¡S.O.S! La ratificación del acuerdo de Escazú en Colombia está en peligro

La votación definitiva, que se iba a dar este sábado, no se pudo realizar porque el senador encargado ‘olvidó’ citar la sesión en el Congreso. Aún hay una esperanza. Si no se aprueba mañana, el proyecto será archivado. 

Este sábado las comisiones segundas de Senado y Cámara de Representantes estaban listas para votar la ratificación del acuerdo de Escazú. Un tratado internacional, firmado en Costa Rica en 2018, que establece mecanismos para que los países de América Latina y el Caribe protejan a los líderes ambientales y garanticen el acceso a la información y la participación de las comunidades en procesos de toma de decisiones ambientales. 

Sin embargo, en lo que parece ser una maniobra dilatoria de los congresistas que se oponen al acuerdo, una confusión en la citación a los senadores y representantes evitó que se realizara la votación y puso en vilo la ratificación del acuerdo.

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El tema es bastante grave: si el acuerdo no se vota mañana, el proyecto será archivado

¿Qué sucedió?: para realizar la votación hoy, el presidente de la comisión segunda del senado, Juan Diego Gómez, del Centro Democrático, tendría que haber citado a las comisiones segundas de Senado y Cámara. Pero no lo hizo, supuestamente porque se creía que el que tenía que citar era el presidente de la comisión segunda de la Cámara. 

Esa confusión, que muchos califican como una “trampa”, ha evitado que el acuerdo se vote este sábado. La única solución es que hoy, antes de la medianoche, el senador Gómez cite debidamente a las comisiones segundas para mañana

Y aunque el presidente de la Cámara, Germán Blanco, anunció que está dispuesto a suspender la plenaria, para que Gómez haga la citación, este no aparece. Diario Criterio intentó comunicarse con él, pero no contesta el teléfono. 

De suma urgencia

“La única solución está en manos de un senador desaparecido, que no da la cara. Y aunque el gobierno radicó el proyecto con mensaje de urgencia, está completamente desaparecido, cuando debería estar presionando a los miembros de su propia coalición”, explica Mauricio Cabrera, Asesor en relaciones de gobierno y relaciones internacionales de WWF Colombia.

Lo que preocupa a los ambientalistas y a quienes defienden el proyecto es que, aparentemente, hay mayoría para aprobar la ratificación. Y, de hecho, esa sería la razón por la que los senadores y representantes del Centro Democrática, partido que se opone a la ratificación del acuerdo, maniobren para que la votación no se realice. 

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De hecho, la votación estaba citada para el jueves pasado. Y todo indicaba que se iba a realizar a tiempo, pero las intervenciones de los representantes Juan David Vélez y Paola Holguín criticando el acuerdo fueron tan extensas que obligaron a aplazarlo

Muchos critican el silencio del presidente Duque ante este tipo de trampas, que buscan evitar la votación. El mandatario se comprometió con la comunidad internacional a ratificar el acuerdo e incluso lo presentó con mensaje de urgencia para que fuera aprobado en esta legislatura, pero ni él ni su ministro de ambiente han intervenido para que se realice la votación. 

El senador por el Partido Verde Antonio Sanguino, ponente del proyecto, dijo este sábado en la plenaria que “estas maniobras dilatorias, este saboteo, ha sido protegido y permitido por parte del gobierno. Que no sigan engañando a la comunidad internacional y a los movimientos ambientalistas del mundo”.

Por qué es importante

El acuerdo de Escazú plantea la protección de líderes ambientales y el acceso de las comunidades a la información ambiental de los proyectos que afectan su territorio. 

Para el país es clave ratificar el acuerdo, según los ambientalistas, porque es un país en el que la violencia contra los líderes está disparada. Solo el año pasado, y según información de Global Witness, en el país mataron a 64 líderes ambientales. Más que en ningún otro lugar del mundo. 

“No es una cosa de hace 20 años -explica Cabrera-. De hecho, hay comunidades que se oponen a los pilotos de fracking y que han sido amenazadas en los últimos meses. Es indignante que el país, con esa situación, no ratifique un acuerdo que busca dar garantías y establecer compromisos para protegerlos”.

Quienes se oponen hablan de pérdida de la soberanía nacional y de incertidumbre legal en el largo plazo para las inversiones empresariales y proyectos productivos en los territorios. Pero los líderes ambientalistas y defensores del proyecto dicen que los límites son claros y están en las manos de cada Estado. Lo que sí hace es poner la mirada internacional sobre las decisiones del país, algo que podría ser muy positivo. 

“Esa visión de que esto es un proyecto de la izquierda no tiene sentido. A este acuerdo lo apoyan entidades como La Cepal, Naciones Unidas, el BID, la OCDE, y yo no veo a esas entidades con una mirada ideológica”, explica Cabrera. 

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“Lo que veo es una mirada de sectores productivos que se atraviesan como vacas muertas a la modernización, el respeto del medio ambiente y a los derechos de las comunidades”, añade. 

Muchos aún tienen la esperanza de que el senador Gómez aparezca y la votación se pueda dar mañana. Como le dijeron a Diario Criterio: “que si no se ratifica el acuerdo, sea por un proceso democrático, en una votación. No por maniobras de dilación y marrullas”.

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