Las relaciones de Piedad Córdoba con Alex Saab que podrían ponerla en aprietos

La posible campaña de Piedad Córdoba al Senado estaría marcada por su polémica cercanía con el empresario Alex Saab, acusado de ser testaferro del régimen venezolano de Nicolás Maduro. Para algunas voces que conocen de cerca el caso, la excongresista colombiana puede resultar afectada por la inminente extradición de Saab a Estados Unidos.

En las últimas horas, los rumores sobre una candidatura de Piedad Córdoba al Congreso han tomado bastante fuerza. Todo apunta a que la experimentada política terminaría en las listas del Pacto Histórico, movimiento liderado por Gustavo Petro. Hasta el momento, se conoce que Córdoba intentaría regresar al Senado y que haría el anuncio oficial la próxima semana.

Aunque la exsenadora dijo en 2020 que no volvería a realizar política electoral, los coqueteos de varios sectores de la centroizquierda e incluso del uribismo la habrían convencido. A esto se suma la renuncia de su hijo, Juan Luis Castro, a la curul que tenía en el Senado como miembro de la bancada de la Alianza Verde.

Muchos aseguran que Córdoba intentaría capitalizar los más de 22.000 votos que Castro obtuvo en las pasadas elecciones parlamentarias de 2018. Desde el Pacto Histórico reconocen el caudal electoral de la exsenadora, quien siempre salió victoriosa en sus apuestas políticas. Por esta razón, en dicho movimiento la consideran un refuerzo clave para intentar lograr la meta de 55 curules en 2022.

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Sin embargo, la exsenadora deberá enfrentar en su campaña la coyuntura del caso Alex Saab, el empresario barranquillero acusado de lavado de activos, corrupción y de ser el presunto testaferro del presidente venezolano Nicolás Maduro.

El vínculo entre Saab y Córdoba sería la clave para entender cómo el empresario logró permear las bases del chavismo y obtener billonarios contratos con los cuales se desangró el erario público de Venezuela. Fuentes consultadas por Diario Criterio confirmaron que Saab llegó a Venezuela de la mano de Piedad Córdoba, quien supuestamente habría utilizado su cercanía estratégica con el gobierno de ese país para impulsar los negocios de Saab y, por la misma vía, buscar beneficios personales.

Hasta el momento, la exsenadora ha negado cualquier relación ilícita con Saab, quien en este momento se encuentra en Cabo Verde a la espera de una extradición a Estados Unidos que el régimen de Maduro intenta frenar con diferentes métodos.

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El gana gana de Saab y Córdoba

La relación de la exsenadora y el empresario habría iniciado en 2009, cuando un amigo común, cercano a las campañas del Partido Liberal, los presentó en Barranquilla. En ese momento, Saab atravesaba un momento difícil como consecuencia de las tensas relaciones entre los gobiernos de Álvaro Uribe y Hugo Chávez.

En medio de esta pugna, el entonces presidente venezolano congeló los pagos a empresarios colombianos que exportaban a Venezuela. Uno de ellos era Alex Saab, quien tenía en juego cerca de 30 millones de dólares por la venta de productos textiles que, según varias fuentes, harían parte de sus primeras exportaciones ficticias.

Saab y los demás empresarios afectados sabían que la única conexión firme con el gobierno venezolano era Piedad Córdoba, por lo que iniciaron una campaña para pedirle que intercediera ante el gobierno venezolano por sus dineros. Según el periodista Gerardo Reyes, Córdoba habría terminado haciendo lobby para recuperar unos 150 millones de dólares.

Alex Saab, empresario barranquillero acusado de lavado de activos - AFP
Alex Saab, empresario barranquillero acusado de lavado de activos – AFP

Una fuente conocedora del caso le dijo a Diario Criterio que la exsenadora sostenía constantes reuniones con los presidentes de Cadivi, la extinta Comisión Nacional de Administración de Divisas, entidad encargada de autorizar los pagos pendientes.

El cuestionamiento más fuerte que pesa sobre Piedad Córdoba en este tema tiene que ver con las supuestas comisiones que habría recibido por ayudar a recuperar la plata. “Su amistad con el empresario colombiano tenía dos vías: ella ponía las influencias y él pagaba sus cuentas”, señala Reyes. Por su parte, la exsenadora aseguró que sí ayudó a Saab, pero negó la existencia de comisiones. “Yo soy incapaz. A mí me da pena pedir una comisión”, le dijo al periodista.

Cabe resaltar que, en medio de esta cruzada por recuperar los dineros, Piedad Córdoba presentó a Saab ante el entonces canciller Nicolás Maduro y el hoy ministro Tareck El Aissami, en octubre de 2010. Desde ese momento, el empresario empezó a ganarse la confianza del gobierno bolivariano hasta convertirse en el cacique de la contratación pública y hombre de confianza de Maduro y su familia.

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La relación de Saab y Córdoba habría tomado otro camino a mediados de 2015, cuando el barranquillero tomó vuelo en el Gobierno venezolano y no necesitó más de la compañía de la excongresista. Incluso, la misma Córdoba dio luces de esta relación en una entrevista con El Tiempo, en la que dijo: “Él está bien posicionado en Venezuela. No necesita de mí, habla más fácil con Maduro que cualquiera”.

Un libro publicado por la excanciller colombiana María Ángela Holguín, titulado La Venezuela que viví, habla del caso Cadivi y menciona la presunta relación con políticos colombianos. “La corrupción de y por Cadivi fue descomunal (…) también lo convirtieron en negocio algunas personas cercanas al chavismo, que hacían gestiones con el Gobierno venezolano por solicitud de los desesperados empresarios colombianos a los que no les pagaban las exportaciones”, dijo Holguín, sin mencionar directamente a Piedad Córdoba.

Algunas fuentes aseguran que existen otras señales más delicadas que comprueban la relación de Saab y Córdoba. Una de estas es la supuesta financiación del empresario y el chavismo a las campañas de la colombiana. Asimismo, se habla del supuesto uso de la exsenadora de los aviones de Saab y sus pilotos. Sin embargo, sobre estas versiones no existen pruebas.

Piedad Córdoba ha sido la figura política colombiana más cercana al chavismo
Piedad Córdoba ha sido la figura política colombiana más cercana al chavismo

Varias voces cercanas al caso señalan que la relación entre ambos es innegable. Asimismo, dicen que no se puede desconocer el papel de la exsenadora como madrina de Saab ante las grandes figuras del chavismo. Para algunos, causa curiosidad la aparente candidatura al Congreso de Córdoba, quien podría resultar enredada con la eventual extradición de Alex Saab a Estados Unidos.

El mismo Saab confirmó la cercanía con Córdoba, en una entrevista que le dio a El Tiempo en 2017. “Soy amigo hace muchos años de la doctora Piedad Córdoba. La admiro mucho por su lucha a favor de los derechos humanos. Una gran persona y líder natural. De resto, no tengo relaciones con ella ni su familia de ningún otro tipo y casi no la he visto en los últimos años”, dijo.

Más allá de Piedad Córdoba

Las investigaciones sobre el entramado de corrupción de Saab y el régimen venezolano no solo enredan a la exsenadora. En la larga lista de negocios cuestionados aparece el caso de Trenaco, la petrolera colombiana que ganó millonarios contratos de explotación en Venezuela. Aunque Saab lo ha negado, varias versiones lo señalan de manejar dicha compañía.

En este caso sale vinculado Carlos Gutiérrez Robayo, empresario colombiano reconocido por ser concuñado de Gustavo Petro y por estar mencionado en los expedientes de los Panama Pappers, la polémica del exembajador Sanclemente y el caso de Memo Fantasma. Gutiérrez, según varias fuentes, sería el encargado de la conexión entre Trenaco y Venezuela.

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Otro empresario colombiano que estaría vinculado a Saab es el cucuteño Carlos Lizcano Manrique. Según una fuente que prefiere no ser mencionada, Lizcano es la mano derecha de Saab y su socio Álvaro Pulido. Su rastro estaría en los tristemente célebres CLAP, aquellas cajas de comida que el gobierno entregaba para mitigar la escasez de alimentos y sobre las que se tejió una compleja red de corrupción.

Lizcano es el dueño de Salva Foods y representante legal de Group Grand Ltda., firmas proveedoras de los CLAP. Junto a estos nombres también estarían los de otros abogados y empresarios colombianos, panameños y ecuatorianos. Ellos, al igual que Piedad Córdoba y los familiares de Saab y Pulido, podrían resultar más enredados si el barranquillero queda en manos de la justicia estadounidense.

3 Comentarios

  1. Es triste que los Colombianos se nos olvide todo lo que esta señora Piedad Cordoba no ha hecho, es una hipócrita y ahora quiere apoyar a Petro, y jura que no tiene nada que ver con el régimen de maduro esta señora es un peligro

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