Petro Poe y la novela policíaca

Los elementos que, semanalmente, saltan a la luz pública sobre la vida de Gustavo Petro y de su cenáculo de poder tienen todo para que integren lo que se ha denominado novela policíaca o novela negra. Y digna de premiarse en los mejores concursos literarios de ese género.

Licor, amantazgos, cocaína, suicidios o ‘suicidados’, dinero perdido, borracheras, travestimos, ausencias temporales de poder y desaparición en público, son algunas de esa sintomatología que se ha detectado en estos diez meses de gobierno.

También no puede faltar la traición. Y en eso, tanto de él como de sus cercanos, es una constante.

Así que una novela de esta categoría sería ganadora nítida, con reconocimiento de los jurados por su excelsa manera de esconder algunos posibles crímenes, de tal modo que terminen siendo los muertos, quienes podrían confesar, y como ya no están, el posible delito queda como si no se hubiese cometido.

Cuánto envidiaría Edgar Allan Poe una pasadita por Casa de Nariño para solo observar el sigiloso movimiento del poder y su acechanza… De allí saldrían más cuentos y relatos de los que lo han hecho inmortal.

Tendríamos que tener también a Mario Conde, ese insigne personaje de las novelas del cubano Leonardo Padura, quien paso a paso va descubriendo o deshilvanando los más atroces crímenes, como buen investigador policíaco. 

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En fin, siempre se ha dicho que “la realidad supera a la ficción” y ahora, más que siempre, se ha podido demostrar —a pie juntillas— que es una verdad categórica.

Miremos un poco más.

¿Por qué hace algunos años, siendo alcalde de Bogotá, estuvo incapacitado Petro con un ‘tulundrón’ en su cabeza? Hasta ahora solo son comentarios de pasillo, pero viendo lo que hoy ya es inocultable, todos coinciden en un asunto familiar… Dejemos mejor así, me dijo un amigo en un almuerzo de columnistas de opinión.

¿O por qué su ausencia súbita a determinados actos de gobierno, dejando esperando a ministros, militares, magistrados, senadores, entre otros altos funcionarios y nadie puede dar razón de su paradero? Un comportamiento extraño, del que algunos psiquiatras seguramente podrán dar luces. Pero el ‘correo de brujas’ ya nos ha dado un diagnóstico preocupante, por la irresponsabilidad de sus actos, y por las posibles patologías que pueda presentar y que solo las puede mermar con algunas sustancias no formuladas por galenos.

Bueno, fue el “gobierno del cambio” que eligieron, y que ha venido demostrando que solo cambió en favor de su grupo exguerrillero, del que cada excomandante o afín a esa ideología está dirigiendo una institución pública. Y todos van en la misma línea, aprovecharse del Estado para ideologizarlo o, peor aún, quieren vengarse de la sociedad, y ese es un patrón de conducta que, incluso, se observa aplicado en algunas capitales donde igual la dirigen ciertos líderes que antes eran de oposición.

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