Grabación pone a Otoniel como protagonista y testigo de la nueva guerra de las esmeraldas

En un audio que el excomandante del Clan del Golfo, Otoniel, le había enviado a un lugarteniente meses antes de ser capturado, confiesa que el crimen del excapo y esmeraldero Luis Caicedo lo ordenó su socio y amigo, Julio Lozano.

Dairo Antonio Úsuga David alias Otoniel no solo tendrá que hablar de todos los crímenes y delitos que se le imputan como máximo comandante de las Autodefensas Gaitanistas o Clan del Golfo, sino que ahora también tendría que responder por su participación en el asesinato del patrón de las esmeraldas y confeso narcotraficante, Luis Caicedo Velandia.

Como se recuerda Caicedo, conocido como don Lucho y considerado uno de los últimos patrones del narcotráfico, fue asesinado a plena luz del día en el concurrido barrio Pablo Sexto de Bogotá en julio de 2021.

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Este temido hombre, quien había purgado una pena por narcotráfico en Estados Unidos y se le señalaba de ser el verdadero jefe del temido narco Daniel el ‘Loco’ Barrera, había regresado al país y, junto con sus socios, había desatado, según la DEA, una guerra por retomar el control de sus propiedades y negocios, incluida su participación en varias minas y empresas de esmeraldas, haciendas, empresas de transporte y portuarias. También se le estaba investigando nuevamente por su participación en el negocio del narcotráfico, junto con otros antiguos socios y colaboradores, que estarían plenamente identificados.

Una grabación, revelada este domingo por la Unidad Investigativa de Noticias Caracol y que fue enviada por Otoniel hace varios meses a su hombre de confianza en Bogotá, les daría pistas a las autoridades estadounidenses y colombianas sobre lo que realmente sucedió con ese crimen, con lo que pasa en el mundo del narcotráfico y el control militar de varias zonas del país, incluida la capital.

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En el audio de 4:45 minutos, al parecer interceptado por la DEA hace varias semanas –antes de que fuera capturado–, Otoniel le dice al nuevo lugarteniente de los Urabeños en Bogotá y los Llanos Orientales, lo ocurrido en la capital con la muerte de Caicedo y le ordena ponerse al frente del asesinato de otros empresarios de las esmeraldas: Hernando Sánchez y alias Boyaco Sinalao.

Sánchez es el mismo hombre que sobrevivió a un atentado sicarial en 2012 en un centro comercial de Bogotá y era socio de otros viejos patrones de las esmeraldas, como Víctor Carranza.

En el audio de Otoniel, publicado por el canal Caracol y también conocido por Diario Criterio, este reconoce su participación en el asesinato de Caicedo.

“¿Como sigue ese Llano, Bogotá, cómo está el personal?

“(Como) usted quedó al frente con la salida de David, entonces pa’ comentarle lo que se ha estado haciendo y esté en la juega… el viejo Luis Caicedo… El viejo Luis Caicedo lo entregó el mismo socio de él, Julio Lozano, el Boyaco. Ellos eran socios, les decían los viejitos, todo el tiempo han trabajado…. Le pasó lo mismo que a Arroyave, lo mismo le pasó a él. Lo traiciono el socio. Ese viejo Julio dio la información, lo puso y por eso hicieron eso allá, en Bogotá”.

Más adelante, en el mensaje, Otoniel corrobora lo ocurrido: “El que colaboró con Caicedo, fue Julio. Algo que se cayó de 4.000 o 5.000 cosas, era de ese viejo. (Él) está ayudando para el conflicto como se dice. Pero bueno, necesitamos gente que colabore, necesitamos tomar el control de todo… Si Julio puso al patrón y eran los socios más duro, la cosa se vuelve más fácil para esa guerra”.

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Como hace varios meses lo había revelado Diario Criterio, la DEA y varios organismos de inteligencia creían que detrás de la muerte de Caicedo y de otras figuras del mundo de las esmeraldas estaban los Urabeños, pero no estaba claro si era en unión con Caicedo, Lozano y otros capos de las esmeraldas.

En el mensaje, Otoniel le dice a su lugarteniente que en Bogotá quedaron otros, a los que hay “que hacerles lo más pronto posible. El viejo Hernando Sánchez y Boyaco Sinaloa… Toca organizar cómo se hacen esas vueltas, para ver cómo se acaba de organizar esa zona del Llano y Bogotá”.

Las respuestas a estos y otros interrogantes que deja esta grabación, incluido el asesinado de Jorge Enrique Gómez, ocurrido en marzo del año pasado y quien era  colaborador clave de la DEA, las tendrá que dar el propio Otoniel, ya sea en Colombia o en Estados Unidos, donde están muy interesados en oír su versión de lo que sabe de la nueva guerra verde.

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