Nace el primer subsidio menstrual en Colombia

El subsidio menstrual permitirá a las niñas y adolescentes de Antioquia, entre los 12 y 18 años, acceder a una asistencia para adquirir productos como la copa, los calzones absorbentes y las toallas higiénicas. 

El subsidio nació a partir de dos realidades: la pobreza económica que impide que las mujeres adquieran productos de higiene menstrual y la deserción escolar, puesto que muchas niñas no pueden asistir a las instituciones al no tener toallas, de acuerdo con Juana Botero, integrante del staff de dirección de la Caja de Compensación Familiar de Antioquia (Comfama) y educadora menstrual.

“Quisimos llamar la atención del país alrededor de esta situación. Este tema debe ser visto con la misma relevancia que la píldora anticonceptiva o los medicamentos que hay en el POS. Esto nos sucede a las mujeres cada 28 días, queramos o no”, dijo Botero a Diario Criterio.

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¿Cómo funcionará el subsidio menstrual?

A partir del 1 de noviembre y hasta el 14 de abril de 2022, se podrá acceder al subsidio mediante un bono que estará disponible para los afiliados a la caja de compensación. Así, de acuerdo con la categoría de afiliación de la persona y el producto a adquirir, Comfama subsidiará gran parte del valor.
Esta ayuda aplica para los afiliados TA (que devengan hasta 2 salarios mínimos legales) y TB (que devengan entre 2 y 4 salarios mínimos legales) y sus beneficiarios. El porcentaje se cubrirá de esta manera:
Toallas reutilizables: subsidio hasta del 79 por ciento.
Copa menstrual: subsidio hasta del 76 por ciento.
Calzones absorbentes: subsidio hasta del 79 por ciento.

Esta ayuda aplica para los afiliados TA (que devengan hasta 2 salarios mínimos legales)  y TB  (que devengan entre 2 y 4 salarios mínimos legales) y sus beneficiarios. El porcentaje se cubrirá de esta manera:

Para tener en cuenta

Las personas que reciban un bono para la copa menstrual deberán esperar unos 7 años para volver a acceder nuevamente al subsidio, dice Comfama. Esto, porque si bien está planteado inicialmente para unos pocos meses, la idea es que esta asistencia perdure en el tiempo y abarque a personas de otras edades.

El bono podrá ser adquirido a través de La Tiquetera, tienda virtual para la compra de boletas, y se redimirá con el aliado seleccionado. Es decir, a través de las empresas que ofrecen los productos y que trabajan directamente con la caja de compensación: Nosotras, Bloom, WAM, Somos Martina, Princesas Menstruantes y Vera Cup. 

Acceso a productos menstruales, subsidio menstrual
En el país, muchas mujeres no pueden acceder a estos productos. Fuente: Comfama.

Una herramienta para una menstruación consciente

El subsidio menstrual surge, además, de la mano de un programa pedagógico de conversaciones y encuentros cuyo objetivo principal es que las niñas, jóvenes, mujeres y personas menstruantes puedan conectarse con su cuerpo y entender su ciclo menstrual, para así hacerse cargo de su salud en esta materia. 

“Nuestro subsidio menstrual no solo busca que elementos como la copa menstrual, las toallas de tela y los calzones absorbentes se vuelvan asequibles para todas y todos, sino que también plantea una cobertura pedagógica en colegios, escenarios de conversación y medios comunitarios en el Valle de Aburrá y las subregiones de Antioquia de Urabá, Oriente, Suroeste, Occidente, Norte, Magdalena Medio, Bajo Cauca y Nordeste”, indica Comfama al respecto. 

En este sentido, Botero explicó que parte de la pedagogía que debe hacerse en el departamento y en el país tiene que ver con comprender que la menstruación existe, que debe hablarse de este ciclo natural sin vergüenza, puesto que, según explicó, en Colombia más del 30 por ciento de los y las adolescentes sienten incomodidad al hablar del tema. “Esto tiene que dejar de ser un tabú. Hay que dignificar a los cuerpos menstruantes”, dijo. 

Además, indicó que debe dialogarse sobre la gestión de la salud, puesto que la menstruación se convierte en una brújula del cuerpo que da indicios de qué podría estar mal. Según explicó, esto también se relaciona con las emociones. “Cuando empezamos a entender lo que le pasa a nuestro cuerpo, podemos gestionar nuestras actividades, lo que consumimos. Podemos, por ejemplo, comprender cómo el agua puede ayudarnos en el proceso. Queremos que nosotras podamos hacernos cargo del ciclo y no él de nosotras”, expresó Botero.

Este proceso tiene también un componente de diversidad. Al dar a conocer el subsidio menstrual, desde Comfama no solo se ha hablado de mujeres, sino de personas menstruantes. “Un hombre trans es una persona que menstrúa, independientemente de su identidad sexual. Para ellos también se creó esta ayuda”, añadió. 

Copa menstrual
El subsidio aplicará para la copa menstrual, los calzones absorbentes y las toallas reutilizables. Fuente: cortesía Comfama.

Otras medidas que hacen falta

En Colombia, se han hecho esfuerzos como el de quitarles los impuestos a los productos higiénicos para garantizar el acceso a una menstruación sin limitación, indicó Botero. Sin embargo, manifestó que todavía hacen falta más avances en esta materia.

De hecho, al Congreso de la República llegó un proyecto de ley, en agosto de este año, que pretende que las mujeres de estratos 1, 2 y 3 puedan tener acceso gratuito a los productos íntimos por medio de las EPS y las secretarías de salud de las ciudades, los departamentos y los municipios.

La iniciativa, del senador Armando Benedetti, nace precisamente de las dificultades económicas que muchas personas tienen a la hora de adquirir estos productos. Situación que el Dane ha puesto en evidencia en varias ocasiones, a través de su encuesta de Pulso Social. 

Esta necesidad también se ha puesto en consideración a nivel mundial. Muchas naciones han implementado leyes que promueven el fácil acceso a estos productos. Este es el caso de Escocia, país en el que los establecimientos públicos, como farmacias y universidades, suministran de forma gratuita productos como toallas y tampones. 

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