El paro puso en evidencia el malestar general de la sociedad y marcará las elecciones de 2022

La decisión que tomaron miles y miles de colombianos de salir a las calles, en medio del peor pico de la pandemia del coronavirus, para protestar contra la reforma tributaria y el Gobierno de Iván Duque demuestra el malestar general que hoy siente una parte importante de los colombianos, agobiados por la crisis económica, el desempleo, la pobreza, la inseguridad y la incertidumbre de cuándo o cómo serán vacunados.

La gota que terminó por desatar esta nueva tormenta social fue, al igual que en 2019, una Reforma Tributaria anunciada y presentada por el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, y que a pesar de llamarse Proyecto ley de solidaridad sostenible, no es más que una espada de Damocles que cuelga peligrosa sobre los medianos y pequeños empresarios, en especial sobre la clase media y trabajadora.

Lea también: Memoria en disputa: El debate detrás del monumento de Belalcázar que fue derribado por los Misak

Por lo menos así lo advierte el profesor Diógenes Orjuela, secretario de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que junto con la CGT, la CTC y las confederaciones de pensionados, había programado este paro desde hace varias semanas para protestar por otras razones, pero que terminó por encausar las protestas generalizadas que hay por el mal manejo de la pandemia y por la inoportuna reforma. 

“Esta protesta es de todos los indignados que queremos decirle al Gobierno que no estamos con su paquetazo de medidas neoliberales y que no aceptamos esa reforma, como tampoco la acepta la gran mayoría de los colombianos. El Gobierno sabía de la indignación y de la oposición a la reforma y, sin embargo, la radicó”, dijo Orjuela a Diario Criterio

La reforma, que pretende recaudar 23.4 billones de pesos, es tan inapropiada e impopular que consiguió lo impensable: unir en su contra a personas tan disímiles como Germán Vargas Lleras, César Gaviria, Gustavo Petro, hasta uribistas ‘pura sangre’ como Fernando Londoño Hoyos. Incluso, el mismo expresidente Uribe ha criticado la reforma y le había pedido al Gobierno que no la presentara.

Cambio Radical, el partido de Vargas Lleras que desde sus columnas fue el primero en criticar la reforma, aprovechó la circunstancia para lanzar una cuña radial -al mejor estilo de Fecode-.

Cuña Radial de Cambio Radical

Si la cuña es el pre lanzamiento de la campaña presidencial de Vargas Lleras nadie lo sabe, pero rumores abundan. Por su parte, el expresidente Gaviria aprovechó la ocasión para caerle con toda al gobierno, comparando al ministro Carrasquilla con Pablo Escobar diciéndoles “que no le tiene miedo” y pidiéndole que se “vaya y nos deje en paz”. La comparación desató una indignación en las redes de parte del uribismo.

https://twitter.com/mxestendencia/status/1387277193810784256

Entre la protesta y la violencia

Pese a que quienes convocaron el paro pidieron que las protestas fueran pacíficas, desde muy temprano el orden público se vio afectado. En la mañana, en Bogotá el Esmad intervino para desbloquear vías y el portal de TransMilenio. En Cali, donde se vivió una de las situaciones más complejas, indígenas Misak tumbaron la estatua de Sebastián de Belalcázar y se enfrentaron a unos policías que intentaron frenar el hecho, pocas horas después, vándalos quemaron buses del Mio, saquearon almacenes y atacaron oficinas bancarias. 

A su vez, los manifestantes de distintas partes del país difundieron por las redes videos de los abusos que algunos miembros del Esmad estaban cometiendo en contra de marchantes. En la tarde la situación se puso más tensa en las principales ciudades del país. En Bogotá encapuchados intentaron entrar a las instalaciones del Canal RCN y atacaron al edificio de la revista Semana, mientras que el centro capitalino se volvió un campo de batalla entre encapuchados y el Esmad. 

Recomendado: Gobierno no solo quiere 23.4 billones con la reforma: va por la Regla Fiscal para poder gastar más

Entre tanto, el presidente Iván Duque, en una intervención, continuó defendiendo la reforma tributaria y abrió la posibilidad de negociación con los sectores del Congreso. Actitud que ni le gustó a la oposición política ni a los convocantes de la marcha. Incluso, el ministerio de Hacienda ya dijo que estaba dispuesto a bajar la reforma de 23.4 a 18 billones y no gravar con el IVA los servicios públicos domiciliarios.

Monumento de Belalcázar derrumbado por comunidad Misak. Foto: AISO
Monumento de Belalcázar derrumbado por comunidad Misak. Foto: AISO

Sin embargo, el Gobierno la tiene difícil para sacar adelante la reforma y en palabras del analista León Valencia: “el proyecto está muerto en un 60 por ciento, pero habrá que esperar a que aparezca la mermelada del Gobierno y la reacción de los partidos que requieren recursos a pocos meses de la elección del Congreso”.

A su vez, el sociólogo y analista Eduardo Pizarro León-Gómez advirtió que hay una íntima relación entre las protestas de 2019 y las de este miércoles y pronostica que estas van a continuar. Esto, porque cada vez las marchas están más y más politizadas con miras a las elecciones de 2022.

“Lo que está pasando en Colombia es muy similar a las fracturas nacionales de muchos otros países de la región y que se han agravado con la pandemia. Es lo que se vio con la toma del Capitolio en Estados Unidos, la ruptura de Chile, Ecuador, Perú o la Brasil de Bolsonaro. Rupturas que unen problemas o deudas históricas con una tendencia a polarizar”, dijo Pizarro a Diario Criterio

Si algo está claro hoy, para Pizarro y otros expertos, es que las calles se ha convertido en un espacio de confrontación de los ciudadanos con la clase política y los partidos, que cada vez más distantes y ajenos a sus problemas. De ahí, que varios sectores políticos crean que es en las calles donde seguramente se jugarán en gran medida las elecciones de 2022.

En ese sentido, Pizarro cree que quien mejor está capitalizando las movilizaciones es Gustavo Petro, escenario que a su vez le sirve a la extrema derecha para mostrar los riesgos y peligros que representa el candidato de la Colombia Humana. En últimas, este juego les sirve a los dos extremos, pues si logran repetir la polarización y el miedo de 2018, terminarán borrando a los candidatos o partidos de centro y asegurar su paso a la segunda vuelta.

El paro multitudinario, a pesar del coronavirus y del absurdo fallo de última hora del Tribunal de Cundinamarca, han puesto aún más al gobierno en dificultades para sacar la reforma, que así se caiga, difícilmente le pondrá fin a las protestas, pues como está claro, es allí donde ya se está jugando las elecciones de 2022.  

6 Comentarios

  1. Cómo es posible q el presidente de Colpensiones gane 53.000.000 millones de pesos, y a los asalariados nos roben hasta las semanas que en tiempo hemos cotizado? Pss por eso y más seguiremos protestando…. maldito gobierno…