¿Cuál es el problema oculto de lo sucedido en Buró?

Trinidad Forero (1853) al ver los alcances de su sirvienta, una campesina exiliada en Santa Fe de Bogotá por cuenta de los desplazamientos tan comunes en aquella época, todos causados por guerras intestinas, la golpeó, la quemó, le arrancó el pelo, con tenazas de zapatero le arrancó los dientes y finalmente la enclaustró entre dos paredes; es decir, la emparedó y le dejó un pequeño agujero por el cual le pasaba mendrugos de pan y míseras gotas de agua para asegurar la supervivencia y el tormento de Custodia, la víctima protagonista de una crónica real, escrita por José María Cordovez Moure y compilada en la obra “Crónicas de Santa Fé de Bogotá”.

El hecho macabro y espeluznante puede ser leído en su totalidad en la compilación que se consigue en librerías. La razón por la cual Forero, la patrona, aniquiló sin matar, la vida de la bella campesina fue una sola: Clasismo. A la señora Forero de 1853, como a las señoras Santa María, Echeverri, Uribe, Holguín, Rodríguez, Ramírez, López, Camacho, Pérez, Sánchez, Valencia, Navas, Cucaita, González, Bolívar, Petro, Gutiérrez, León, Duque, Santos, Garzón… y tantos apellidos como surta el desaparecido directorio telefónico de Colombia, decía “a esa señora de la crónica de Cordovez Moure, le pasó lo que a la señora directora o “mandamás” de esa feria de emprendedores, Buró, que ahora patalea para no ser estigmatizada de algo que no tiene como eludir: Clasismo”.

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En términos físicos y matemáticos, sería un error fatal creer que el problema con Buró sea el que se está ventilando. Creer que en Colombia, un acto de discriminación clasista sea un problema, es no haber vivido en este país los pasados 200 años.

El problema con Buró no es lo que pasó en Buró, el problema es que se hizo visible. Se hizo visible algo que pasa todos los días, todos los minutos y todas las horas en este país enfermo de un cáncer que ya nos tiene como pacientes terminales de la historia. Lo que hizo la tal señora de Buró, de cuyo nombre no se me va a dar la gana acordarme, no se diferencia en un ápice a lo que hacen millones de amas de casa que contratan servicio doméstico con actitud esclavista. No nos vengamos ahora a rasgar las vestiduras por un hecho que en este país se presencia todos los días y sobre el que nos hacemos los ciegos, tanto como con la niñez abandonada en las calles, por ejemplo.

El maltrato y la indignidad a la que se vieron sometidos los dos trabajadores agredidos por la jefa de Buró, en este país, a nadie le importa, no se hagan. O ¿qué tal la foto de la policía aquella, sosteniendo la sombrilla de “la mujer del presidente”? abdicando a su majestad de oficial de la policía (si es que a eso le queda algo de majestad), para que a la señora ésta, cuyo mérito no se le conoce aun, no la toquen los elementos de la naturaleza.

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Momento pertinente para recordar aquella portada de una revista de la élite colombiana, en la que dos mujeres negras posan como esfinges con dos bandejas de servicio, cuidando la espalda de los amos. En Colombia se matan jóvenes manifestantes, que por no ser amigos de quien hay que ser amigo, importan menos que nada, pero ¡ay! de que a un miembro de los privilegiados le toquen un cabello, porque la sociedad entera se para en los tacones para exigir justicia.

El problema con lo de Buró es que se hizo visible, gracias al valor y la integridad del joven Matiz que, seguramente, reniega de su propia clase social para exclamar por los desfavorecidos de este país que cada vez son más. En el ADN colombiano son supremos, el arribismo y la aristocracia tropical, la de la jefa de Matiz que siente que ella es mejor que el resto, porque pertenece al sector de “usted no sabe quien soy yo”. Bien por las redes sociales que, a pesar de lo caótico de sus valores, exponen masivamente los “pecadillos” de una escala social perversa y tóxica, como la que se vive en Colombia.

