¿Otoniel podría obtener beneficios en Estados Unidos?

Alias Otoniel enfrenta cargos por delitos relacionados con el tráfico de drogas. Hay versiones que apuntan a que él ya habría estado colaborando con la DEA.

Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, ya está en Nueva York para comparecer este jueves ante la Corte federal de Brooklyn, donde enfrenta cargos por narcotráfico.

Otoniel fue entregado a la DEA (Administración de Control de Drogas de Estados Unidos) este miércoles en la tarde, inmediatamente después de que el Consejo de Estado levantara la orden de suspensión provisional que pesaba sobre su extradición.

En contexto: Otoniel fue extraditado a Estados Unidos

Para el presidente Iván Duque, la extradición de Otoniel es uno de los mayores triunfos de su gobierno. “Como candidato, me comprometí a capturar y extraditar a este delincuente de la peor ralea”, dijo Duque, y cantó victoria publicando el video de una serie de declaraciones suyas en las que prometía “acabar” o “desmantelar” el Clan del Golfo –una promesa que parece muy lejana si se tiene en cuenta el paro armado que adelanta ese grupo criminal este jueves en varias zonas del país–.

“Este bandido fue extraditado para cumplir las penas de narcotráfico en los Estados Unidos, pero quiero dejar claro que, una vez cumpla esas condenas, regresará a Colombia a pagar por los crímenes que cometió en nuestro país”, dijo el mandatario.

Sin embargo, más allá de estas declaraciones grandilocuentes, cabe preguntarse sobre lo que en realidad le espera al jefe del Clan del Golfo en Estados Unidos.

Captura de Otoniel
Captura de Otoniel

Los procesos contra Otoniel en Estados Unidos

Dairo Antonio Úsuga David tiene en su contra varios procesos formales por parte de la justicia de Estados Unidos. En 2009, por ejemplo, fue acusado por el Distrito Sur de Nueva York.

Otoniel enfrenta cargos en cortes federales de Brooklyn y Miami (Florida), por “el manejo de empresas criminales continuas, participación en conspiraciones internacionales de tráfico de cocaína, y utilizar armas de fuego para llevar a cabo sus delitos de narcotráfico”, según reportó el Departamento de Justicia en junio de 2015, cuando se anunció el grueso de acusaciones por las que hoy comparece en Estados Unidos.

Según el proceso que se adelanta en Brooklyn, Úsuga David, junto con otros jefes de Clan del Golfo, conspiró para traficar cocaína a Estados Unidos desde 2003, “coordinó la producción, compra y traslado de cargamentos de múltiples toneladas de cocaína”, controlaba varias zonas de Colombia en las que cobraba un impuesto a narcotraficantes y se valía de sicarios que “llevaban a cabo actos de violencia que incluían homicidios, agresiones, secuestros y asesinatos para cobrar deudas de drogas, mantener la disciplina, controlar y ampliar el territorio de drogas y para promover y mejorar la posición de la organización”.

Otoniel ante la justicia de Estados Unidos
Otoniel ante la justicia de Estados Unidos. Foto: Departamento de Justicia de Estados Unidos

Todo indica que la justicia de Estados Unidos quiere usar el caso de Otoniel como ejemplarizante de lo que podría enfrentar otros cabecillas del narcotráfico. Al menos así lo expuso este jueves, en rueda de prensa, Anne Milgram, jefa de la DEA.

Los cargos contra Otoniel deben enviar un mensaje claro a los líderes de los carteles de droga en todo el mundo: si trafican veneno mortal, si usan violencia y miedo para ganar poder, si declaran como objetivo a la fuerza pública, si desestabilizan países por ganancias y si dirigen un cartel de drogas que daña la seguridad y la salud de los estadounidenses, la DEA no se detendrá hasta traerlos a la justicia“, dijo Milgram.

La jefa de la DEA aseguró que el Clan del Golfo es la mayor organización narcotraficante de Colomba y que tiene conexiones con el Cartel de Sinaloa.

“El 90 por ciento de toda la cocaína en Estados Unidos viene de Colombia“, indicó Milgram, sin especificar cuánto de ese porcentaje corresponde al Clan del Golfo.

Este discurso de mano dura ha llevado a que se rumore que Otoniel podría ser condenado a cadena perpetua. Sin embargo, es algo que no se puede afirmar con certeza en este momento.

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El jefe del Clan del Golfo fue capturado el 23 de octubre del año pasado, en zona rural de Necoclí (Antioquia), en una operación ampliamente celebrada por los canales de propaganda oficial.

No obstante, colaboradores de la DEA en Colombia le dijeron a Diario Criterio que Otoniel supuestamente se entregó tras enterarse de que algunos subalternos a los que presuntamente iba a delatar ante esa agencia estaban planeando atentar contra él.

El propio Otoniel, en las declaraciones que le dio a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en diciembre del año pasado, dio pie para alimentar esa versión. “Yo venía por ahí, en la zona, y había una tropa del Ejército y yo llegué voluntariamente a la tropa donde estaba el Ejército. No fue captura, cogido así, de quieto, porque en esa región lo cogen a uno así y lo matan ahí mismo“, dijo en ese momento.

En ese sentido, ¿el jefe del Clan del Golfo podría llegar a acuerdos con la justicia norteamericana, como ha sucedido con otros narcos colombianos? Según la abogada Sondra Macollins, eso depende del gobierno de Estados Unidos, si se tiene en cuenta que los fiscales de ese país hacen parte del ejecutivo a través del Departamento de Justicia. “La justicia estadounidense es una justicia negociada y, como es la potestad del Gobierno, el Gobierno tiene la capacidad de solicitar penas distintas a las establecidas, de cambiar los cargos”, explicó Macollins a Diario Criterio.

De acuerdo con la abogada, en la justicia de Estados Unidos hay unas pautas o guías para determinar el monto de una sentencia, en las que se establecen una especie de puntos dependiendo de los cargos formulados. “Con 40 puntos, estás enfrentando vida (cadena perpetua), de entrada. Pero, normalmente, empiezan a rebajar cuando hay una negociación“, precisó Macollins.

En ese sentido, Otoniel podría pedir una negociación. “Él puede solicitar que se negocie; va a ser discrecional de la Fiscalía si le abre la puerta o no a una negociación. Obviamente, dependiendo de los cargos que él tiene y de perfil que él tiene, le van a exigir muchísimo más para que esa rebaja sea efectiva“, añadió la abogada penalista.

Así que, si los fiscales o el Departamento de Justicia llegan a abrir la puerta para negociar con el jefe del Clan del Golfo, él “va a tener que cooperar activamente y que eso sea positivo para el Gobierno”, dijo Macollins.

Sin embargo, para el caso de Otoniel, el inicio de una negociación con la justicia gringa sería el punto de indignación para los colombianos, teniendo en cuenta las acciones violentas que ha cometido (asesinatos, secuestros…), que si bien fueron tenidas en cuenta en la acusación, no son vinculantes como una forma de aplicación de justicia, verdad y reparación para las víctimas en Colombia.

Por otro lado, él también podría comprometerse a aportar la verdad en Colombia –algo que preocupa a sus víctimas–. “Desde Estados Unidos también puede hablar y el gobierno colombiano puede solicitarle, diplomáticamente, al gobierno americano que parte de su negociación, si van a abrirle la puerta, sea que colabore con la verdad en los procesos de Colombia”, indicó Macollins.

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