La persecución que terminó con un muerto y 16 policías investigados por presunto homicidio

Sucedió en Andalucía (Valle) y la víctima mortal de ese presunto abuso de autoridad era un joven que ‘pirateaba’ haciendo de transporte público en su carro particular. Todo quedó registrado en video. ¿Qué pasó?

Santiago de Jesús Cañas Guerrero era un joven de apenas 25 años de edad que se ganaba la vida como transportista ilegal. Es decir, pirateaba en su pequeño Renault Twingo modelo 2007.

Ya había intentado generar ingresos como ayudante de construcción, soldador y hasta barbero, pero ni los cursos que hizo en el Sena fueron credenciales suficientes para evitar que se dedicara a transportar amigos y conocidos, aunque fuera de manera ilegal.

Santiago Cañas Guerrero
Santiago Cañas Guerrero

Así se ganó la vida hasta la noche del sábado 29 de enero de este año. Aunque residía en Bugalagrande (Valle), un pequeño municipio localizado al centro de ese departamento, cuando pirateaba lo hacía en Tuluá, una ciudad intermedia con casi 250.000 habitantes.

Allí arrancó su carrera hacia la muerte. Aún no es claro por qué comenzó realmente le persecución policial que movió a buena parte de la fuerza pública de esa ciudad: tres camionetas, tres motocicletas y 16 policías, varios de ellos del Grupo de Operaciones Especiales (Goes).

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Lo que sí es un hecho, es que la persecución duró casi tres horas, decenas de kilómetros recorridos entre dos municipios (Tuluá y Andalucía), un accidente, un muerto y a los policías investigados por homicidio. ¿Por qué?

Resulta que, cuando detuvieron a Santiago tras estrellar el carro contra la reja del antejardín de una casa en Andalucía (Valle), él estaba con vida y sin aparentes lesiones. Pero luego apareció muerto en el hospital de manera instantánea a causa de una hemorragia causada por tres heridas con arma de fuego.

El hecho habría quedado como una persecución policial que terminó en tragedia, de no ser porque aparecieron varios videos y fotografías que podrían dar luces de lo que realmente sucedió esa noche.

La persecución

Según la versión oficial que reposa en los informes policiales de las declaraciones que rindieron los patrulleros involucrados en los hechos, Santiago Cañas intentó arrollarlos con su carro a eso de las 8:20 de la noche de ese sábado 29 de enero.

Ante esa supuesta maniobra temeraria, los uniformados encendieron las luces y sirenas de la patrulla motorizada e iniciaron la persecución del conductor.

En las declaraciones los policías relatan que el joven Santiago ignoró todas las señales de advertencia para que detuviera el vehículo y aseguran que, por el contrario, sacó un arma de fuego por la ventana y les apuntaba, mientras huía.

Entre los detalles de esas declaraciones oficiales se desprende que, luego de huir a través de varios barrios de Tuluá, el joven Santiago tomó rumbo hacia el municipio de Andalucía, que es un reconocido pueblo del Valle por la tradicional gelatina blanca.

Que se dirigiera hacia ese municipio no fue casualidad, ya que es su tierra natal, donde viven sus padres, abuelos, tíos y está en el mismo trayecto hacia Bugalagrande, donde Santiago comparte vivienda con su compañera sentimental.

Santiago Cañas Guerrero
Santiago Cañas Guerrero

¿Abuso de autoridad?

Eran las 11:00 pm de ese sábado cuando Santiago estrelló su Renault Twingo gris contra la reja del antejardín de una casa ubicada en el barrio La Alianza de Andalucía.

Aunque el video de 38 segundos no muestra el momento exacto de la colisión, sí permite observar el momento justo cuando Santiago es sometido por los uniformados que lo perseguían, la manera como lo esposaron y las agresiones que recibió en lo que es considerado como presunto abuso de autoridad.

Las imágenes muestran cuando uno de los policías se acerca apresuradamente y le propina un manotazo en la espalda, mientras era esposado.

También quedó registrado cuando el mismo patrullero que lo esposa intenta arrojarlo al suelo para someterlo. Cuando Santiago cae al piso con sus manos atadas, recibe la patada de otro policía.

Pese a la brevedad de las imágenes, en ellas no se observan heridas visibles en el cuerpo de Santiago y tampoco se percibe que los policías que lo sometieron se preocuparan por su estado de salud. Por el contrario, el video revelaría un aparente abuso de autoridad.

Este video demostraría el presunto abuso de autoridad

La muerte

Tanto en las declaraciones de los patrulleros como en varios videos en poder de la defensa y que Diario Criterio se abstiene de divulgar para no entorpecer la investigación, quedó claro que a Santiago lo subieron a una camioneta de la Policía y lo llevaron al hospital de Andalucía.