El pedido de perdón de la “jefa” no aplica. Ella pide perdón porque la agarraron, de otra manera se habría ido invicta con su cáncer a seguir haciendo lo mismo con su empleada de servicio, con su mensajera, con su sub lo que sea, porque en esta escala social, el esfuerzo existencial se enfoca en tener un “sub”, sí, hasta sub presidente tiene este pueblo.

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La tal señora habría tenido que pedir perdón por todo su pasado, el de su familia y el de millones de autócratas de clase media, que se encaraman en linajes artificiosos, para sostenerse en un pedestal de clase y aristocracia que no resiste, ni siquiera, una prueba genealógica, si es que eso aplicara, que tampoco.

No señora de Buró, sus excusas no sirven, usted es lo que es y tendría que hacer un inmenso acto de contrición para sacarse de las neuronas la idea de ser mejor que el resto de los demás colombianos por el colegio donde estudió, o por la rebuscada aristocracia de sus apellidos.

A la señora de Buró no se le puede decir más. Técnicamente no ha cometido delito alguno, como tampoco lo cometen otros delincuentes que siguen liderando éste pueblo, lo bueno, lo verdaderamente bueno de este asunto es que, de manera extraña, aparece en el horizonte un concepto al que Colombia es ajeno: La sanción social, esa que se aleja de la jurisprudencia y que, independiente de lo que digan los tribunales, castiga las conductas que no consignan los códigos positivos, pero que se tallan el las tablas de la ley humana, la que hizo falta cuando el tal Zapateiro honró el nombre de Popeye, a aquella que no existió cuando Pablo Escobar entraba al capitolio y por cuenta de su poder económico lograba la genuflexión de “altos dignatarios”, o la que queremos ver con personajes que asesinaron 6402 inocentes y que ahora, sin pudor, siguen siendo interlocutores válidos de una sociedad enferma.

Bien por Matiz, mal por Buró. ¡Que haya sanción social!

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65 Comentarios

  1. Demoledora columna que retrata de cuerpo entero una sociedad pacata, conservadora de rosario y escapulario, de una sociedad que no falta a misa los domingos y de alli sale a expoliar a empleados y toda clase de personas que tengan a su “servicio”, son los que argumentan que hacen empresa y no importa los medios, el todo vale, clasismo, racismo, xenobia y demas ” cualidades negativas ponderadas y disfrazadas de “gente de bien”. Como lo resalta el columnista no es sino ver el tratamiento que le dan a los miembros de las fuerzas armada por parte de dirigentes arribistas y fantoches de este gobierno en especial.

  2. De acuerdo, lo comparto. Este tipo de reflexión es oxígeno puro para profundizar la democracia; es la imagen de “Cargar el balde de agua fresca, desde el distante pozo, hasta la mesa de los niños sedientos”.

  3. Así es, para no ir tan lejos… fuimos con mi cuñada, el viernes a un restaurante bar al lado de cachivaches x la calle 82; fuimos discriminadas xq como estábamos en tenis (estuvimos plan de compras en la zona) y no entaconadas y enchapadas de maquillaje como estaban la mayoría en el restaurante, pero nos negaron la entrada con el bajo argumento q no había mesa disponible. Sin embargo el portero nos preguntó q si teníamos reserva y claramente no, aun así entro a averiguar disponibilidad, ben ese momento el grupo de personas q estaba en una mesa de las de “afuera”
    para 4 personas desocupe. Llegan 4 personas y nos preguntan q si llevábamos mucho tiempo esperando le respondimos que estaba mirando disponibilidad porque no habíamos reservado y sin reserva no nos dejaban entrar les preguntamos qué si Ellos tenían reserva dijeron que no para nuestra sorpresa el portero le dice que se hagan en la mesa que acaban desocupar y a nosotros nos confirma que no hay disponibilidad Entonces se me salió el “apellido” y le dije nosotros llegamos primero así como ellos no tenían reserva Nosotros tampoco y a ellos los dejó pasar y me respondió que eran órdenes de adentro que él no podía hacer nada. Claramente las mujeres estaban entaconadas y maquilladas y los hombres no estaban en tenis. Es humillante, se siente feo. Si no nos iba a dejar entrar Para que nos pone a esperar

  4. Pobre señora del buro, hasta pesar le da a uno la clase “alta” caída en desgracia. Excelente Mauricio, como siempre, la tele te necesita, libretos inteligentes de nuevo.

