Los recicladores y su eterna lucha por dignificar su labor

En los últimos días, los recicladores de oficio han manifestado su inconformidad con una resolución expedida por la Superservicios. Una escena que se repite, pues no es la primera vez que alzan su voz exigiendo mejores condiciones y garantías. ¿Tiene Colombia una deuda histórica con este gremio?

A principios de esta semana, los recicladores se plantaron frente a las instalaciones de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, exigiendo la derogación de la resolución 46075, expedida en octubre de 2020 por la entidad. 

Esta decisión considera el aplazamiento de la publicación, en el Sistema Único de Información, de las toneladas de material efectivamente aprovechadas por los recicladores, cuando la Superservicios evidencie inconsistencias en los reportes de información”, según se señala en el documento. 

De acuerdo con Michael Pérez, gestor social de la asociación de aprovechamiento Reciclo Social, el problema de esta resolución es que está alineándose a unos parámetros que resultan desconocidos para el gremio de recicladores.

“Lo que esta hace es aplazar las toneladas que las asociaciones reportan en el SUI y si se hace este aplazamiento del material, lo que hay que hacer es o argumentar por qué hubo un aumento o reversar”, explicó a Diario Criterio. 

Precisamente este “mecanismo de reversión” es una de las principales preocupaciones para las organizaciones, puesto que, según dijo Pérez, este implicaría que las asociaciones de recicladores vean limitada la prestación del servicio público de aprovechamiento porque, por un lado, disminuirían las toneladas totalmente aprovechadas y, por el otro, a los recicladores no les llegaría la tarifa que esperan por su trabajo. 

“Esto depende del porcentaje que internamente la Superintendencia estima que la asociación excedió. Entonces habría que eliminar algunas facturas del sistema y hacer el cobro correspondiente, según lo que ellos creen que está bien. Esto también limita el recaudo por asociación”, explicó. 

Le puede interesar: No, la pandemia no detuvo el impacto del cambio climático

Para Luz Mila Rodríguez, representante legal de la asociación de recicladores de oficio y recuperadores ambientales Asorema, la inconformidad está relacionada precisamente con los pagos. “Están pagando muy poquito y nos hacen la reversión. Nosotros, por ejemplo, subimos 300 toneladas y entonces piden reversar toneladas porque la chatarra no está dentro de la tarifa. Mejor dicho, quitan casi por mitad”, dijo a Diario Criterio

Para conciliar y levantar el plantón, la Superservicios firmó un acuerdo con 15 representantes de las 69 organizaciones de recicladores que manifestaron su descontento.

Según explicó Pérez, miembro de Reciclo Social, una de las 15 organizaciones líderes que hicieron parte de la mesa de conciliación, lo que le pidieron a la Superintendencia se resumió en cinco puntos: modificar la resolución ante la imposibilidad de derogarla; la creación de un sistema que compense las toneladas reversadas; que materiales como la chatarra sean aceptados; que se reconozca la trazabilidad de los residuos aprovechables que reportan en el SUI y, finalmente, que la entidad acepte la falta de un mecanismo para poder identificar la duplicidad de recicladores. 

Por su parte, la Superservicios defendió la resolución y explicó que con la medida de aplazamiento del material reportado se garantiza que “los usuarios reciban cobros adecuados por el servicio de aprovechamiento”. 

La superintendente Natasha Avendaño García, además, añadió que gracias a la medida “se ha evitado el cobro indebido de alrededor de 310 mil millones de pesos a usuarios en todo el país”, además de evidenciarse que “parte del material reportado no corresponde a la actividad de aprovechamiento del servicio público de aseo”. 

Basuras en Girón, Santander
En Colombia se generan cerca de 12 millones de toneladas de basura al año y solo se recicla en promedio un 16,5 por ciento de este material.

No es la primera vez que los recicladores protestan

La dignificación de su trabajo, así como de su salario ha llevado a los recolectores a alzar su voz. Esto pasó, por ejemplo, en diciembre de 2019, cuando un grupo de 200 trabajadores de la Asociación Cooperativa de Recicladores de Bogotá realizó una serie de protestas argumentadas en la falta de políticas que dignifiquen el salario de los trabajadores, así como la disminución del precio de la tarifa del material reciclado. 

Esta escena se repitió a inicios del 2020, cuando se tomaron las calles para nuevamente exigir el respeto al pago por su labor, así como por la preocupación que les generaba la existencia de empresas privadas que, según afirmaron, querían ejecutar las funciones que su gremio desarrolla. 

“Pedimos que nos respeten el acceso seguro a material reciclable, que no vengan empresas privadas a desplazarnos. A partir de que salió el tema de pago de tarifa por la labor que nosotros habíamos venido haciendo durante tantos años, ahora sí le interesa a las empresas privadas hacer reciclaje”, le expresó una recicladora a la FM en ese entonces.

También puede leer: Crisis de basuras en Santander, aún sin solución a la vista

¿Deuda histórica con los recicladores?

La repetición de estos escenarios demuestra que los recicladores todavía siguen inconformes con las condiciones en las que ejercen su oficio. 

Maritza Muñoz, representante legal de la Cooperativa de Recuperadores Asociados de Teusaquillo, dijo a Diario Criterio que todavía hay mucho por mejorar. “Hay partes donde hacen cobros para entregar materiales. Es decir, todavía hay usuarios que quieren cobrar por los materiales aprovechables”

Michael Pérez, de Reciclo Social, manifestó que existen organizaciones que no tienen una conformación netamente centrada en el reciclaje que están desestabilizando el gremio reciclador. “Se están lucrando de la tarifa del reciclador de oficio y por eso es que seguramente hay alzas precisamente en las toneladas aprovechadas”, dijo. 

En cuanto a las condiciones laborales, según explica Pérez, siguen siendo “igual o peores”, ya que hay una competencia desleal entre organizaciones y con empresas privadas que tienen un músculo financiero muy grande para brindar “un mejor servicio”. De igual manera, afirmó que no existen las garantías suficientes para garantizarles sus prestaciones sociales. 

Una deuda que también es de todos los colombianos

Dentro de las problemáticas que dificultan la labor de los recicladores también está la falta de cultura del reciclaje. 

En Colombia se generan cerca de 12 millones de toneladas de basura al año y solo se recicla en promedio un 16,5 por ciento de este material.

De acuerdo con el documento “Síntesis de comportamientos relacionados con gestión de residuos” de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), en Bogotá gran parte de los ciudadanos tiene la creencia de que si no separan los materiales, los recicladores pueden igual recuperar el material, lo que los lleva a pensar que la separación es la fuente no es realmente necesaria. 

Esta problemática tiene que ver con que existen vacíos sobre cómo deben clasificarse los elementos, sobre la importancia de que los residuos aprovechables estén limpios y sobre qué elementos no deberían considerarse aprovechables al estar“sucios”, según indican los hallazgos del documento. 

A través de las pequeñas acciones puede crearse un cambio que resulte en un impacto positivo, no solo para el medio ambiente, sino para quienes están detrás del proceso de recolección y clasificación. “Generar acuerdos sobre cómo separar al interior del hogar y con los vecinos más cercanos puede ayudar a que mejore la disposición para separar los residuos”, señala el documento.

Contenido relacionado: Bucaramanga y otros 15 municipios siguen en crisis de basuras

2 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio