Pedro Castillo se queda sin canciller. ¿Se avecinan más problemas para el presidente de Perú?

Los problemas comienzan a golpear el mandato naciente del presidente de Perú, Pedro Castillo. Su canciller, Héctor Béjar, renunció tan solo 19 días después de haber asumido el cargo por cuenta de unas declaraciones polémicas en 2020.

Béjar desató la actual crisis política a raíz de la difusión de un video de noviembre de 2020 en el que afirma que la Marina de Guerra del Perú fue la primera en efectuar actos terroristas en el país.

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Béjar, sociólogo de 85 años, fue guerrillero guevarista en la década de 1960. Abogado y doctor en sociología, fundó en 1962 el Ejército de Liberación Nacional peruano, grupo guerrillero inspirado en la revolución cubana, que operó en la selva peruana hasta que fue derrotado militarmente un par de años después. Detenido en 1966 y tras casi cinco años preso, Béjar fue indultado por el gobierno del general Juan Velasco Alvarado, de quien pasó a ser colaborador.

En el video filtrado afirma que lo habría hecho con apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. Los comentarios de Béjar eran una tácita referencia a dos atentados anticubanos perpetrados en 1977 en Lima. El ahora excanciller encendió la chispa al decir que detrás de las acciones terroristas que inició en 1980 el grupo maoísta Sendero Luminoso estaba la CIA, una afirmación falsa y fácilmente refutable.

Héctor Béjar, excanciller de Perú. Foto: César Fajardo / AFP.

El jefe de Estado aceptó la renuncia” de Béjar, y agregó la Presidencia, sin abundar sobre las razones del alejamiento ni mencionar quien lo reemplazaría al frente de la diplomacia peruana.

“El terrorismo lo inició la Marina”

El terrorismo en el Perú lo inició la Marina, y eso se puede demostrar históricamente; han sido entrenados para eso por la CIA“, dijo Béjar durante la conferencia virtual con un grupo de izquierdistas en noviembre de 2020. También indicó, en esa ocasión, que “estoy convencido, no puedo demostrarlo, de que Sendero Luminoso ha sido en gran parte obra de la CIA y los servicios de inteligencia“.

Momentos antes de hacerse pública la renuncia de Béjar, Castillo recibió en su despacho al ministro de Defensa, quien acudió acompañado de los jefes de la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea. La renuncia se precipitó luego de que Béjar se negara a pedir disculpas por sus polémicas expresiones, según dijo el ministro de Defensa a la radio RPP.

Las declaraciones vinculando a la Marina con el terrorismo impulsaron una protesta de un centenar de exmilitares frente a la cancillería. El alto mando naval había demostrado su incomodidad el lunes en un comunicado señalando que “la Marina de Guerra del Perú deplora afirmaciones de esta naturaleza, que pretenden distorsionar la historia de la pacificación nacional“.

Pedro Castillo. Foto: Gian Masko / AFP
Pedro Castillo. Foto: Gian Masko / AFP.

El ministro de Defensa, Walter Ayala, fue duro con la decisión de, incluso, escoger a Béjar para el cargo. En definitiva, sentenció que Béjar tenía dos caminos: que “pida disculpas al Perú y a la Marina o que renuncie”. Tomó la segunda decisión, que demostró que tener a un canciller que tenía serias discrepancias con las fuerzas del orden de Perú fue una equivocación.

Popularidad de Pedro Castillo, a la baja

En menos de tres semanas en el cargo, es evidente que Castillo enfrentará una dura oposición que no le perdonará ningún desliz. También contará con una fuerte desaprobación por buena parte de los ciudadanos peruanos.

Prueba de ello es que las estimaciones de Ipsos Perú le dan una popularidad de apenas 45 por ciento. Es la menor cifra de los últimos mandatarios electos en ese país al comenzar su mandato. Además, tiene pendiente pasar el voto de confianza en el Congreso, previsto para el 26 de agosto.

También lo persiguen las críticas por haber puesto a Guido Bellido en el puesto de primer ministro. Bellido hace parte del sector más radical del partido de Castillo, el izquierdista Perú Libre. E incluso, según las encuestas, los peruanos creen que el gobierno de Castillo estará condicionado por las decisiones del líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, quien no se presentó a los comicios por una condena por corrupción.

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En todo caso, el camino para Castillo promete ser espinoso. Con todo el escrutinio de sus detractores, tendrá que acompañarse mejor que como hizo con Béjar, si no quiere terminar fuera del cargo antes de tiempo, como ha sucedido como regla con los primeros mandatarios del Perú en el siglo XXI.

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