“Los movimientos de izquierda colombianos han instrumentalizado el feminismo”: Sara Tufano

Para la socióloga e investigadora Sara Tufano, Gustavo Petro no ha incorporado el ideario del feminismo, sino lo considera como una amenaza.

Diario Criterio: ¿Cuáles son los problemas que afronta el feminismo a la hora de hacer política en Colombia?

Sara Tufano: Mi posición es la de una mujer feminista progresista. A mí, el feminismo liberal no me interesa porque no busca cambios estructurales, solo busca unos cambios cosméticos para que ciertas mujeres puedan llegar a espacios de poder, como es el caso de Íngrid Betancourt o Marta Lucía Ramírez. Yo creo en el feminismo como un proyecto emancipatorio y de transformación de la sociedad que va mucho más allá de los temas de género como la paridad y las cuotas, que son necesarias, pero insuficientes.

Es ese orden de ideas, me identifico con partidos y movimientos progresistas y de izquierda en Colombia. ¿Qué es lo que sucede con estos grupos, a diferencia de otros en América Latina? Aquí ha habido un conflicto armado muy largo que permeó toda la sociedad, incluidas estas organizaciones dominadas por hombres, en las cuales no ha habido un relevo generacional, a diferencia de lo sucedido en Chile, por ejemplo.

Es una izquierda que se ha quedado en el discurso de combatir la explotación económica y de lucha de clases, pero no ha incorporado otras categorías como el género o la raza en sus análisis. En el momento en que las feministas entramos a estos espacios y empezamos a cuestionar las prácticas patriarcales de estos líderes, nos volvemos mujeres incómodas y somos apartadas.

Feminismo y política

Diario Criterio: ¿Este análisis lo hace a raíz de su experiencia?

S.T.: He tenido ya varias experiencias militando en organizaciones de izquierda y siempre sucede algo similar. La conclusión es que en Colombia hace falta consolidar un movimiento feminista democrático, antirracista y antineoliberal por fuera de estas organizaciones para que sean las mujeres las que lleven adelante las transformaciones estructurales en la sociedad y que, en algún momento, estos partidos entiendan que están completamente atrasados en estos campos.

Diario Criterio: Usted dice que el feminismo que representa es incómodo y no solo para la derecha sino para la misma izquierda colombiana. Háblenos un poco más sobre este tema…

S.T.: Primero que todo, quisiera decir que el feminismo tiene que ser incómodo porque cuestiona lo que se ha naturalizado. Por muchos años, en los movimientos de izquierda, lo más importante fue la lucha de clases. Cuando las mujeres entraron en estos movimientos, sus luchas se centraron en temas de igualdad, como conseguir el voto femenino y en mejorar las condiciones de trabajo. Con el tiempo, a partir de los años sesenta del siglo pasado, las feministas de la segunda ola se dieron cuenta de que, además de la clase, hay otras opresiones como el género y la raza.

Así, ellas comenzaron a cuestionar a los partidos de izquierda por sus posiciones anquilosadas, y porque los dirigentes fueran hombres y ellas estuvieran relegadas a actividades de menor importancia. Por esa época también surgió la crítica que hacen las feministas negras al feminismo blanco. Las mujeres negras van más allá y dicen: “Nosotras tenemos más semejanzas con nuestros compañeros negros que con las mujeres blancas”, porque la raza también es un sistema de opresión. Todo esto hace que el feminismo no sea bien recibido en estos partidos.

A mí me asombra mucho el caso colombiano, en donde la resistencia al feminismo es mucho más fuerte que en otros países.

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Diario Criterio: ¿Por qué es más fuerte esa oposición en Colombia?

S.T.: Tiene que ver, primero, con el machismo estructural de nuestra sociedad, pero sobre todo por la naturaleza de las organizaciones verticales y jerarquizadas a partir de las cuales se originan algunas de las organizaciones de izquierda que hay ahora. El problema es que estos partidos y movimientos no han evolucionado en muchos aspectos y se han anquilosado. Los debates que anteriormente se daban ya no se dan, y si se dan, causan mucha resistencia. Una, como feminista, termina viendo que los líderes de esos partidos no tienen la voluntad política de cambiar la situación y que, en últimas, la izquierda termina instrumentalizando al feminismo como lo hacen otros partidos.

Feminismo y el actual debate electoral

Diario Criterio: ¿Todo lo que usted ha comentado también ocurre con Gustavo Petro y su movimiento?

S.T.: Por la longevidad del conflicto armado y por el asesinato de muchos de sus dirigentes, la izquierda en Colombia no ha llegado a la Presidencia. Entonces, hay toda una generación bastante antigua que viene de las guerrillas, del Partido Comunista u otras organizaciones de izquierda tradicionales, jerarquizadas y verticales, que todavía no quieren entregarles la dirección a las nuevas generaciones. El resultado: a las viejas generaciones no les interesan los debates sobre el género o la raza, solo para citar un ejemplo.

En resumen, lo que hay es un conflicto intergeneracional en donde esta vieja guardia no ha sabido incorporar las demandas de las nuevas generaciones. En el caso de Petro, de estos debates, él ha sabido incorporar el del cambio climático, pero las cuestiones de género o de raza no las ha incorporado. Al contrario, las considera como una amenaza.

Gustavo Petro en su charla con Julio César Londoño
Gustavo Petro

Para mí, una izquierda así no tiene futuro. De ahí la importancia de crear nuevos movimientos como Estamos Listas, en donde hay mujeres que han militado en partidos mixtos y se han dado cuenta de que allí son muy difíciles los cambios.

