El agarrón entre Claudia y Petro por la Región Metropolitana

El proyecto que busca asociar a Bogotá con algunos municipios de Cundinamarca se ha convertido en el origen de una nueva disputa entre el petrismo y un sector de la Alianza Verde. Mientras que desde la Alcaldía señalan que se trata de una iniciativa que traerá desarrollo para la región, el candidato Petro la califica como el abrebocas de un gran escandalo de volteo de tierras.

Un proyecto de muchos años

En 1980, Medellín y nueve municipios vecinos decidieron unirse bajo la figura del Área metropolitana del Valle de Aburrá. El objetivo de esta iniciativa era avanzar de manera conjunta en el desarrollo de la región, sobre todo en temas económicos, de proyección y planeación. Desde ese entonces, en el país se han creado otras cinco áreas metropolitanas: Bucaramanga, Barranquilla, Cúcuta, Centro Occidente y Valledupar.

La misma idea ha sonado en Bogotá desde hace 40 años; sin embargo, solo hasta julio de 2020 se hizo realidad, mediante el Acto Legislativo 02. Esta norma crea la Región Metropolitana Bogotá, una entidad administrativa que tiene el objetivo de “garantizar la ejecución de planes y programas de desarrollo sostenible y la prestación oportuna y eficiente de servicios”.

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Cabe resaltar que, a diferencia de las áreas metropolitanas, la región metropolitana contempla elementos como la creación de un consejo regional para la toma decisiones, bajo el principio de equidad territorial para todos los municipios. Bogotá Región, como se le conoce al proyecto, reúne un 21,4 por ciento de la población colombiana, lo que representa un 31,6 por ciento del PIB nacional.

La alcaldesa Claudia López ha sido una de las principales defensoras de la propuesta y en varias ocasiones la ha calificado como un “sueño”. “Vamos a tomar decisiones de política pública en beneficio de los ciudadanos, con proyectos de movilidad, abastecimiento, ambiente, servicios públicos y ordenamiento territorial que miren las dos realidades”, señaló la mandataria.

Sin embargo, el futuro de esta iniciativa se ha enredado en los últimos días. Actualmente, las comisiones primeras de Cámara y Senado discuten un proyecto de ley que expide las condiciones para el funcionamiento de la Región Metropolitana. En medio de este proceso, al proyecto le apareció un duro opositor, el senador Gustavo Petro.

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“Monstruo antidemocrático”

Para el senador, el proyecto es una estrategia de López y el presidente Duque para llevar TransMilenio a la Sabana de Bogotá. Así como una medida que beneficia a los especuladores inmobiliarios. Por esta razón, Petro radicó una proposición para archivar la iniciativa.

Entre sus argumentos, el senador dijo que el mencionado Acto Legislativo 02 de 2020 está demandado en la Corte Constitucional porque se aprobó de manera virtual, cuando el alto tribunal obligaba a que se hiciera de manera presencial. Además, Petro esgrimió que para formar una región metropolitana se debe realizar, por mandato de la Constitución, una consulta popular a los ciudadanos afectados.

Petro también criticó el consejo regional, pues aseguró que esa decisión la tomarán los alcaldes y no la ciudadanía. “Los alcaldes o alcaldesas que se asocien no tendrán igual derecho, porque habrá un alcalde con derecho a vetar cualquier decisión, proyecto de inversión, presupuesto o nombramiento. Ese poder lo tendrá el alcalde mayor de Bogotá y el gobernador”, agregó. 

Otro de sus cuestionamientos tiene que ver con la suerte de los planes de ordenamiento territorial (POT) de los diferentes municipios. Según Petro, el consejo regional podrá podría controlar los POT de los demás entes territoriales, sin necesidad de pedir autorización a los concejos municipales.

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En su intervención, Gustavo Petro calificó la propuesta como un “monstruo antidemocrático”. Asimismo, dijo que su propósito real será “sustentar los mayores negocios privados y particulares que se hacen en la Sabana de Bogotá; es decir, construir y brindar la infraestructura para esa actividad”. Para este propósito, según Petro, se necesitaría movilizar una gran cantidad de recursos hídricos

Finalmente, la mayoría de congresistas de las comisiones votaron en contra de la proposición de Petro. Ahora, una comisión especial tendrá que estudiar otras 50 proposiciones antes de realizar la votación. A Petro se han sumado otras voces como la del senador Feliciano Valencia y concejales partidarios de Petro como Carlos Carrillo y Heidy Sánchez.

La defensa de la Región Metropolitana

En el debate sobre el proyecto, la encargada de contestar los cuestionamientos de Petro fue la representante Juanita Goebertus. “Nada ha propiciado más el volteo de tierras y el deterioro de la estructura ecológica de La Sabana que la ausencia de una figura que no permita planear, de manera articulada, el ordenamiento de este territorio”, dijo Goebertus.

Para la representante, el proyecto termina con la pelea en la que la Alcaldía de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca han intentado imponer condiciones sobre el manejo del territorio. En cuanto a las críticas del consejo regional, la congresista respondió que ningún alcalde tendrá más poder de otro. También asegura que en vez de poder de veto habrá una regla de consenso.

Sobre los POT, aseguró que se dará un proceso de armonización entre todos los planes de cada municipio. “Si cada municipio puede hacer lo que quiera sin mirar al de al lado, lo que vamos a seguir construyendo es el desastre que tenemos hoy en la Sabana”, dijo la representante a la Cámara por Bogotá.

En el caso del derecho a la decisión de los ciudadanos, Goebertus dijo que la reforma constitucional creó una nueva figura y le recordó al senador Petro que en el caso de la Región Administrativa de Planeación Especial (RAPE) tampoco se hizo consulta, a pesar de haber sido impulsada por él mismo.

Este tema es un nuevo capítulo de la pelea entre los verdes y el petrismo y, sin duda, hará parte de las próximas elecciones. Por ahora, le corresponderá a la Corte Constitucional decidir cuál será el futuro de este proyecto.

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