  5. Muy acertada la columna, una radiografía de lo que sucede en nuestro país donde el que tiene el poder, la economía o el “status”. piensan que por tener ellos más que otros, o un puesto de mando, pueden usarlo como mejor les convenga sin pensar en sus “sub”, los valores se han perdido y estamos en un tiempo donde la imagen vale más que la empatía, vale más pertenecer a un club o grupo de personas que tienen o creen tener más que a un grupo de personas que luchan día a día con menos oportunidades, pero que merecen los mismos derechos que los demás: se han creado divisiones cada vez más grandes afectando más al que menos tiene, por eso las redes sociales que cualquiera puede tener (aunque los que menos tienen en verdad no se pueden acercar a dicha tecnología) ocupando un puesto más abajo en esta pirámide social, esto hace que más nos indignemos y condenemos hechos que aunque para ellos (los que creen tener poder) sea normal, para nosotros es una injusticia que vivimos a diario.

  6. En un texto , si no me equivoco de Gloria Pachón de galán, que leí hace años, dice algo así:
    ” el colombiano, es inteligente, pero inculto. Además, arrogante con el humilde y servil con el poderoso ” ( Muy buen retrato ).

  7. Excelente columna Mauricio Navas, más claro no puede ser, la ignorancia es arribista y humillante. Que el castigo social se haga presente y se cumpla, en este caso, de la Señora Buró. No es este el primer caso, ya bastantes revelaciones han salido a la luz pública, detrás de Matiz. Necesitamos muchos Pablo Matiz

  8. Es inevitable contener las lágrimas al leer la verdad que se vive en un país de tenge tan Linda como los Colombianos pero donde la arrogancia y la avaricia son predominantes en esta sociedad, aún hay personas que no teniendo nada lo dan todo por otros, y muy pocos que teniendo mucho comparten algo, pero esta brecha se va cerrando cada día más. Gracias por tu columna, sin palabras.

  9. Contundente descripción del problema de los clasistas y arribistas de este País, y lo peor, se sienten orgullosos de pertenecer al grupo de la “gente de bien”. Duro cuando se caen del pedestal los que se hacen llamar Doctores sin estudiar para serlo.

  10. De acuerdo con el columnista, aunque en vez de darle esa connotación, yo resalto la actitud del joven que no vendió sus principios e integridad, me invita a soñar en una mejor Colombia donde las personas sean más valoradas y solidarias sin importar de donde son ni lo que hacen. Muy bien por el joven, pero felicitaciones a sus padres por la educación que le dieron eso es lo más rescatable de esta historia. 👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽

  11. Esto ya es comenzar a re-satanizar clases sociales por las conductas de unos, seguir alimentando el resentimiento social de unos y el clasismo de otros. El problema no es el estrato, el problema es la cultura servilista y de jerarquización de nuestra cultura. He visto a jefes, a padres, a ancianos, a delincuentes, que al tener un ápice de poder maltratan a los que consideran que les son menores en la “escala de poder”, aún cuando sus empleados, hijos, secuaces y demás sean incluso de mejor estrato, aún cuando estos mismos “poderosos” sean incluso de la lumpen. Una vez un uruguayo me dijo que lo aterraba nuestra manía de agacharle la cabeza a todo el mundo:”señor, señora, don, usted”… en nuestro propio día a día nos enseñan un “respeto” que no es respeto en sí, es un servilismo que nos quedó a todos desde la Colonia. Incluso el “sumercé” que tanto nos gusta es una forma clara de respeto al superior en la colonia. No más estignatización de sociedades enteras y sí más revisión de nuestra propia cultura (o incultura?)

  12. Esto es, así se deben sustentar las cosas y las acciones, por fin alguien que analiza la situación que nos tiene enfermos.por aquí por allá hay millones de señoras Buró que se unen a la crítica pero no se revisan. Doble moral además de ser descendientes de la nada.

  13. Excelente radiografía, afortunadamente jóvenes como Matiz logran defender sus principios y educación. Bien por sus padres.
    Ojalá la sra Buro aprenda algo de este incidente.

