El productor y director de cine Ramiro Meléndez volvió a casa

La Secretaría de Cultura debería aprovechar los conocimientos cinematográficos internacionales de Ramiro Meléndez, los cuales -con toda seguridad- inspirarían a nuestros jóvenes en continuar y acrecentar el legado para que sigamos siendo “la meca” del cine nacional.

En el caleñísimo barrio Obrero, por los lados del teatro Mariscal Sucre, a mediados de los años cincuenta del siglo anterior, revoleteaba un chicuelo inquieto, apasionado y precoz, que intempestivamente debió viajar a México, acompañando a su hermana, la cantante y actriz Betty Meléndez, ya que el gran cantante charro, don Antonio Aguilar, la había contratado para una gira musical y a participar en un par de películas en el país azteca. 

Ese viaje, cuando solo tenía 14 años, le marcó la vida a Ramiro Meléndez, quien empezó a trabajar como conductor de su hermana y a conocer el poderoso mundillo del cine de un país enamorado de sus ídolos, que vivía la parte final de la “época de oro del cine mexicano”. 

Ramiro Meléndez se metió de lleno al oficio. Estudió simultáneamente teatro en el Instituto Nacional de Bellas Artes, INBA, y dirección cinematográfica en el Centro Universitarios de Estudios Cinematográficos, CUEC, de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM. 

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Después se fue a los Ángeles a estudiar en el Columbia College y luego estudió en Actors Studio, donde recibió instrucciones directas del maestro Lee Strasberg. 

Cuando culminó sus estudios entró a trabajar en Telesistema y posteriormente al Canal 8 (unidos después como Televisa) donde conoció y se hizo gran amigo de dos genios descomunales del cine y la televisión mundial: Luis Buñuel y Roberto Gómez Bolaños.

Hizo parte una generación que propuso una nueva cinematografía con clara influencia del neorrealismo italiano (Rossellini, Vittorio De Sica, Zavattini). Su primera gran película, como productor, fue ‘Mecánica Nacional’ considerada aun como icónica en toda Latinoamérica, puesto que es un filme mordaz que le rompió la espina dorsal al cine de la ranchería. 

Ante el éxito de la película, viajó a muchos países a presentarla y a comerciarla. En Cannes negoció los derechos de esta con Carlos Ponti, el famoso productor italiano, quien lo invitó a almorzar para concretar los términos de la transacción. “Negocié mal, lo reconozco, porque Ponti llegó acompañado de su esposa Sofía Loren, que tenía un escote escalofriante, lo cual me desconcentró un tanto”, confesó en alguna oportunidad Meléndez. 

Ramiro Meléndez tiene un recorrido insuperable de 84 largometrajes y 75 premios internacionales, entre ellos “el trofeo Ariel de Oro a la mejor película en México, el trofeo Perla del Cantábrico y la Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián, España; ha recibido 3 veces la estatuilla India Catalina del Festival de Cine de Cartagena, un trofeo Miffet del festival de Milán, Italia, además de premios fílmicos en los festivales de Taormina, Italia; Taschkent, Uzbekistan y del Museo de Arte Moderno de Nueva York”.¹

Gabriel García Márquez y Ramiro Meléndez fueron buenos amigos. Cuando Gabo llegó a México en 1965, ya Ramiro Meléndez se había graduado en la UNAM. Gabo también había estudiado dirección de cine en Cinecittà, la escuela de cine experimental de Roma. Eran dos colombianos en la gran urbe con sueños similares: triunfar en el cine mexicano. 

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La carrera de Ramiro Meléndez en el cine fue fulgurante, la de Gabo irregular, como él mismo lo reconoció: “tuve un matrimonio mal avenido con la cinematografía en el que no podemos vivir ni juntos ni separados”. También anotó: “yo llevaba argumentos prácticamente todos los días a los productores, queríamos un cine utópico, los leían y los rechazaban; los más compasivos me decían que no le llegaban a la gente. En el momento en que vi que mis cuentos no se podían hacer en cine, los puse juntos y escribí Cien Años de Soledad”. 

Como fruto de esa amistad y de sus talentos, quedó la película ‘Presagio’ (1974) que produjo y codirigió con Luis Alcoriza, basada en el famoso cuento de Gabo. 

Ramiro Meléndez regresó, con su esposa caleña Mercedes Córdoba Plancart, hace 4 años a vivir en Cali. La Secretaría de Cultura debería aprovechar sus conocimientos cinematográficos internacionales, los cuales -con toda seguridad- inspirarían a nuestros jóvenes en continuar y acrecentar el legado para que sigamos siendo “la meca” del cine nacional.

Incluso, su asesoría sería fundamental para darle un necesario “remezón” al próximo XIV Festival Internacional de Cine de este año, habida cuenta que es el productor y director con mas bagaje internacional que hemos tenido en la historia de nuestro país. Baste saber que el propio Martin Scorsese, le compró los derechos de tres de sus películas para su colección particular.  

Y también el distrito podría hacerle un merecido homenaje por toda una vida de trabajo fabricándoles sueños a los terrícolas de este cinematográfico planeta. 

¹ CALIWOOD, Museo de Cinematografía. Productores (caliwood.com.co)

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5 Comentarios

  1. Rubén Darío Pinzón C.

    Reconocido homenaje a un personaje de talante internacional, cuya experiencia debe ser respetuosamente aprovechada. No todos los días tenemos directores como él por nuestros lares …. a revivir Caliwood a la manera actual… gracias Pedro Luis

  2. Ernesto Díaz Ruiz

    Muy buena semblanza, sucinta y, me imagino que por falta de espacio, resumida.
    Ramiro Meléndez, mi amigo, vivió en mi casa casi 2 meses en 2019 durante los cuales pasamos larguísimas horas (el día se hacia noche y luego madrugada), conversando sobre su vida, sus experiencias y sus sueños, los cumplidos y los por cumplir, ya que este coloso del cine aún está trabajando en ello.
    En la mesa de mi comedor escribió 3 guiones en el tiempo que estuvimos juntos.
    Uno de ellos es “El hombre de 3 pulgadas” inspirado en “A la diestra de Dios padre”, de Tomás Carrasquilla, que tiene como invitados a protagonizar a Javier Bardem y Penélope Cruz.
    Esperamos ver este elenco en nuestra comarca.
    Ramiro se ganó la amistad y el cariño de jefes de estado y de gente muy importante e influyente del México de los 70’s 80’s y 90’s, lo que le permitió no sólo hacer su cine, sino una vida exitosa socialmente.
    En resumen, Ramiro ha sido el colombiano que más cine ha hecho en el mundo, desde un país extranjero que lo acogió con los brazos abierto.
    Tiene razón, de nuevo, Pedroluis.
    Estamos en deuda en Cali con este monumento al arte y la cultura caleño.

  3. Si mal no estoy, se quedó un dato por fuera del artículo de Pedro Luis: el hecho de que Óscar Meléndez, uno de los mejores humoristas y
    actores de Sábados Felices era hermano de Betty y de Ramiro.
    Esto es, los tres hermanos con cualidades artísticas muy similares.

  4. Pedro Luis Barco Diaz

    Tienes toda la razón OGil, la familia de Ramiro es atípica. No solamente se destacó él, su hermana Betty triunfó en México por décadas, sino Óscar quien con su humor serio nos acompañó por décadas en Sábados Felices. Pero el caso es que la madre de ellos fue una conocida actriz de teatro, su hermano Fabián, fue galán de cine mexicano en las décadas del 70 y 80, y la hija de Ramiro es una destacada escritora. Una familia talentosa ligada al arte.

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