La ofensa de Sandra Ramírez a la memoria de las víctimas

En medio de un cuestionado homenaje al desaparecido comandante guerrillero Jorge Briceño, más conocido como el Mono Jojoy, la senadora del partido Comunes lanzó unas desafortunadas frases que hoy la tienen en el ojo del huracán. En el evento, la congresista se desbordó en elogios hacia Briceño, muerto hace 11 años en la Operación Sodoma.

Ramírez dijo que el Mono Jojoy era un “comunista íntegro” y un feminista, pues siempre impulsó el liderazgo de las mujeres. Otro de sus compañeros, Rodrigo Granda, lo recordó como un hombre de corazón “inmenso”, que siempre trabajó por la paz de Colombia y del que todos deberían seguir el ejemplo de fraternidad.

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Sin embargo, lo que pintaba como un homenaje respetable a la memoria de Briceño, terminó siendo un agravio a la memoria de las víctimas de las extintas Farc. Desde un principio, la celebración en honor al Mono Jojoy causó indignación, ya que su figura encarna para muchos la faceta más radical y sanguinaria de la guerrilla. 

Pero la gota que derramó el vaso llegó, precisamente, con unas declaraciones que dio la senadora Ramírez en este contexto. Cuando en entrevista con BluRadio le preguntaron por los crímenes del Mono Jojoy, en especial del secuestro, soltó una perla que generó ampolla en varios sectores.

Los secuestrados tenían sus comodidades a medida de las condiciones, su camita, su cambuche, todo”, dijo Ramírez. Incluso, aseguró que sus condiciones de reclusión eran mejores que las de los presos del sistema. Dichas palabras generaron tanta indignación que fueron rechazadas desde todos los sectores políticos.

Desde el Gobierno lanzaron duros cuestionamientos y aprovecharon la situación para criticar el avance en el aporte de verdad por parte de la guerrilla. El presidente Duque dijo que el Mono Jojoy era un “bandido desgraciado” y que rendirle homenaje es una muestra de la desgracia humana.

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Las críticas a Ramírez también llegaron desde los sectores que más respaldan el acuerdo de paz. Humberto de la Calle, por ejemplo, le recriminó porque “en vez de pedir perdón por el secuestro sale con esta aterradora afirmación. La vida no es una camita y un cambuche”. El profesor Gonzalo Sánchez, exdirector del Centro de Memoria, dijo que sus palabras son “desafortunadas y lesivas” para las víctimas y el proceso de paz.

Finalmente, la senadora tuvo que salir a pedir disculpas y aseguró que en ningún momento justificó el secuestro ni quiso revictimizar a los secuestrados. “Quiero reiterar mi compromiso con la paz, con las víctimas, con la reconciliación y el trabajo para que estos hechos dolorosísimos de la guerra nunca más vuelvan a ocurrir”, dijo.

Esta no es la primera vez que el movimiento Comunes o alguno de sus integrantes se ve envuelto en una polémica similar. Incluso, la misma Ramírez ha sido cuestionada por organizar otros homenajes al Mono Jojoy o Tirofijo. Con este hecho, el partido les da gasolina a los críticos del acuerdo y vuelve a dar un paso atrás en su camino político.

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