  14. Me pregunto que sentirán estas sras de buro y todos los de este segmento cuan do se encuentran con alguien que está por encima
    o muy por encima de su soñada pirámide social? Respuesta: se deben sentir como un reverendo jopo

  15. Alvaro Quijano Quijano

    Me parece que el autor de esta columna ,lo que hace es incrementar el odio y fomentar la lucha de clases, un comentario totalmente fuera de contexto y mezcla informaciones disímiles que no tienen ningún encadenamiento, su tendencia mal intencionada y socialista queda claramente demostrada en este escrito

  16. Estimado Mauricio …la reflexión sobre el clasismo rampante en Colombia, debe iniciar que la mentalidad que el “Servicio Doméstico”, al que Ud. hace referencia, no existe ya en Colombia afortunadamente; hoy exige el empleo (prestaciones, seguridad social, vacaciones, etc) doméstico .

    Consideré que era preciso hacer esta claridad .

  17. Respetado Mauricio
    Cuánta falta hacen reflexiones como la tuya, ojalá fueran más recurrentes para avergonzarnos a todos por lo que permitimos y no nos decidimos a extirpar. Tu pluma no se desgasta, querido referente.

  18. Todos los puntos de vista, absolutamente todos no son mas que una forma de percibir y juzgar una realidad que solamente los actores principales: Representante de Buró y Pablo conocen. Todo lo demás son juicios infundados porque no sabemos exactamente lo que sucedió en el momento en que se da el desacuerdo. No los conocemos a ellos sus creencias y valores, sus diversas perspectivas, qué cuidan cada uno de ellos al sostener conversaciones. Juzgar acerca de algo que no conocemos se nos da muy facil. Recordemos que el juicio es delicado porque se convierte en una declaración que afecta el futuro de la persona, institución u organización que se juzga.
    En mi opinion este tipo de diferencias se resuelven en privado y no en público, no para que no se conozcan sino para darle el carácter justo de lo que son, diferentes formas de pensar. Quisiera iniciar por mi, declarando que no quiero ver a las personas como las buenas o malas basado en como pienso yo.
    De pasada no me parece justo que las personas que ponen su esfuerzo en Buró, sean afectadas por este incidente y mucho menos que algo que debe ser una conversación privada se vuelva publica con el riesgo que esto tiene en especial cuando se suben a redes sociales donde los “like” son tan masivos como ligeros. La cultura se construye en la forma como conversamos dice el biologo Humberto Maturana, qué cultura queremos construir?

  19. Excelente artículo. Lástima que con todo y lo que se ha hablado del tema, las filas para entrar a Buró son eternas. En un lugar soñado este hecho hubiera sido causa suficiente para no ir.

  20. Excelente artículo ya que nos recuerda algo que vemos a diario, el clasismo, el racismo y en especial el valemadrismo con los que nos hemos acostumbrado tanto que ahora la gran mayoría de los colombianos sufrimos de falta de memoria, ceguera, sordera y alma y corazón de piedra

  21. No creo que ese sea el análisis que hay que hacer. Clasismo hay y habrá en todo el globo. Y no se va a acabar. Yo creo que el respeto a uno mismo no viene de afuera sino de uno mismo. Mi propia visión de quién soy y cuánto valgo. De afuera me pueden intentar coger de trapero, pero si sé quién soy no importa mi procedencia, dinero ni estrato. Es amor propio y respeto por uno mismo lo demás nos debe resbalar. He sido atacado por personas de poca educación y con menos dinero y es igual que si un “rico” me maltarrata, soy yo quien decide si un patán me puede afectar.

  22. El poder se ejerce en toda situación y de muchas formas. No se trata de clase alta o del que la presuma solamente. Uno va a una oficina pública y la mayoría de funcionarios imponen su criterio y dilatan las cosas, como por el gusto de decir no, y no puedo hacer nada.
    Por otra parte en el comercio popular abunda el maltrato al trabajador, le pagan a destajo y le niegan cualquier favor, si pide un permiso de demora en al almuerzo se lo cobran después, y así. Entonces, no venda la idea de que esto es el rico es malo y el pobre siempre será bueno, se trata de los ejercicios de poder, y el micropoder lo ejerce también un vigilante cuando le dice a todo que no o un policía cuando no escucha ninguna explicación suya.
    Por otra parte, los expositores de Buro no están vinculados a las conductas de esa señora, cada cual que responda por sus actos.

  23. Desde el análisis que propone, me parece irresponsable el hacer énfasis en el empleo doméstico. Es impertinente pensar que esta contratación tiene clasismo de por medio, cuando es un trabajo que se realiza para que le paguen, con prestaciones y todo lo que exige la ley. A nadie lo obligan para que sea contratado, y cuantas personas quisieran tener esta oportunidad de trabajo para subsistir, y creame que el que lo contrata también tiene que trabajar o producir para poder pagarle a su empleada doméstica. Esto se trata es de Empatía, de respeto, de compasión, de buen trato en la sociedad. No este contexto en que lo quiere proponer, donde se evidencia aún mas la brecha de clases que es lo que no queremos, nuestro aporte es que todos estamos en escalones distintos pero siempre me jala el de mas arriba y yo jalo al que viene subiendo conmigo! De la mano todos pero trabajando!

  24. Completamente de acuerdo. Existen y seguirán existiendo las familias que por su ascendencia cree que todo lo pueden. La situación que se dio me hace acordar el caso de German Vargas Lleras cuando le dio un golpe o coscorron a un guarda espalda y lo llamo guache. Esa escena resume el contexto escrito.

  25. Buen artículo. Totalmente de acuerdo. Si esta “señora, quien ha tenido cientos de actos autoritarios y tiránicos contra sus empleados, bien sabido es porque quienes han trabajado con ella , trata así a los de su mismo “estrato”, calculen a los que no pertenecen a éste. Lo increíble es que estamos en el Siglo 21 y ella es joven pero así aprendió de su madre. Esta actitud colonialista y esclavista prevalece por encima de la educación académica, de sus viajes etc. Ahí radica su ignorancia.

  26. Francisco Javier Pareja Vallejo

    LA SEÑORITA DEL BURO, PASO A SER LA MUCHACHITA DEL BURRÓ. CON SU PREPOTENCIA Y ELEGANCIA, HA PASADO A SER OTRA MAS DEL MONTON DE IRRESPETUOSAS E INDOLENTES CON LOS TRABAJADORES EXPLOTADOS Y MALTRATADOS, Y AHORA VIENE A SONREIR Y A ESPERAR SOLIDARIDAD, PUES NO HAY PODER HUMANO QUE ME PERMITA SIQUIERA MIRARLA, O QUE ME MIRE, POUBRES PECHER

  27. Hay conductos discriminatorias y de indiferencia todos los dias y como que ya nos acostumbramos, sufrimos de amnesia, nos dura la indignacion muy poco tiempo, a sabiendas de actos irregulares en determinado sitios y por personas , seguimos como si nada visitando y tratando a quien se reprocha por segundos. Olvidamos todo lo malo con tal de seguir patrones preestablecidos.
    El problema no es Buro, no, somos todos. Miles de personas que continuaron la feria como si nada hubiera pasado, comprando y disfrutando, argumentando apoyo para los exponentes de productos, personas la gran mayoría con solvencia económica. Debieron aplazar la feria y hacer devolución de la suma del Stan , pero no como todo lo olvidamos en horas , pada a ser normal, continuamos como si nada , disculpando el evento cobijandonos en justificaciones y motivos que como no nos tocaron pasan a ser de mejor relevancia porque los actos afectaron a terceros que nada tienen que ver con nuestras vidas. Sigamos así, dándole palmadas de apoyo a personas que tienen constituida su empresa y la espalda a todos aquellos que están empezando y para muchos no son nadie y no representan ningún problema solo comentarios de momento. Que horror en lo que nos convertimos.