El reporte médico indica que el paciente ingresó en silla de ruedas y esposado, “con tres heridas por arma de fuego, 1 en brazo con aparente fractura femoral, otra en hemitórax izquierdo con aparente hemotórax y herida en T10 posterior, sospecha de compromiso medular”.

Ese concepto médico profesional cierra el informe con la expresión “muerte instantánea”.

Aunque el dictamen médico inicial habla de tres heridas, la realidad pericial indicaría que se trató de un solo disparo con arma de fuego que impactó en su brazo izquierdo, luego atravesó su axila y finalmente se alojó en el tronco de Santiago.

La buena noticia para la investigación, es que la bala fue recuperada. Ahora la tarea titánica de los peritos en criminalística, será establecer desde cuál de las 16 armas reportadas en la persecución se disparó la ojiva que mató a Santiago.

El otro dato relevante de este caso es que de acuerdo con información que entregó la propia Policía, durante esa persecución, se usaron 29 proyectiles.

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¿Arma plantada?

La otra controversia del caso radica en el hallazgo de un arma hechiza en el piso de la silla delantera del pasajero en el carro de Santiago.

El abogado Max Stephane Aray Laverde, quien representa a la familia del joven en el proceso penal, aseguró que el arma fue “sembrada”.

Para sostener esa afirmación el jurista se apoya en dos argumentos. Que la policía duró tres horas, sin la presencia de los investigadores de Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI), “contaminando y manipulando la escena de los hechos”.

“Quienes raudos y contrariando los protocolos establecidos para dichos efectos, procedieron a ‘inspeccionar’ el vehículo, aprovechando para ‘cargarlo’ con un arma artesanal, y al parecer estupefacientes, todo ello hasta que llegó el CTI de la Fiscalía”, explicó el abogado Aray Laverde.

Además, el defensor asegura que varias fotografías tomadas en la escena, evidenciarían que el arma fue plantada, “porque hay dos fotos del mismo lugar y con tiempos de captura diferentes; en una de ellas no se aprecia el arma y en la otra sí aparece”.

En efecto, al observar en detalle las dos imágenes, queda claro que en una de ellas no hay arma. No obstante, lo que deben determinar los investigadores del caso, es la hora exacta de la captura de cada una de ellas, para establecer cuál foto se tomó primero.

Santiago Cañas Guerrero
Foto sin arma (izquierda) – Foto con arma (derecha)

Lo que dicen las autoridades

El primero en ponerle la cara al caso fue el propio coronel Nelson Parrado, comandante de la policía en el Valle del Cauca.

A través de un video y en un comunicado oficial de la institución, el coronel hizo un balance detallado de los hechos, pero aclaró que todo es materia de investigación, no solo por la oficina de Control Disciplinario de la Policía, sino por la Justicia Penal Militar.

“La policía nacional dispuso de un grupo interdisciplinario, conformado por las oficinas de Control Disciplinario, Justicia Penal Militar, con el fin de establecer las causas de tiempo, modo y lugar de estos hechos”, dijo el oficial.

En su explicación, el coronel Parrado reconoce que sus hombres sí dispararon contra el vehículo que conducía el joven Santiago, pero obviamente no se atreve a señalar responsabilidades.

“Al llegar al municipio de Andalucía, barrio Alianza, se presentaron varias detonaciones donde resultó lesionado un ciudadano con arma de fuego, que fue trasladado al hospital del municipio de Andalucía, donde posteriormente falleció”, señaló Parrado.

Lo que sí aparece en el expediente del caso, es que los uniformados usaron 29 cartuchos (balas) de las armas que portaban, en su mayoría pistolas y fusiles

Llama la atención que en la versión oficial el coronel advierte sobre las anotaciones policiales que tenía el joven Santiago.

“Es de anotar que el fallecido presenta anotaciones por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, munición y por lesiones culposas”.

Al respecto, Hélmer Cañas, padre de Santiago, aclaró a este medio que esas anotaciones policiales jamás terminaron en un proceso penal y que ocurrieron en 2017 cuando su hijo tuvo un altercado con dos patrulleros en Andalucía, “que intentaron quitarle la moto porque tenía vencido el Seguro Obligatorio Contra Accidentes de Tránsito (SOAT)”.

Aún es prematuro especular sobre lo que en realidad ocurrió esa fatídica noche del 29 de enero de 2022 en el municipio de Andalucía (Valle). Lo que sí es un hecho, es que esa fue la carrera que le costó la vida al joven Santiago Cañas en medio de una persecución con posible abuso de autoridad.

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3 Comentarios

  1. Lucia guerrero s

    Hola buenas tardes quiero darles las gracias por la noticia publicada de mi sobrino Santiago de Jesús cañas guerrero es un granito de arena que nos aportan para ayudarnos hacer justicia mil gracias

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