La oferta de Gilinski por Nutresa podría romper la unidad del GEA

La oferta para tomar el control de Nutresa llega en un momento adverso para el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), que ha estado inmerso en el pleito de Hidroituango, un enfrentamiento con el alcalde Daniel Quintero y sin líder claro que se ponga al frente de la situación.

El Grupo Gilinski presentó a la Superintendencia Financiera de Colombia una oferta para adquirir entre el 50,1 por ciento y el 62,62 por ciento de las acciones de Nutresa, una de las joyas del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA). Este tipo de ofertas es conocida como “toma hostil”.

La propuesta llega en un momento en el que el GEA atraviesa un panorama complejo por el impacto que la crisis de la pandemia ha causado en varios de los sectores del conglomerado, como seguros, financiero y energético, además de la vinculación que se le ha hecho con el descalabro de Hidroituango.

Varias de las empresas del conglomerado han sido proveedores de Empresas Públicas de Medellín (EPM), que rige los hilos de la megaobra. De igual forma, directivos de compañías del GEA han estado involucrados en las juntas de los negocios que maneja EPM.

Por los problemas de Hidroituango, en septiembre, la Contraloría General de la Nación ordenó hacer efectiva una póliza de 102 millones de dólares que Sura, otro de los estandartes del grupo, tenía en la obra.

Ahora, justo en la batalla del alcalde con GEA, aparece una amenaza contra lo que se conoce como el enroque paisa, una estrategia que varios de los empresarios de Antioquia desplegaron a finales de los setenta y los ochenta para evitar que inversionistas foráneos se siguieran quedando con marcas insignia de la región, como ocurrió con Coltejer y Postobón.

Recomendamos leer: Nutresa, la tajada que Gilinski le quiere quitar al empresariado antioqueño

El surgimiento del GEA

El Grupo Empresarial Antioqueño surgió como una respuesta a la “toma hostil” que venían haciendo magnates como Carlos Ardila Lülle, Julio Mario Santo Domingo y Jaime Michelsen Uribe.

El ‘enroque paisa’ consistió en cruzar las acciones de varias empresas entre sí para blindarse. Así, nació lo que primero se conoció como Sindicato Antioqueño y posteriormente GEA. Inicialmente eran Argos, Suramericana de Seguros, Nacional de Chocolates, Noel y el Banco Industrial Colombiano (BIC).

Este modelo fue fundamental para la posterior integración de nuevas compañías y su expansión en Colombia y otros negocios en la región hasta convertirse en un grupo de empresas multilatinas.

Actualmente, el GEA está conformado por los grandes grupos Sura, Argos y Nutresa, la productora de alimentos procesados más importante del país. Gracias a la expansión y a los crecientes recursos, el grupo se ha expandido a otros negocios, como la energía, a través de Celsia.

En ese sentido, la propuesta de los Gilinski se ve como una amenaza que podría romper la que ha sido la columna vertebral del éxito del empresariado antioqueño. En ese sentido, debido a la jugosa propuesta, otros accionistas pequeños y que no hacen parte del GEA, podrían hacer viable esta toma hostil.

Frente a la propuesta, el Grupo Sura advirtió, en un comunicado, que la oferta de Gilinski “aún debe esperar la aprobación de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC)” y agregó que, en caso de que la solicitud sea aprobada, “solicitaremos la información necesaria para conocer mayores detalles, teniendo en consideración, entre otros, asuntos como el precio, el análisis estratégico, el análisis de factores ambientales, sociales y de gobierno (ASG), así como las implicaciones para todos los grupos de interés“.

Para Alejandro Torres García, profesor de Economía de la Universidad Eafit, esta situación tiene que leerse como una forma, no de quedarse con una parte de Nutresa sino de tomar su control. “Esta propuesta está hecha para posicionar al comprador como el accionista mayoritario”, dijo el docente a Diario Criterio. Esta propuesta, sin duda, también es un todo o nada entre ambos grupos si se tiene en cuenta la vieja pelea que tuvieron.

Como se sabe, el GEA y Gilinski terminaron enfrentados por la compra que los paisas hicieron del Banco de Colombia. Según empresarios consultados por Diario Criterio y cercanos al conglomerado, es poco probable que los grupos acepten sentarse juntos en la mesa de Nutresa.

Lo que se está jugando es una prevalencia del poderío que tiene el Grupo Empresarial Antioqueño en la región”, dijo a Diario Criterio Jaime Alberto Rendón Acevedo, director del Centro de Estudios e Investigaciones Rurales de la Universidad de la Salle en Bogotá.

Para Rendón Acevedo, hay un ingrediente que es preponderante y es la coyuntura de Hidroituango, que “ha conducido a tensiones muy fuertes entre la administración municipal y el Grupo Empresarial Antioqueño, cosa que por demás nunca se había dado en la ciudad”.

¿El GEA sin patriarca?

El GEA se ha caracterizado por tener grandes patriarcas que han asumido el liderazgo en momentos críticos. Nombres como Jorge Molina Moreno, Samuel Muñoz Duque, Fabio Rico Calle, Iván Correa Arango, Jorge Posada Greiffenstein, Nicanor Restrepo Santamaría y Jorge Londoño Saldarriaga han representado ese liderazgo en los más de 40 años del conglomerado.

Hoy, es claro que no hay un líder que unifique todos los intereses y, por el contrario, lo que se ve es una atomización en las cabezas de cada integrante del grupo. “Ahorita no hay una cabeza visible en el grupo y, por supuesto, esto de alguna manera genera preguntas e inquietudes de cómo se vienen dirigiendo los temas del GEA”, explicó a Diario Criterio Óscar Manco López, docente de Economía de la Universidad Pontificia Bolivariana. La pregunta es si el GEA será capaz de salir fortalecido de esta puja con Gilinski o será una estocada a un modelo exitoso que ha sido estudiado en Colombia y América Latina.

También puede leer: Gobierno entra a la batalla por el futuro de Hidroituango

2 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio