Cinco claves para entender la puesta en marcha de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca

A falta de sanción presidencial, la ley que reglamenta la asociación estratégica entre Bogotá y varios municipios aledaños es una realidad. Los entes territoriales que se sumen voluntariamente a esta iniciativa trabajarán conjuntamente para mejorar en temas de transporte, seguridad, medioambiente, entre otros.

La plenaria del Senado aprobó en la noche de este lunes el último debate del proyecto de ley que deja todo listo para la creación de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca. Se trata de un proyecto que permitirá, entre otras cosas, unir fuerzas para desarrollar proyectos viales,  administrar los recursos naturales con mayor eficiencia y proteger la seguridad alimentaria de la región.

La creación de la Región Metropolitana nos permitirá trabajar con respeto a la autonomía, pero con visión y recursos conjuntos para mejorar la calidad de vida de los campesinos y citadinos que compartimos este territorio, y vivimos y trabajamos en esta Región”, dijo al respecto la alcaldesa Claudia López.

¿Cuáles son las particularidades de este proyecto? ¿Cómo se beneficiará una región que reúne el 21,4 por ciento de la población colombiana y el 31,6 por ciento del PIB nacional?

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La historia de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca

El primer avance concreto de este tipo de iniciativas se remonta a 1980, cuando Medellín y nueve municipios vecinos decidieron unirse bajo la figura del Área metropolitana del Valle de Aburrá. Desde ese momento en Colombia se han creado otras cinco áreas metropolitanas: Bucaramanga, Barranquilla, Cúcuta, Centro Occidente y Valledupar.

Sin embargo, es necesario resaltar que la misma propuesta sonó para Bogotá desde hace más de 40 años. Solo hasta julio de 2020 se hizo realidad, mediante el Acto Legislativo 02, que creó la Región Metropolitana como una entidad administrativa con el objetivo de “garantizar la ejecución de planes y programas de desarrollo sostenible y la prestación oportuna y eficiente de servicios”.

El paso a seguir en este caso fue la presentación al Congreso de un proyecto de ley orgánica que reglamentara las reglas de juego para esta nueva figura. El documento, que fue radicado el 10 de agosto de 2021, con el apoyo del Gobierno, se diseñó con cerca de 6.000 propuestas ciudadanas que plantearon diferentes puntos de vista.

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Cabe resaltar que el camino de este proyecto en el Congreso no fue fácil, pues se enfrentó a la oposición de congresistas como Gustavo Petro. Según el senador, toda la apuesta es en realidad un intento por llevar TransMilenio a la sabana de Bogotá y una medida para beneficiar a los especuladores de tierra.

Incluso, el debate quedó en el vilo por un tiempo, pues el Acto Legislativo 02 fue demandado en la Corte Constitucional, pues para algunos es ilegal que se haya aprobado de manera virtual y sin consulta previa. Finalmente, a mediados de octubre, la Sala Plena del alto tribunal, con ponencia del magistrado Alejandro Linares, le dio un espaldarazo al proyecto.

¿Para qué servirá la Región Metropolitana y por qué se diferencia de las áreas metropolitanas?

Según el proyecto de ley orgánica aprobado por el Congreso, la Región Metropolitana Bogotá – Cundinamarca se rige por 11 principios. El más importante de todos sería la autonomía territorial; es decir, que los entes territoriales que hagan parte no perderán sus competencias ante el Distrito Capital u otros municipios.

El segundo principio tiene que ver con el tema ambiental y establece que la Región Metropolitana Bogotá ayudará a velar por la correcta administración de los recursos naturales y ecosistemas. El tercer punto clave es la convergencia socioeconómica, una fórmula que reconoce la necesidad y oportunidad de desarrollo de todos los municipios.

Asimismo, el proyecto también contempla pluralidad, identidad regional, gradualidad para la implementación de la iniciativa y especialidad. Por último, está el principio de participación, que establece la concertación como la clave para sacar adelante políticas públicas, programas y prestar servicios.