Diario Criterio: En el Partido Comunes hay dos cabezas mujeres, Victoria Sandino y Sandra Ramírez. ¿Cómo ve este partido con respecto a las mujeres? ¿Es posible que Comunes represente el feminismo progresista?

S.T.: Claro que no. El Partido Comunes no se diferencia en mucho al movimiento de Petro o al Polo Democrático (a Dignidad no lo conozco, pero me dicen que es igual de dogmático y sectario). Es toda una izquierda muy parecida porque tiene un origen común.

Comunes es un partido machista: los comandantes hombres terminaron siendo los dirigentes. Pero en La Habana sucedió algo muy interesante: las excombatientes descubrieron el feminismo. El Acuerdo de Paz fue pionero en incluir el enfoque de género y eso repercutió en las excombatientes, quienes han intentado dar esos debates en un partido bastante hostil para ellas.

Es en parte por eso que los hombres del partido deciden que Victoria Sandino no regrese al Congreso. En el caso de Sandra Ramírez, es una mujer valiosa, pero para mí no es un referente feminista. Ella está en el Senado porque es una figura histórica y por una cuestión de respeto a su antigüedad en la guerrilla, además de haber sido la compañera de Manuel Marulanda.

Victoria Sandino
Victoria Sandino. Foto: Senado de Colombia
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Diario Criterio: En estas elecciones se ha hablado mucho de paridad e incluso varios movimientos hicieron las llamadas listas cremallera para buscar una paridad en el Congreso. ¿Esas medidas son suficientes para luchar por la igualdad de género o son pañitos de agua tibia?

S.T.: Las leyes de cuotas y paridad son necesarias, porque es un proceso muy lento. Es más factible el fin de la humanidad que la igualdad entre hombres y mujeres. Entonces, cualquier paso hacia la igualdad es bienvenido. ¿Qué ha sucedido con esa paridad? Ha sido instrumentalizada, tanto por el neoliberalismo como por los movimientos de izquierda, con el fin de que los hombres perpetúen su poder. En el caso de algunas listas paritarias al Senado, no escogen a las feministas que los cuestionan sino mujeres funcionales al patriarcado.

En el caso puntual del Pacto Histórico, he dicho que de nada sirve la paridad si por el otro lado se tiene a misóginos como Álex Flórez. ¿De qué sirve intercalar en una lista a algunas mujeres cuando al Senado van a llegar unos hombres tan misóginos que muy seguramente estarán en contra de lo que luchan las feministas? Eso es una grandísima contradicción, así se vuelve muy difícil llevar a cabo cambios favorables para las mujeres.

Estas actitudes demuestran que no les interesan los cambios, de eso estoy muy segura. Y el caso de Flórez es muy sintomático. Que ninguno de los líderes del Pacto Histórico se haya manifestado o haya rechazado lo hecho por él es una muestra de que el Pacto Histórico no quiere tomar medidas en contra de la violencia de género. Por eso no voy a votar por las listas del Pacto Histórico.

Diario Criterio: Hablemos de Francia Márquez. Al parecer, Petro la veía como una ficha más para mostrar que el Pacto era feminista, pero pareciera que él y los dirigentes de la coalición la vieran como un palo en la rueda. ¿Qué opina del papel de ella en esta contienda?

S.T.: Francia Márquez es magnífica. Ella está consolidando su carrera política. Ha tenido toda una importante trayectoria de lucha a favor de su comunidad, y el haberse lanzado directamente a la Presidencia le ha permitido cierta independencia. En consecuencia, así Petro no esté de acuerdo con algunas de las cosas que ella dice, es muy poco lo que puede hacer para frenar a Francia.

Lo interesante es que Francia ha logrado disputarle el poder a Petro situándose en un mismo nivel, porque al ser una candidata presidencial ha logrado tener el mismo grado de visibilidad. Eso ha hecho que Petro no pueda cuestionarla mucho, aunque sí ha sido un faltón. Todo lo que rodea a Francia ha sido buenísimo. Ha alcanzado rápidamente una posición que muy pocas mujeres en la izquierda han alcanzado.

Francia Márquez entrevista
Francia Márquez. Foto: AFP

Algo diferente a lo sucedido con Ángela María Robledo. Infelizmente, ella no le disputó la Presidencia a Petro, sino que fue su vicepresidenta, y eso hizo que los ataques contra ella fueran terriblemente misóginos cuando decidió apartarse de la Colombia Humana.

Diario Criterio: ¿Cuáles son las perspectivas de Estamos Listas?

S.T.: El hecho de que haya surgido un movimiento de mujeres es sintomático de todo lo que pasa en la izquierda, lo que ya hemos hablado. Algunas de ellas vienen de la izquierda y dijeron: “Vamos a hacer un movimiento de mujeres porque en los partidos mixtos no nos van a dejar hacer los cambios”. Y así lo hicieron. Ahora, esto no significa que en un movimiento de mujeres no haya disputas por el poder. Yo tengo algunas diferencias programáticas con ellas, pero me parece muy positivo que haya un movimiento constituido solo por mujeres. ¡Ojalá alcancen el umbral y obtengan unas curules!

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2 Comentarios

  1. Elizabeth MORALES VILLALOBOS

    Bueno, este diario hace esfuerzos. Con el tiempo se veran obligados continuar su apertura democratica hacia la izquierda. La Verdad saldra de un estudio de los origenes de la discriminacion en Colombia. Somos todas hijas de la guerra!

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