Paro Nacional 25N: ¿Se está desdibujando el propósito de las movilizaciones?

Este martes se lleva a cabo una nueva jornada de paro, que se suma a las protestas que se vienen haciendo desde el 21 de noviembre de 2019. ¿Por qué, al parecer, estas movilizaciones se están transformando y perdiendo fuerza?

De acuerdo con el Comité del Paro (CNP), que agrupa a centrales obreras, el lema con el que se toman de nuevo las calles es: “Movilicémonos por la NO violencia con la mujer, por la vida, paz, democracia, contra el paquetazo de Duque y la corrupción”.

Los motivos de la nueva convocatoria son cuatro: la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ante el aumento de los feminicidios y de las diferentes violencias contra la mujer. Otro es el quinto aniversario del Acuerdo de Paz, relacionado con el cumplimiento de lo pactado y con garantizar la vida digna en los territorios donde la violencia continúa. 

También con las marchas se quiere conmemorar los dos años del paro nacional del 21N de 2019 y la inconformidad con la manera en la que el actual Gobierno dirige al país. Sobre esto último, el Comité manifestó que se moviliza en rechazo “al hundimiento de los proyectos de ley presentados por el Comité de Paro al Congreso de la República, los cuales buscaban dar alivio al sector agropecuario colombiano; un subsidio de renta básica de un salario mínimo para 10 millones de familias, y el que proponía la creación de la Unidad Especial de Diálogo y Mediación Policial”. 

Puede leer: Casos de abuso policial en protestas de septiembre de 2020 siguen impunes: comisión del Concejo de Bogotá

Puntos de encuentro y recorridos

De acuerdo con los comunicados compartidos por las organizaciones del Comité, el principal punto de encuentro será el Parque Nacional, allí se concentran los manifestantes desde las 9:00 de la mañana, para luego dirigirse a la Plaza de Bolívar. 

La Plazoleta de La Mariposa, ubicada en San Victorino, también es una zona de concentración desde las 10:00 a.m., de acuerdo con la Secretaría de Gobierno. Habrá también una concentración en el Ministerio del Trabajo desde las 3:00 de la tarde. 

De igual manera, diferentes colectivos feministas anunciaron una movilización a partir de las 3:00 p.m, desde el Parque Ciudad Jardín (localizado en la calle 11 sur con Cra 27), hacia la Plaza de Bolívar. Allí, en las horas de la noche, llevarán a cabo una velatón.

En otras ciudades del país como Cali, Barranquilla y Medellín, también se llevan a cabo manifestaciones y concentraciones. En la capital antioqueña, el gremio de taxistas hará parte de la jornada con un recorrido desde la carrera 65 con calle 45 con destino a la Secretaría de Movilidad. 

El estallido social y su transformación

Colombia no ha tenido una tradición de protesta, en comparación con países como Chile y Argentina, según explican varios expertos. Por esto, las manifestaciones de los últimos años han marcado un hito en la historia reciente del país, pues se desmarcaron de las típicas movilizaciones que iniciaban un día y terminaban al siguiente. 

El 21 de noviembre de 2019 el país se paralizó. La inconformidad con las reformas adelantadas por el Gobierno y la violencia creciente en las regiones del país llevó a la mayoría de gremios (como quizá no se había visto desde 1977) a manifestarse en las calles. 

Ese mismo día, cuando parecía que la jornada había terminado en gran parte del país, varios colombianos regresaron a las calles para hacer sonar su cacerola. Una manifestación de rechazo que ocurrió cuando el presidente Iván Duque salió en televisión nacional a apoyar a la fuerza pública y a pedir un diálogo para solucionar el descontento. 

Desde entonces, las movilizaciones no se han parado, a pesar de la pandemia de la covid-19, y han tenido momentos de clímax. Uno de ellos sucedió en septiembre de 2020, cuando miles de colombianos se manifestaron en contra de la brutalidad policial. Otro fue a mediados de este año. En esas jornadas se denunció que miembros de la fuerza pública y civiles estaban disparando contra los manifestantes en Cali. 

Estas movilizaciones legítimas, sin embargo, han ido transformándose con el paso del tiempo. A pesar de que el rechazo es generalizado, el Comité del Paro, que inicialmente pareció ser una unidad, empezó a resquebrajarse. Varios jóvenes, quienes han sido líderes y participantes activos de la protestas, se distanciaron de este con el argumento de que no representaba su lucha ni sus exigencias.

En mayo de este año, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) anunció que no apoyaba las negociaciones que adelantaba el Comité con el Paro, porque “no representaba ni recogía a la movilización popular que si bien empezó tras su convocatoria el 28 de abril ha sido liderada de manera autónoma por ciudadanos de a pie que por siglos han venido sufriendo el abandono estatal”. 

Le puede interesar: Gobierno le dio un tratamiento de guerra a la protesta social: Cinep

A esto se le sumó lo sucedido también con la Primera Línea, el grupo de jóvenes que desde el 2019 han salido a defender a los ciudadanos que se encuentran en medio de las confrontaciones. Un tema que se ha vuelto complejo de manejar, porque no hay una unidad de las primeras líneas. Además, al rededor de estos grupos se han generado varias polémicas, por una parte, porque sus actuaciones han sido señaladas de ilegales y crimínales y de contar con el apoyo de grupos ilegales, y por el otro, porque la acción estatal en contra de ellos ha sido calificada de persecución del Estado contra el movimiento social. Sin dejar a un lado que, estos jóvenes se han visto envueltos en hechos violentos como el asesinato de un motociclista en inmediaciones del Portal Américas. 

Estas fracturas hacen parecer que la protesta está perdiendo fuerza y que se está alejando de sus objetivos iniciales. De hecho, varios colombianos comentaron en redes sociales que la jornada de hoy los tomó por sorpresa. 

Geraldine Bustos, experta en conflicto de la Universidad de la Sabana, explicó a Diario Criterio que esta transformación de la protesta se puede explicar por tres factores. Uno de ellos es que las protestas de 2019 y de 2020 tenían momentos políticos distintos a los de hoy. “En ese momento la agenda estaba más enfocada hacia una veeduría y un control al gobierno. Ahora ya tenemos una agenda electoral que sí o sí implica cambios en las movilizaciones”, aseguró. 

Otro es el tiempo que se lleva haciendo la protesta en el país y los intereses de quienes han salido a manifestarse. “Entre más larga sea la manifestación, entre más se perpetúe el movimiento, este va a ir perdiendo fuerza. Uno, porque quienes tenían demandas muy específicas pueden sentir que ya las alcanzaron, por lo que no ven necesidad de continuar; como fue el caso de tumbar la reforma tributaria. Dos, porque otros sienten que a pesar de la movilización, las cosas continúan igual, situación que resulta en un desgaste”, dijo. 

Finalmente, Bustos explicó que las grandes fracturas que hay en el Comité del Paro también han hecho que la protesta deje de ser lo que era en un principio. “Por ejemplo, había ciertas reclamaciones que no necesariamente tenían eco en la calle. Pensemos en las demandas de Fecode, en cuanto a vacunación y al no regreso a las clases. Muchos no estaban de acuerdo con ellas. Eso generó una gran división”, manifestó. 

Recomendado: “Queremos invitar a conversar a quienes estigmatizan la minga, para construir juntos una mejor Colombia”

1 Comentarios

  1. Ojalá en la noche no se convierta en una batalla entre encapuchados y policías
    Sobretodo en el Portal de Américas que se lo tomaron los encapuchados y no han parado las trifulcas dañando y amenazando todos los conjuntos residenciales que hay en ese sector

Deja un comentario

Diario Criterio