Petro está bien enfocado, pero ¿le alcanzará para ser considerado un estadista?

“Aunque considero que el presidente Petro está bien enfocado, no tengo la más mínima idea de si las futuras generaciones lo verán como a un estadista o pasará a la historia como un político más”.

Los políticos actúan a sus anchas en el corto plazo. Son los amos de las coyunturas y están más interesados en su cauda y en las de sus combos que en el bien general.

Los estadistas, que son más escasos que el rodio, por el contrario, se apoyan en la ciencia, piensan estratégicamente y plantean soluciones que están en consonancia con la ruta civilizadora y la supervivencia del planeta.

Estadista no es quien detenta el poder terrenal, sino quien tenga preparación, conocimiento, influencia y visión por encima de los intereses políticos o empresariales dominantes. En materia estratégica, al estadista le corresponde, como decía Mingote de los caricaturistas: “Razonar más allá de lo razonable”. Pero no solo eso: inspirar y lograr los cambios en la práctica.

Por eso, la mayoría de los presidentes de nuestro país han sido esencialmente políticos y no estadistas. Nadie —ni en su sano juicio ni en la borrachera más espantosa— podría, por ejemplo, tildar de estadista al trivial expresidente Iván Duque.

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Porque nadie puede ir por el mundo —de candidato o presidente— haciendo cabecitas con un balón de fútbol y tener la estrambótica necedad de preguntarle a un auténtico goleador como Emilio ‘El Buitre’ Butragueño —hoy rector de la Escuela Universitaria Real Madrid—, “¿cuántas cabecitas eres capaz de hacer?”, para que después te liquide con la respuesta, “yo la cabeza la utilizaba para pensar, no para golpear”.

Las agendas continuistas difícilmente producen estadistas, aunque suelen dar réditos políticos envidiables. Mientras que una agenda reformista, transformadora o de cambio, tampoco; sino que producen resultados beneficiosos en el largo plazo, medidos con indicadores.

Recuerdo que a mi maestro Lucas ‘Klim’ Caballero lo invitaron a dictar una charla en la universidad Nacional sobre las diferencias entre el Partido Liberal y el Partido Conservador. Lucas le aseguró a la muchachada: “el Partido Liberal es el único que hace los cimientos, construye la estructura y enluce el gran edificio de la patria”. Le preguntaron: “¿Entonces, qué hace el Partido Conservador?” A lo que respondió de inmediato: “¡Es el que cobra el arriendo!” Los estadistas construyen y trasforman, mientras los políticos cobran por ventanilla.

Aunque considero que el presidente Petro está bien enfocado, no tengo la más mínima idea de si las futuras generaciones lo verán como a un estadista o pasará a la historia como un político más. Esa cuestión la determinará la historia y para eso deberán correr muchas aguas bajo los puentes.

Por eso, es necio calificar un Gobierno por lo que hizo en sus primeros 100 días. Ese embeleco lo introdujo en Colombia Alfonso López Michelsen y, desde entonces, se le hace balance de los 100 días hasta al alcalde del municipio de Chupamestepenco.

La realidad es que los gobiernos empiezan a perfilarse cuando se aprueba por ley o rige por decreto su Plan de Desarrollo, que es el instrumento que aterriza los discursos. Más prudente, me parece, sentarse en el taburete a reflexionar sobre los resultados al término de cada año de un gobierno.

Recuerdo que el presidente Duque, cuando hizo el balance de sus primeros 100 días de gobierno, resaltó las sanciones ejemplares a criminales, las decenas de firmas de extradiciones, la realización de 15 Talleres de Construyendo País, la línea de crédito para la economía naranja y las bases de su plan de desarrollo que se concentraría supuestamente en la equidad.

Pero, por otro lado, ya estaba colocando las minas para entrabar las conversaciones con el ELN y hacer trizas la paz. Además, su favorabilidad se había derrumbado por el rechazo que había suscitado el proyecto de la reforma tributaria “Carrasquilla”, que pretendió fallidamente colocarle el IVA del 19 por ciento a la canasta familiar.

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El presidente Petro, al día de hoy, ha conseguido que le aprueben, de su ambicioso plan reformista, sus dos principales propuestas: la reforma tributaria que pasó, como es lógico, con modificaciones y la ley de Paz Total, que brinda instrumentos para dialogar con grupos rebeldes y organizaciones criminales que quieran someterse. Pero aún quedan por concretar las otras reformas e iniciativas de campaña que atacan la desigualdad, la exclusión y la injusticia.

A Petro se le ha visto muy activo en el plano internacional. Se ha concentrado en grandes temas que no tienen protagonistas nítidos en las altas esferas del poder mundial. El escenario internacional actual está caracterizado por el fracaso en la lucha contra la crisis climática, el fracaso de la guerra contra las drogas y el fracaso de las relaciones internacionales que no lograron frenar una guerra en Europa que podría originar un holocausto nuclear.

