Así afectó la salud mental de los colombianos la pandemia

El aumento de consultas telefónicas o virtuales, el reporte de casos nuevos por parte de los psiquiatras y estudios realizados en el país demuestran esa afectación en la salud mental. Por Catalina Gallo* / Especial para Diario Criterio.

Los datos son contundentes: la pandemia afectó la salud mental de la población y Colombia no es la excepción. Un estudio del Ministerio de Salud y Protección Social realizado de manera virtual, en el segundo semestre de 2020, entre personas mayores de 18 años, de estratos medios y medios altos, con mayor participación de habitantes de la región central del país, encontró que un tercio de la población estudiada, es decir, el 33,3 por ciento, tenía riesgos de enfermedad mental, particularmente de ansiedad y depresión.

Aunque este resultado no es comparable con la encuesta de salud mental, es importante citar que en esta encuesta el porcentaje relacionado con este riesgo fue del 11 por ciento. “Aquí se evidencia un aumento importante”, anota Nubia Bautista, médica psiquiatra y subdirectora del departamento de enfermedades no trasmisibles del Ministerio de Salud, en su análisis de los datos encontrados.

Nubia Bautista, subdirectora de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social
Nubia Bautista, subdirectora de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social

El estudio también indagó sobre el consumo de alcohol y sustancias durante esos meses de pandemia y encontró que, en los últimos tres meses, el 1,2 por ciento de los encuestados consumió alguna sustancia ilícita, particularmente sedantes y cannabis.

Lea más en Diario Criterio: Así afectó la pandemia la salud mental de los colombianos

Por último, quiso medir el nivel de resiliencia de la población, es decir, la capacidad de superar las adversidades y aprender de este proceso y los datos mostraron, en una escala de 0 a 40, que los encuestados tienen una resiliencia de 17,52. “Es decir —explica Bautista—, la mayoría tiene un nivel de resiliencia media y las personas que tienen mayor resiliencia presentan menos síntomas de ansiedad, depresión, consumo de tabaco, de alcohol, cannabis y sedantes”.

Otra encuesta, esta vez del departamento de salud mental de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana, realizada durante los primeros cuatro meses de iniciada la pandemia (en pleno confinamiento), entre jóvenes de 18 a 24 años en Bogotá, encontró que casi un 70 por ciento reportaba síntomas depresivos y de ansiedad. Según José Miguel Uribe Restrepo, médico psiquiatra, salubrista y director del departamento de salud mental mencionado, la tasa “es mayor de la esperada”.

Vale la pena anotar que esta encuesta se hizo por internet, por lo tanto puede tener un sesgo de selección. Sin embargo, afirma Uribe, coincide con los datos de encuestas hechas en otras partes del mundo que también mostraron que entre los jóvenes hubo un incremento de los síntomas de depresión y ansiedad.

Salud mental y depresión
Una encuesta de la Javeriana, realizada en plena pandemia, mostró que casi el 60 por ciento de los jóvenes entre 18 y 24 años reportaban síntomas de depresión y ansiedad.

El estudio también preguntó qué habían hecho estos jóvenes ante la aparición de los síntomas y las respuestas mostraron que muchos habían encontrado ayuda en líneas de escucha, otros en personas cercanas y otro grupo buscó ayuda, pero no la encontró.

Uribe explica que muchos de estos casos no necesitaron diagnóstico y tampoco medicamentos para salir adelante. Esta encuesta también mostró que la presencia de síntomas se correlaciona con la falta de actividad física y con los problemas económicos.

De acuerdo con los expertos consultados, el incremento de los síntomas de malestar emocional durante la pandemia obedece a que las personas redujeron su socialización: la gente dejó de ver a sus amigos, a sus compañeros de trabajo y familiares. Muchos le temieron al contagio y esto generó estrés y ansiedad, más los problemas económicos y la angustia que generaron las personas cercanas enfermas de covid-19 o los duelos por quienes que han fallecido por la enfermedad.

Esta pandemia, explica Marcela Alzate, psiquiatra de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, como cualquier otra pandemia, afecta la salud mental no solo en lo que tiene que ver con situaciones asociadas al mismo proceso, sino que genera un proceso de adaptación a la nueva situación que puede producir incremento de la ansiedad, alteraciones en el sueño, en el apetito, y si esto continúa, puede generar episodios depresivos. “Pero quiero insistir en que esto es producido por cualquier pandemia, en cualquier país. No es exclusivo de los colombianos”.

