El proyecto hotelero que pondría en riesgo al parque Chingaza

El nuevo director de Parques Nacionales, Orlando Molano, aseguró que es necesario llevar más turistas a este parque, por lo que se estaría preparando un proyecto de infraestructura en el lugar. Los ambientalistas denuncian falta de transparencia al respecto y aseguran que el páramo no necesita intervenciones.

El Parque Nacional Natural Chingaza es, sin duda alguna, uno de los tesoros naturales de los Andes colombianos. Con cerca de 76.600 hectáreas, se trata de un ecosistema fundamental para Bogotá y sus alrededores. Las aguas de este páramo suministran el 80 por ciento del agua potable utilizada por los 8 millones de habitantes capitalinos.

Según Molano, el parque tiene una capacidad para recibir 85.000 visitantes, pero actualmente la cifra no sobrepasa los 34.000. Para él, esto puede generar un espacio para la llegada de amenazas como la deforestación y diferentes economías ilegales. 

El funcionario aseguró que, como una estrategia para atraer más turistas, se planea construir un proyecto de glamping, abrir más senderos y mejorar la infraestructura del parque. Para este propósito, Parques Nacionales tendría un presupuesto de 8.000 millones a ejecutar en este 2021.

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Aunque la noticia quedó en el aire, a algunos ambientalistas el tema les quedó sonando. Finalmente, Manuel Rodríguez, exministro de ambiente, denunció que el plan de Parques Nacionales era construir un “ecohotel” con 12 cabañas y varios glampings con capacidad para 210 visitantes en el sector de Monterredondo.

Parque Chingaza: Planos del supuesto proyecto turístico
Planos del supuesto proyecto turístico en el Parque Chingaza

Una imagen publicada por Rodríguez permite ver lo que serían los planos del proyecto. En estos se observa en color naranja y azul lo que serían las construcciones. En la imagen aparece el nombre de Carlos Alberto Pinzón Barco, un arquitecto vinculado a Parques Nacionales.

La publicación generó una pelea entre Rodríguez y las directivas de Parques Nacionales. A través de Twitter, la entidad respondió que el plano era real, pero que correspondía simplemente a una propuesta. Además, le dijeron al exministro que “lo invitamos a conocer el proyecto real”.

Sin embargo, Rodríguez y otros ambientalistas reclamaron la publicación del “proyecto real”, del cual no existe registro oficial hasta el momento. Por esta razón, varias organizaciones denuncian que detrás del proyecto hay una falta de transparencia preocupante.

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Fomentar que lleguen más turistas es válido, todos queremos eso, que haya senderos adecuados y demás. Sin embargo, construir hoteles para alojamiento en los parques es un tema distinto. La política vigente es clara y exige que la infraestructura de esta zona sea liviana, como es el caso de los campings”, dijo el exministro a Diario Criterio.

El representante a la Cámara Juan Carlos Losada envió un derecho de petición al director de Parques Nacionales, solicitando información sobre las razones para intervenir el parque Chingaza.

Parques Nacionales tiene mucho por explicar sobre el proyecto ecoturístico. ¿Hubo concertación con las comunidades? ¿Existe un criterio técnico sobre el impacto ambiental del proyecto? ¿Es esto un piloto para replicar en otros PNN?”, dijo Losada.

Tanto el congresista como el exministro aseguran que, a la fecha, no tienen mayor información del tema. Rodríguez maneja dos hipótesis frente a la negativa de la entidad a publicar el proyecto real. La primera dice que, ante las críticas del primer proyecto, Parques Nacionales no tenía un respaldo y aún está diseñando la nueva propuesta. La otra hipótesis asegura que las directivas están negando algo que terminarían haciendo.

¿Por qué piden no tocar el Parque Chingaza?

Para Jorge Escobar, director de la Fundación Humedales Bogotá, no hay necesidad de llevar más proyectos de esta envergadura al páramo. “Si uno compara Chingaza con otros parques de Colombia, se puede decir que tiene una buena infraestructura. Allí hay senderos en madera; en Monte Redondo hay un área de restaurantes, cabañas y sitios de bienvenida”, dijo Escobar a Diario Criterio.