Su intervención en la ONU causó los berrinches de personajes como Andrés Pastrana, Enrique Peñalosa y Paloma Valencia, pero causó buena impresión en el exterior. La BBC de Londres lo consideró como “el discurso más vehemente que un presidente colombiano haya ofrecido en ese prominente espacio de deliberación internacional”.

En su discurso en la COP27 en Egipto continuó perfilando su mensaje y criticó las actuaciones de los organismos internacionales, de las organizaciones multilaterales, principalmente las de la Organización Mundial del Comercio; las del Fondo Monetario Internacional y las de la propia COP que ya ”no da respuestas y el tiempo se agotó”; y planteó un decálogo de medidas con el cual pretende que se pise a fondo el acelerador para generar un plan global de desconexión de los hidrocarburos de manera inmediata.

Oportuna su visita a la sede de la Organización Para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, ya que este organismo reconoció que el recaudo actual es insuficiente para impulsar la política social del presidente y coincidió en que era necesaria una propuesta enfocada en “reducir la desigualdad y la pobreza; mejorar la progresividad y eficiencia del sistema impositivo y aumentar la carga impositiva a productos poco saludables o negativos para el medio ambiente”.

Pero donde Petro pudo explayarse y explicar al detalle su pensamiento fue en su conferencia ante los jóvenes, en la conmemoración de los 150 años del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences PO) en la que concatenó el modelo neoliberal con las crisis actuales.

Explicó que es absolutamente imposible, en un planeta finito, la actuación libre y perpetua del mercado en busca de la maximización de la utilidad, pues su resultado terminará siendo una crisis climática de origen económico que tendrá el potencial de acabar con la vida.

Petro se ha impuesto retos formidables, tanto en el orden interno como en el internacional. Para que tengan eco sus propuestas sobre acelerar en el mundo medidas de mitigación y adaptación al cambio climático y que se reformule la política mundial contra las drogas, obligatoriamente deberá ser exitoso en la reactivación económica y en la reducción de la desigualdad y la pobreza en el país.

Aún es temprano para vislumbrar los resultados, pero al menos comenzó con audacia y con ímpetu, por lo que nos tocará seguir gozando con los berrinches de Pastrana, Peñalosa y Valencia.

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6 Comentarios

  1. Que va a quedar en nuestra historia como un gran Estadista, no me queda duda !!
    He buscado x todo lado y no encuentro el municipio de Chupamestepenco ? 🤔😉
    Una pista mi estimado Pedro Luis.
    Abrazo fraternal mi hermano en estos momentos 🤗

  2. Que va a quedar en nuestra historia como un gran Estadista, no me queda duda !!
    He buscado x todo lado y no encuentro el municipio de Chupamestepenco ? 🤔😉
    Una pista mi estimado Pedro Luis.
    Abrazo fraternal mi hermano en estos momentos de pena 🙏🙏

  3. Ernesto Díaz Ruiz

    Mi padre decía que Colombia solo había tenido 2 estadistas: Alberto y Carlos lleras, primos, además.
    También decía que los mejores estadistas nunca habían gobernado, solo habían cambiado la historia a lo largo de mucho tiempo.
    Tengo entendido que es la historia la que da ese título a quien se lo merece, pues sólo con el paso del tiempo se logra establecer ese mérito.
    Sin embargo, si tengo el pálpito que, si la vida se lo permite, Petro tiene una gran posibilidad de alcanzar ese reconocimiento, aunque dudo mucho que sea en vida. La derecha colombiana tiene demasiado poder e influencia como para permitirlo.
    Los logros enunciados en el embeleco de los 100 días son más mediáticos que concretos, pero son la semilla de la transformación que el país requiere y que el actual gobierno procura.
    Deseándole lo mejor a nuestro compañero presidente pues, “si a Petro le va bien le va bien a Colombia”, agradezco este escrito que nos pone a reflexionar sobre el futuro de su trabajo como gobernante, trabajo que, por supuesto, apoyaremos y auparemos desde nuestras capacidades y alcances.

    Abrazo Pedroluis.

  4. Luis Albeiro Valencia hoyos

    Pedro Luis,Petro bien,anivel nacional iniciando su tarea contra viento y marea con el problema del tiempo que nos alienta el que el pueblo elija un sucesor que continúe con la línea de trabajo y anivel internacional se está labrando un liderazgo con propuestas muy aterrizadas pero que pusan los callos del poder económico del mercado,ojalá capten las potencias que sin vida sobre que se va a ostentar el poder.fuerte abrazo Pedrito.

  5. Pedro Luis estoy de acuerdo contigo, pero te aseguro que si Gabriel Antonio estuviera.. hubiese sido el mejor economista y presidente, solamente por sus acciones,
    cualquier personaje no entrega ni da su vida por el pueblo. Amanecerá y veremos.😎😡

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