La relación entre la salud mental y la pandemia ha sido motivo de estudio en muchas partes del mundo. De hecho, en PubMed, el sitio que permite consultar estudios médicos de los institutos de salud de Estados Unidos y de varias revistas científicas de calidad, al escribir en el buscador “salud mental” y “pandemia” aparecen cerca de 10.000 resultados, con investigaciones del efecto de la pandemia en la salud mental de jóvenes, niños, adolescentes, personas mayores, adultos mayores, hombres, mujeres, profesionales de la salud, etc.

Según Miguel Uribe, es importante precisar que la pandemia incrementó los síntomas de la enfermedad, pero aún no es posible asegurar que aumentaron las enfermedades mentales. Para ello, se necesitarían estudios longitudinales que permitan evaluar la prevalencia de la enfermedad, es decir, el porcentaje de la población que tiene una enfermedad mental.

En cuanto a las personas con trastornos mentales, muchas presentaron aumento de los síntomas en la pandemia o tuvieron alguna crisis y, según Uribe, muchos encontraron ayuda oportuna en la telemedicina.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, entre enero del año pasado y junio de este año se registraron 1,06 millones de atenciones telefónicas y virtuales por salud mental dadas por el sistema de salud del país. Tuvo su mayor pico en junio el año pasado, con más de 100. 000 consultas, y volvió a incrementarse en octubre del año pasado y en enero y febrero de este, con cifras entre las 80.000 y las 90.000 consultas. Es importante anotar que antes de la pandemia las consultas de atención telefónica o virtual por salud mental no eran superiores a 10.000. Esto muestra, como lo afirman los psiquiatras consultados, que la telemedicina fue una gran ayuda para los colombianos en la atención de su salud mental.

En los consultorios

Muchos psiquiatras reportan haber visto reflejadas estas cifras en sus consultorios. Tal es el caso de Ana Millán, quien trabaja en Bogotá y explica que en su caso se incrementaron las consultas por diferentes motivos, de primero a último, por trastornos de ansiedad, trastornos del sueño y trastornos depresivos. El aumento de casos nuevos fue del 40 por ciento en los dos primeros y del 20 por ciento en el último. Esto sin contar con los de pacientes que ya tenían controles y que tuvieron recaídas o exacerbación de síntomas.

En cuanto a medicamentos, en su caso, aumentó la formulación de aquellos que son recetados para el control inmediato de los trastornos de ansiedad y de hipnóticos para la regulación del sueño.

Vicky Pérez, psiquiatra que atiende pacientes en Bogotá y de forma virtual desde hace varios años en diferentes ciudades de Colombia y en otros países, afirma que durante la pandemia sí ha atendido más pacientes que antes de esta y que el mayor aumento se ha dado por trastornos de ansiedad. En su caso, estima que el uso de medicamentos para la ansiedad y el insomnio ha aumentado en un 30 por ciento.

A pesar de este aumento en la formulación que informan varios psiquiatras consultados, las cifras del Sismed (sistema de información de precios de medicamentos) no muestran un incremento de la venta total de medicamentos psicoanalépticos en 2020 en el país, dentro de los cuales se encuentran los antidepresivos, en comparación con el 2019, como tampoco las ventas de psicolépticos, que incluyen los ansiolíticos y los antipsicóticos. Aún falta conocer las ventas de este año.

Además de los datos de los psiquiatras, también es posible conocer las voces de los pacientes. Adriana, con un trastorno bipolar, sufrió de ansiedad al inicio de la pandemia por miedo a que el encierro y la posibilidad de contagiarse le generaran una crisis, y después, por falta de actividad física y problemas económicas, sufrió dos episodios de depresión que pudo controlar a tiempo con las citas virtuales con su psiquiatra.

Es importante anotar que los síntomas de depresión, ansiedad, problemas de memoria y alucinaciones que están manifestando personas con long covid o covid largo no son considerados psiquiátricos en su atención primaria, porque al parecer obedecen a una inflamación del cerebro y por ello son atendidos como problemas neurológicos.

*Periodista independiente, profesora y autora del libro Mi bipolaridad y sus maremotos

0 Comentarios

Deja un comentario