Además, agrega que antes de ampliar el número de visitantes del parque lo que se debe hacer es regular los aforos, con el fin de mitigar los impactos negativos para el ecosistema.

Parque Nacional Chingaza - Foto Luis Linares - Parques Nacionales
Parque Nacional Chingaza – Foto Luis Linares – Parques Nacionales

Algo similar piensa Avelino Pedraza, uno de los guías que realiza recorridos por los senderos del páramo. Él asegura que el parque necesita mejoramiento en algunas baterías sanitarias, pero que los servicios de hospedaje disponibles son suficientes. “Si usted viene al parque es porque quiere sentir el frío y la naturaleza, no estar en un hotel con comodidades”, dijo a este medio.

Perturbar este tipo de ecosistemas puede generar graves daños ambientales. Asegura Jorge Escobar que, en temas de biodiversidad, el parque es “un santuario de fauna y flora donde se encuentran especies de todos los reinos, muchas especies endémicas”.

¿Golpe al turismo comunitario?

Varios ambientalistas consultados por Diario Criterio concuerdan en que detrás de esta trama hay un tema más trascendental en juego. Se trata de los posibles cambios en las políticas de Parques Nacionales, los cuales se estarían dando por la llegada de Orlando Molano, que reemplazó a Julia Miranda a finales de diciembre de 2020.

Esta tesis parte de las aparentes presiones de Parques Nacionales al operador turístico del parque, Corpochingaza. Las denuncias señalan que hay intereses para que esta organización ceda sus licencias, a pesar de que aún faltan varios años para su vencimiento. Corpochingaza se ha destacado como un operador comunitario y responsable, lo que convence a muchos ambientalistas.

Algunos expertos comentan en voz baja que la intención de sacar a esta corporación del parque está directamente relacionada con el proyecto turístico. “Yo creo que quieren cancelar el contrato para tumbar la sede y aprovechar para construir el hotel” comenta uno de ellos. 

A este caso se suma la terminación del contrato de Yarumo Blanco, una organización encargada de operar el turismo en el Santuario de fauna y flora Otún Quimbaya. Instituciones como la Universidad Tecnológica de Pereira manifestaron su rechazo y pidieron mayor participación de las comunidades en este tipo de decisiones.

Por último, cabe señalar que el director de Parques Nacionales no genera confianza en varios movimientos y sectores ambientalistas. Muchas organizaciones le reclaman por su pasado en el Instituto Distrital de Recreación y Deporte de Bogotá (IDRD), donde habría priorizado las obras de infraestructura por encima de la sostenibilidad ambiental.

Muchos aseguran que mientras estuvo en ese cargo privilegió las constricciones con el argumento de llevar más gente a los parques. “Basta recordar el caso del humedal Salitre, donde tomó algunas decisiones y dio declaraciones peligrosas, aseverando que no era un humedal, por lo que se podían construir escenarios deportivos”. Por ahora, los guardianes y amantes de este parque, ubicado a tan solo dos horas de Bogotá, esperan que Parques Nacionales les dé respuesta a varias de sus inquietudes y que invierta el dinero disponible sin generar daños a los ecosistemas.

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7 Comentarios

  1. La codicia sin limites de hoteleros y empresarios que estarian detras de intervenir el PNN de Chingaza con la bendicion del nuevo gerente de parques naturales buscan engordar sus cuentas bancarias a costa de la destruccion planeada de estos ambientes y recursos naturales. El “famoso ecoturismo” empresarial no es otra cosa que entregar al turismo destructor, invasivo y contaminante a las hordas barbaras que llegaran con la locura desenfrenada de tomarse selfies y entrar a acabar el ya menguado habitat natural de fauna y flora. Una carrera desenfrenada de nuestros tiempos imparable y “normalizada” por el afan codicioso del lucro economico.

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