagarse una cifra que aún no se conoce, y en el que ninguno reconoció la derrota.

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Si bien es cierto que esta vieja rivalidad le pone tensión al negocio, varios analistas dicen que en una operación de esta magnitud tiene que haber algo más que una venganza. La primera pista al respecto tiene que ver con el posible interés de los Gilinski en avanzar en el sector de los alimentos, en el que hasta el momento tienen participación con Yupi.

Por otra parte, se habla de un negocio más grande en el que los banqueros podrían vender la mayoría de Nutresa a un conglomerado internacional. En 2020 la compañía tuvo ventas que superaron los 11 billones de pesos y tan solo en septiembre creció en un 11,7 por ciento, lo que la convierte en una ficha atractiva para muchos en el exterior.

¿El GEA contra las cuerdas?

Aunque la oferta es bastante atractiva, lo más probable es que los empresarios paisas no la acepten. En principio, la decisión está en manos de Sura y Argos, que representan los intereses del GEA. Sin embargo, no es un proceso fácil para este conglomerado, pues tendrán que convencer a sus accionistas de no recibir las jugosas ganancias de la oferta.

Los expertos dicen que de llevarse a cabo la venta, los inversionistas tendrían liquidez para realizar otras inversiones, lo que a su vez le daría un empujón importante al mercado colombiano. Lo más probable es que esta situación termine en un enfrentamiento entre las chequeras de ambos grupos, lo que elevaría aún más los precios.

Accionistas del Grupo Nutresa
Accionistas del Grupo Nutresa

En este punto toma relevancia el papel de los fondos de pensiones que tienen inversiones en Nutresa. La venta de las acciones les daría a Skandia, Colfondos y Porvenir una buena ganancia que beneficiaría a miles de personas, por lo que el GEA tendrá que buscar entre estos varios aliados y darles una mejor oferta.

Los Gilinski tendrán la oportunidad de pescar en río revuelto, pues la realidad es que un 65 por ciento de la empresa no le pertenece al GEA. La puja apenas empieza y mientras la Bolsa de Valores pausa la negociación de acciones para evitar manipulaciones, el efecto se podría dar en otras cotizaciones, como las de Sura, Argos y otras empresas de ambos grupos.

La sola oferta de los Gilinski por Nutresa incrementa el valor de la compañía en cuatro billones, al pasar de 10 a 14 billones de pesos.

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4 Comentarios

  1. Al paso que vamos Colombia se quedara sin empresas nacionales sometidos a multinacionales que impondran precios sobre productos que no seran garantia de mejor calidad. Vendemos el agua, nos venderan despues el aire que respiramos y solo nos quedara el dia y la noche ya que nada se producira en el pais. Esclavitud sofisticada moderna y manipulados no solo por medios de comunicacion sino mediante IA (inteligencia artificial) legiones de esclavos y mano de obra barata domesticados solo para consumir lo que nos impongan.

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