  28. Hay conductas discriminatorias y de indiferencia todos los dias y como que ya nos acostumbramos, sufrimos de amnesia, nos dura la indignacion muy poco tiempo, a sabiendas de actos irregulares en determinado sitios y por personas , seguimos como si nada, visitando y tratando a quien se reprocha por segundos. Olvidamos todo lo malo con tal de seguir patrones preestablecidos.
    El problema no es Buro, no, somos todos. Miles de personas que continuaron la feria como si nada hubiera pasado, comprando y disfrutando, argumentando apoyo para los exponentes de productos, personas la gran mayoría con solvencia económica. Debieron aplazar la feria y hacer devolución de la suma del Stand , pero no como todo lo olvidamos en horas , pasa a ser normal, continuamos como si nada , disculpando el evento cobijandonos en justificaciones y motivos que como no nos tocaron pasan a ser de relevancia porque los actos afectaron a terceros que nada tienen que ver con nuestras vidas. Sigamos así, dándole palmadas de apoyo a personas que tienen constituida su empresa y la espalda a todos aquellos que están empezando y para muchos no son nadie y no representan ningún problema solo comentarios de momento. Que horror en lo que nos convertimos.

  29. Hace unos días la W radio tituló en su edición online “JEP acepta a soldado condenado por “falso positivo” de un discapacitado” dejando entre comillas el falso positivo en una clara insinuación de que se trata de algo “no comprobado, o que esa emisora se niega a difundir como cierto” sin embargo, sin vergüenza alguna, se dirige hacia la persona con discapacidad como el “Discapacitado” ese otro que es inferior, incompleto, sujeto de menor categoría. Y es una práctica común, reiterada que también es hija cancerígena del clasismo. Lo que ocurrió en Buró es claramente, una pequeña muestra.

  30. Esa es el gran arma que tenemos, la sanción social, la cual podemos empezar a ejercer abandonando un sitio al que llega algún personaje cuestionado, dejar de comprar productos o consumir servícios a quienes no demuestran solidaridad social. Muy bien Mauricio, nos conocimos en el Aeroclub.

  31. Decir la verdad absoluta no es incrementar el odio. Es una perfecta radiografía de un país en donde cuál quiera en un Dr y cuál quiera es un Señor. Donde el que tiene la comida adelantada para muchos años? Se siente con derecho de menospreciar al que no tiene nada.

  32. Es un hecho que adquiere dimensión pública, como lo dice, Mauricio, en tanto refleja un comportamiento colonialista, todavía arraigado en la sociedad colombiana: el blanco de supuesta ascendencia europea privilegiado, sintiéndose superior al Indígena o la Afro o al inconforme. Matiz es un buen ejemplo, la señora de Buró es un mal ejemplo. Pero no olvidemos que todos estamos en un proceso de aprendizaje, esa es la ley del desarrollo humano. La señora de Buró recibe una gran lección humanista, que esperamos, sirva a otros, sobre todo, para entender que el éxito o la ilustración que no está acompañado de lectura humanista, produce fascismos que vemos operar en sectores supuestamente educados de la sociedad, de los cuales se esperaría muchos más. Abogados, ingenieros, médicos, por nombrar algunos, que no leyeron más allá de lo que su carrera esencial les exigió, convertidos en personas incapaces de conectarse al dolor ajeno. Un presidente anestesiado e ignorante, y de ahí para abajo, miles de colombianos ilustrados pero desiertos de un saber más necesario que ninguno: la compasión. Por ello, pensaría, que sin lugar a dudas, contrario a un comentario anterior, lo privado tiene que ser político, como lo reclama el feminismo de La segunda ola, pero también, debemos ser compasivos con las personas que ven sus vidas mediatizadas y escudriñadas con lupa telenovelezca. La señora de Buró se ve enfrentada a un espejo implacable, el escarnio social, pero todos los demás que miramos la pantalla donde se representan los hechos, debemos preguntarnos, por si acaso, en qué medida las equivocaciones merecen ser sopesadas con un cierto grado de empatía, pues no conozco la primera persona que no tenga un lado oscuro y dañino.

  33. El síndrome Buró hace creer que existe un espacio exquisito de negocios de una élite joven empresarial, en la que los administradores de la iniciativa imponen la reproducción de conductas que convalidan la profundización de diferencias sociales existentes que niegan todo gesto de solidaridad por la simple consideración según la cuál “no todos somos iguales”.

