Viajar en cabeza ajena

Maestro Osuna, usted puede ser conservador, eso no es discutible, pero alinearse con la corrupción, el narcotráfico y la violencia, en usted, tiene que ser un mal momento, no me lo explico de otra manera“.

“Déjeme una vuelta en su cerebro” es una quimera que ojalá existiera.  Aventuro pensar que si pudiéramos meternos en el pensamiento de las personas con las que no estamos de acuerdo, el nivel de agresión y conflicto entre los seres humanos descendería ostensiblemente. En el territorio de la moda, por ejemplo, qué importante sería poder habitar la mente de aquel o aquella a quien juzgamos negativamente por su forma de vestir. Creo que no solamente aliviaríamos nuestro animo crítico, sino que, además, enriqueceríamos nuestra paleta de opciones estéticas, porque, sin duda, encontraríamos belleza en donde nuestros prejuicios no nos permitían verla.

Ahora, imaginemos qué tan provechoso sería poder hacer lo mismo con las afecciones políticas. Entender, desde la mente de un opositor ideológico, sus razones para, por ejemplo, admirar a Augusto Pinochet, Adolfo Hitler, Hugo Chávez, Álvaro Uribe Vélez, Laureano Gómez, Nicolás Maduro, Jair Bolsonaro, Pablo Escobar e inclusive al sicario emblema del cartel de Medellín, Popeye, admirado por Zapateiro, el comandante del Ejército de Colombia. Tengo la seguridad de que, en ese hipotético viaje a las mentes de otros, enriqueceríamos nuestra visión del mundo y, sin que llegáramos a estar de acuerdo con sus puntos de vista, entenderíamos sus motivos y podríamos, seguramente, empatizar desde el desacuerdo.

En lo personal, sería un alivio entender por qué personas de vidas probas y honestas, por ejemplo, tienen afinidad con un líder criminal señalado desde la compra de votos, hasta el asesinato de niños inocentes, pasando por narcotráfico, corrupción y vulgaridad.

En un territorio menos macabro, pagaría por viajar a las mentes del grupo que, liderado por Zuluaga, el nuevo proyecto de títere, baila una coreografía cursi y ridícula a la manera de porrista. No entiendo qué vieron o qué ven cuando se miran a sí mismos haciendo un inconmensurable y pantagruélico mamarracho coreográfico. Pero seguro que ven algo que, al menos yo, no veo, algo que los debe hacer sentir bien y que les gusta.

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Pero hay un viaje que me urge hacer, aun sin el invento que añoro es un tour a la mente de una persona a la que le tengo indiscutible respeto y admiración, un emblema del periodismo latinoamericano, de inmaculada conducta ciudadana y símbolo de una de las etapas gloriosas de nuestra prensa, el maestro Héctor Osuna. En la caricatura editorial del 28 de octubre, Osuna grafica un hipotético diálogo entre Duque y el presidente Biden de Estados Unidos, en cuyo comentario dice: “No nos mire así, Mr Biden, que podemos ser el último gobierno democrático de este país”.

Caricatura de Osuna
Caricatura de Osuna. Fuente: El Espectador

Como dicen los adolescentes contemporáneos “¿En seriooooooo?”, con exclamación y música de escándalo.  No entiendo, el maestro Osuna debe ser un hombre de lucidez superior, eso no es cuestionable. Yo sí quiero entender de qué parte de su mente brillante puede emerger esta caricatura. ¿Gobierno democrático, maestro Osuna? ¿En serio? ¿Será algo como lo que le pasó a Alejandro Gaviria con el nefasto exministro de Hacienda acerca de su nombramiento en el Banco de la República? ¿Un lapsus, un rapto de conciencia?

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Es lo que mejor se me ocurre, porque una personalidad como la esperable en el decano de la caricatura política del país no puede estar hablando en serio de democracia y referirse al gobierno comprado por el Ñeñe Hernández, el gobierno asesino de niños en la selva, el mismo del policía que va a los CAI a felicitar a los criminales de la juventud colombiana, el que encubre el robo de billones de pesos que se perdieron para los niños de las regiones aisladas sin internet, el de la disolución de la Ley de Garantías a pocos meses de las elecciones, el que tiene una vicepresidenta socia de un “fantasma” narcotraficante, el del director de la Dian evadiendo impuestos.

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No, maestro Osuna, usted no solamente es buen caricaturista, sino que además debería ser buen ejemplo. Usted puede ser conservador, eso no es discutible, pero alinearse con la corrupción, el narcotráfico y la violencia, en usted, tiene que ser un mal momento, no me lo explico de otra manera.

8 Comentarios

  1. Muy de acuerdo con el señor columnista Navas Talero. Seguramente debe estar pasando un mal momento el caricaturista Osuna cuando esta alineado (o alienado?) con el pensamiento y forma de actuar corrupta de este gobierno. Seguramente podria ser tema de estudio para la psiquiatria y la sociologia por que ciertos personajes aparentemente inteligentes desarrollan cierta afinidad o lazos perturbadores y emocionales con sociopatas gobernantes. Sera que se identifican o admiran en lo mas profundo de su psiquis con estos desquiciados? Son un reflejo inconsciente de sus personalidades? Bipolaridad? Averiguelo vargas

    1. Pedro Luis Barco Díaz

      Totalmente de acuerdo con lo escrito por Mauricio Navas Talero. El maestro Osuna ha sido un faro en nuestra desventurada democracia y esa caricatura no refleja la realidad de lo que está ocurriendo en el país. Este gobierno acabó con el “pucho” de democracia que teníamos. Buen analisis.

    2. Ernesto Arturo Andrade

      Increible ver como en Colombia, hay personas como Ozuna que en un momento se convierten en ciegos, sordos y mudos, no sabe uno por qué. Lo que si se sabe es la forma abasalladora como el narcotrafico se poseciono del gobierno Colombiano.

  2. Qué tan raro puede ser que Plinio Apuleyo o Carlos A. Lucio o el doctor Ternura Restrepo o Felipito sórdido Lleras o Nesticor el más más Morales (por sólo nombrar los que recuerdo en este instante) se hayan volteado para recibir dádivas directa o indirectamente por interpuestos familiares o amigos.

  3. ¿Qué tan raro puede ser que Plinio Apuleyo o Carlos A. Lucio o el doctor Ternura Restrepo o Felipito sórdido Zuleta Lleras o Nesticor el más más Morales (por sólo nombrar los que recuerdo en este instante) se hayan volteado para recibir dádivas directa o indirectamente por interpuestos familiares o amigos?

  4. Carlos Hugo Jiménez E.

    Nada que agregar al buen juicio de uno de los mejores libretistas de este país!!! Aplausos señor Mauricio Navas.

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