A diferencia de las áreas metropolitanas, la Región Metropolitana contempla elementos como la creación de un consejo regional para la toma decisiones, bajo el principio de equidad territorial para todos los municipios.

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Los siete hechos metropolitanos

La ponencia aprobada este lunes establece que esta figura girará en torno a siete factores clave: movilidad, servicios públicos, seguridad ciudadana, desarrollo económico, seguridad alimentaria, medioambiente, ordenamiento y hábitat. 

En temas de movilidad, por ejemplo, la Región Metropolitana podrá coordinar la integración del servicio de transporte público, coordinar el servicio de transporte de carga y desarrollar proyectos de infraestructura.

En seguridad, diseñar estrategias regionales, formular un plan maestro para optimizar la inversión. En cuanto a servicios públicos, otros de los puntos que más causa interés, la región podrá promover la implementación de esquemas asociativos para mejorar, especialmente, la gestión del recurso hídrico.

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El hecho de seguridad alimentaria plantea el diseño planes y proyectos para el desarrollo agropecuario relacionados con investigación, desarrollo tecnológico, innovación y extensión agropecuaria. Asimismo, la ejecución de programas para el fortalecimiento de la cadena productiva.

En materia de desarrollo económico Bogotá Región, como también se conoce al proyecto, tendrá que potenciar la innovación empresarial y la competitividad, diseñar planes que incluyan la provisión de infraestructura logística, impulsar el comercio exterior, entre otros. Sobre los temas ambientales podrá participar en la creación del Plan de Seguridad Hídrica y el Plan de Acción Climática para la región.

¿Quiénes pueden entrar y cómo se tomarán las decisiones?

Aunque se cree que cualquier municipio de Cundinamarca podrá hacer parte de la Región Metropolitana, hay varias condiciones previas. La primera es que la decisión final estará en manos de los concejos de cada entidad y de la Asamblea en el caso del departamento.

El ingreso de los municipios deberá ser progresivo, garantizando la correcta ejecución de las competencias que le otorga esta ley a la Región Metropolitana procurando consolidar una región sin vacíos geográficos”, establece la ley orgánica. Además, para participar, los municipios tendrán que compartir más de uno de los mencionados hechos metropolitanos.

El máximo órgano de gobierno de la Región Metropolitana será el Consejo Regional, conformado por el alcalde de Bogotá, el gobernador de Cundinamarca y los demás alcaldes de los municipios participantes. “El ministro del Interior o su delegado participará de manera permanente en el Consejo Regional con voz y voto”, agrega la ley.

El Consejo sesionará por lo menos una vez cada dos meses y, antes de iniciar labores formales, tendrá que definir el ámbito geográfico de cada hecho metropolitano y definir los aportes de los entes territoriales. Adicionalmente, tendrá que acompañar la implementación del catastro multipropósito y definir un director de Bogotá Región, que hará las veces de representante legal.

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¿De dónde saldrá la plata para la Región Metropolitana?

El patrimonio y rentas de la Región Metropolitana tendrán varias fuentes, de las cuales la primera será el Presupuesto General de la Nación. Asimismo, recibirá recursos de impuestos, tasas y contribuciones. Por otra parte, recibirá aportes de las entidades territoriales, la prestación de sus servicios y el Sistema General de Regalías.

Otras fuentes son la administración de fondos de inversión, el rendimiento de su patrimonio o la enajenación de sus bienes. Asimismo, podrá recibir otros dineros, según lo establezca la ley, como las donaciones de entidades públicas y privadas.

En cuanto a los proyectos de infraestructura, podrá recibir financiación especial del gobierno. “En el caso de que se desarrollen nuevos aeropuertos en la Región Metropolitana, la contraprestación aeroportuaria del 20 por ciento del que trata la Ley 2010 de 2019 se distribuirá entre Bogotá Región y los municipios (…) Estos recursos se priorizarán a la construcción y/o mejoramiento de los accesos al aeropuerto correspondiente”, dice la ley.

En cualquier caso, la Región Metropolitana tendrá que rendir cuenta a los consejos municipales y presentar periódicamente informes de gestión.

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