  34. Describir este acto y demostrar que no es un hevho aislado y que mas bien es el congenito en el ser humano colombiano es lo mas acertado, pero lo mejor es acuñar el hecho “Sancion Social”, que no pase inadvertido y que ademas sea y que sea un brote de empatia lo genere una pandemia de equidad.

  35. Buenos días, Mauricio: como me dio por meterme en las delicias de la filología, mis notas son naderías, rifirrafes pero que aquí caben, que aquí SE aplican, resalto el pronombre, porque ahora les ha dado por eliminarlo en oraciones con verbos pronominales; y resulta que la sintaxis SE aplica o no SE usa. Para mi, economista, a la denominación de “servicio doméstico” la encuentro antisocial. Y me parece una “bestialidad malnacida”, como diría el Iván Duque, marqués del castellano eso de “Mercado laboral” que inventaron mis colegas. Esta y aquel eran propios, aunque siempre deberían haber sido impropios, hace más de quinientos años cuando a los etíopes, angoleños y etc. del continente madre de la humanidad, nuestros antepasados de las distinguidas Antioquia, Ocaña, Tunja, Bogotá, Popayán, Cartagena transaban como a los asustadores de indígenas, los caballos, en razón de que no tenían alma. En la casa de Isabel Restrepo Gaviria hubo una señora que vivió con ellos, como parte de la familia Torres Restrepo, hogar del cura Camilo, nuestro querido capellán en la Universidad Nacional. Como esta prima de mi mamá debe de haber decenas de señoras no esclavistas. De pequeño, en el centro de estas godas familias de Sopetrán, conocí en la tierra de un tío a otra Carmen Gaviria, señora con el mismo nombre de mi abuela: Carmen Emilia Gaviria Villa: al promulgarse el fin de la esclavitud, mi bisabuelo Rubén Gaviria Duque dizque en agradecimiento a su lealtad le puso a la negra el nombre de mi abuelita. Pongo “negra”, Mauricio, porque vivo mamado de las discriminaciones con tapabocas que nos inventamos como esta de afrodescendiente. Blancuzcos, la mayoría de nosotros llegaríamos entonces a ser clasificados como eurodescedientes; y otros como los pronazis, escogerían el ariodescendiente. Cuando digo blancuzcos no me incluyo a los Navas Talero. Bien cerca que estuve en la campaña de Jaime Jaramillo de su apreciado hermano, ilustre senador y bella persona Germán Navas Talero. Empata su inteligente artículo con los renglones que puse anteayer en circulación en este mismo medio y que transcribo para que le dé todo el palo que requiera, porque “corregido y mejorado” estaré publicando hasta marzo de 2022: “Hasta el día de las elecciones para presidente de Colombia 2022-2026, estaré sugiriéndole NO VOTAR por alguien que lleve uno de mis primeros apellidos: URIBE. González URIBE GAVIRIA RAMÍREZ GUTIÉRREZ RUÍZ Villa, DUQUE… (Todos mis ancestros americanos son antioqueños…¡No paisas!); ni por otros que tengan uno como LÓPEZ, PASTRANA, BARCO, FAJARDO, HOLGUÍN, TORO, CABAL, LOZANO, ROBLEDO, SANTOS, OSPINA, CHAR, LYONS, MACÍAS, NAME, ABUSAIBE, y “si-mulares”. En cuanto a Alejandro GAVIRIA URIBE: cuando trabajé en el DANE como economista Director de Indicadores Económicos, acompañé a su papá Juan Felipe GAVIRIA, cuando adelantó un par de estudios. Alejandro no sólo tiene GAVIRIA si no que es URIBE: Alejandro GAVIRIA URIBE. Y de estos no le tocó al Rector de Los Andes, al menos uno de los que a mí sí: el de mi tatarabuelo Vicente GAVIRIA Gallón que es hermano del Alberto GAVIRIA Gallón, el de CARLOS GAVIRIA DÍAZ, que fue candidato presidencial en 2006 enfrentado al fundador de la mafia política que fue bautizada como Seguridad Democrática y que hoy se llama Centro Democrático; y cuyos resultados en cuanto a lo popular, en lo relativo a pueblo, están a la vista de todos menos de los casi ochenta colombianos a los que les ha sacado los ojos, los ahogados y demás muertos y desparecidos en lo que ES MAD que todo un mérito de la Fuerza Pública, evidente en este régimen tan aplaudido por el Congreso de hoy. [email protected], whats:3153075880

