Expulsión de Rebecca Sprösser, la alemana de la primera línea: ¿justicia o exageración?

Migración Colombia se justificó con el argumento de que Rebecca Sprösser estaba adelantando actividades ajenas al turismo que “afectarían el orden y la tranquilidad ciudadana”.

La expulsión de Rebecca Sprösser se hizo efectiva este miércoles en la noche, menos de una semana después de que ella denunciara que fue agredida en Cali, junto a un amigo.

Migración Colombia dijo que tomó la decisión “buscando salvaguardar la integridad” de la mujer y “mantener el orden y la seguridad nacional”. Según la entidad, las actividades que estaba haciendo Sprösser en Cali excedieron los permisos de turismo. Ella no podrá ingresar al país durante 10 años.

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La decisión de expulsar a Rebecca Sprösser ha generado una gran polémica, sobre todo, por la forma en que se dio y los hechos que la antecedieron.

Rebecca Sprösser: de denunciar un robo a ser detenida

El pasado 23 de julio, en su cuenta de Facebook, Rebecca Sprösser denunció que un sujeto les disparó a ella y un amigo suyo mientras trabajaban “en algunos temas del paro”. “No dejó de disparar hasta que su arma se quedó sin tiros”, relató Sprösser. El hecho sucedió en Cali, a donde la mujer llegó en marzo de este año. La mujer se quedó apoyando el paro nacional y se volvió muy cercana a los jóvenes de la primera línea de Puerto Resistencia.

“Solamente quedó muy claro que esto no fue ningún robo – esto fue un atentado con el objetivo de matar a sangre fría (sic), concluyó.

Las autoridades, sin embargo, pusieron en duda la versión de Sprösser. El coronel Edwin Lizarazo, comandante operativo de la Policía, aseguró que, según testigos, el hecho se produjo por un intento de robo. “Al resistirse, los sujetos que intentaron hurtarlo le propinaron unos disparos con un arma traumática”, dijo el oficial.

Lizarazo incluso mencionó algo que no tenía que ver con el hecho que estaba reportando Sprösser: que el joven que la acompañaba tenía “dos anotaciones, una por el delito de hurto calificado y por el delito de estafa”. El coronel también resaltó que aún no se había recibido la denuncia formal al respecto.

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La agresión puso en alerta a Peter Ptassek, embajador de Alemania en Colombia, pues inicialmente no había podido contactar a Sprösser.

Aunque Rebecca ya había recibido amenazas e incluso fue víctima de un intento de robo, como ella misma se lo contó a El Espectador, no puso las respectivas denuncias formales por desconfianza a las autoridades. Sin embargo, en esta ocasión sí se animó a hacerlo. Así las cosas, ella contactó al Comité de Solidaridad con los Presos Políticos (CSPP) para adelantar la diligencia con garantías. Se acordó, entonces, que la Fiscalía le tomaría la declaración en la sede de esa organización en Cali, el martes de esta semana. Pero ella se llevó una amarga sorpresa tan pronto terminó la diligencia: la estaban esperando para detenerla.

“Una vez se desarrolla la diligencia se procede de inmediato a la detención por parte de un operativo bastante numeroso de agentes del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía y de Migración Colombia”, relató Franklin Castañeda, presidente del CSPP, este jueves en La W Radio.

Lo que revela Castañeda contrasta con lo poco detallado que fue el comunicado de Migración Colombia respecto a la forma en que detuvieron a Sprösser. El documento solo dice que ella “fue requerida por la autoridad migratoria colombiana con el fin de adelantar un proceso de verificación”.

“Llama la atención que la Fiscalía General de la Nación preste sus procedimientos judiciales para facilitar procedimientos administrativos propios del ejecutivo, como es la facultad discrecional que tiene Migración Colombia para deportar o expulsar ciudadanos”, agregó Castañeda.

¿Medida exagerada?

Juan Francisco Espinosa, director de Migración de Colombia, reiteró que la expulsión obedeció a temas de seguridad. Aunque aclaró que Sprösser no cometió ningún tipo de delito.

Por su parte, José Miguel Vivanco, director para la Américas de la Human Rights Watch, aseguró que la decisión “contradice estándares internacionales porque permite expulsar a un extranjero que está legalmente en el país sin garantizar el derecho a que su caso sea revisado por una autoridad competente”.

Espinosa trata de ir más allá y dice que incluso se trata de una medida para proteger a la propia Rebecca. “Yo quisiera que nos pusiéramos en el lugar de qué hubiese sucedido si a esa mujer, Dios no lo quiera, le pasa algo en Colombia. Es una decisión sana. Era el momento de hacer un alto”, dijo el funcionario a Blu Radio.

Pero ese argumento ha recibido muchas críticas: “Nos parece una medida exagerada y no proporcional. Uno no puede, como Estado, salir a proteger derechos imponiendo medidas más restrictivas, incluso, que los eventuales riesgos”, aseguró el presidente del Comité de Solidaridad con los Presos Políticos a La W.

“También habla bastante mal de las posibilidades que tiene el Estado colombiano para brindar garantías de protección a ciudadanos extranjeros que gozan de sus derechos de protección constitucional según el artículo 100 de nuestra constitución”, agregó.

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