  36. Manuel González Guzmán

    Hola Mauricio. Tiempo sin saber de ti. Opiniones como la tuya hacen falta, tengo dos peros (con mucho respeto), esa es mucha columna para una persona tan poca cosa, uno y dos, la cita que haces de Cordovez Moure, es de su obra “Reminiscencias Santa Fe y Bogotá”, el libro de “Crónicas es el de Ibanez”, tengo acercamiento al tema por mis investigaciones sobre los locos antiguos de Bogota. En fin, la introducción que haces de la obra de Moure, pese a ser de lo más oscuro de la época, son reseñas de historias patrimoniales muy bonitas para darle pie a un acto tan vil de la señora en mención. Mauro, un abrazo a lo Café y Letras de la Tadeo jajaja. Gracias.

  37. Para donde va Vicente va la gente, cometarios defendiendo las injusticias pero en un su interior miles de prejuicios que llevan al mismo bucle, incluso del escritor que se da golpes de pecho y se rasga sus vestiduras aterrorizado pero sonriente con las calamidades de la vida.!

  38. Palabras palabras bonitas feas horripilantes verdaderas falsas con sentido sin sentido que sólo logran el desahogo personal de quien las escribe porque HECHOS SOLUCIONES están tan lejanos como para mi el viaje a la LUNA. Tal ves si tú cambias yo cambio nosotros cambiamos ustedes cambian y así sucesivamente por una COLOMBiA GRANDE!

  39. Excelente columna, creo que no hay nada mejor que describir como es Colombia en más de 200 años de historia, algo que nadie quiere ver pero que sin duda es la innegable realidad de esta sociedad. Lo que más me gusta es que no necesitas poner nombres concretos, pues la verdad esta antes nuestros ojos. Nuestra querida Colombia es un país clasista desafortunadamente.

  40. Aquellos que esto de Buró les causó repudia e indignacion, quítense las anteojeras y atrévanse a ver lo que tienen al lado y el sufrimiento de muchos a los que somos indiferentes.

  41. Excelente reflexión. Una radiografía de nuestra “idiosincrasia”. El país que tenemos hoy es producto de nuestra historia, de la cual el clasismo ha sido una característica siempre presente desde la conquista hasta nuestros días. Los españoles de hoy no tiene la culpa, pero los de ayer nos dejaron, entre otras, esa espantosa herencia que los primeros en reproducirla fueron “los criollos de clase media y alta”. Y eso ha sido a sí por “los siglos, de los siglos, amén”… Ojalá este hecho nos abra los ojos. ¿Será que por fin aprenderemos algo bueno de una historia tan denigrante?
    Y… tengo una pregunta… ¿Dónde está Pablo Matiz? ¿Además de los aplausos, alguien le ha brindado una manos para darle un trabajo decente y justamente remunerado? Pregunta mi curiosidad.

  42. La gente q tiene apellido y $$$$ seguramente conseguido con corrupción y a costillas de los q ellos mismos maltratan creen q valen más, cuando todos sabemos q son porquería que debe ser extinta….

  43. Increíble que sea capaz de decir que compró una pizza para el bienestar de sus trabajadores!! Eso es denigrante… creo que esta bien el análisis pero no podemos permitir que existan empleadores que se muestren como el apoyo del emprendimiento y que a su vez sean pésimos empleadores… pésimos !!

    La calidad humana no se soporta por querer lucrarse con el apoyo a emprendedores sino como tratas a tus clientes o tus empleados…

    Hace dos años a mi esposa le cayo el letrero de la entrada de Buró encima y el trato recibido por la dueña fue igual al de lo pasado con el empleado.. decidimos no volver porque así no se trata a la gente… eso no es algo social.. eso es una persona que enmascara para su propio beneficio una propaganda de apoyo al empresario….

    Siento convivir con personas asi!