“Tantas Almas es una mirada emotiva al trabajo que debe hacer un padre para enfrentar su duelo”, Nicolás Rincón

El próximo 16 de septiembre llega a las salas de cine del país Tantas Almas, una película dirigida por Nicolás Rincón Guille, una historia de duelo, memoria y espiritualidad. Diario Criterio habló con su director y productor.

El hombre camina con algo envuelto en sus manos. Recorre lentamente las calles de un pueblo desierto del Caribe que amanece después de un toque de queda. Se desplaza hasta el borde del río, toma una canoa y se deja llevar por la corriente del caudal que tantos cuerpos ha visto pasar.

Así termina Tantas Almas, una película que conmueve, que estremece la memoria y eriza la piel. Un largometraje sobre el duelo, la búsqueda de seres amados y la esperanza por su regreso.

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“La apuesta principal de Tantas Almas es una mirada emotiva al trabajo que debe hacer un padre para enfrentar su duelo. Espero poder tocar fibras profundas de sensibilidad del espectador, que sea una película que genere debate porque hay narrativas abiertas, no es una película con la que tu salgas con una idea clara de lo que hay que hacer”, dice a Diario Criterio Nicolás Rincón, director de la película.

Tantas Almas
José un viejo pescador descubre que los paramilitares mataron a sus dos hijos varones, Dionisio y Rafael y arrojaron sus cuerpos al río. Foto: Cortesía.

Aunque Tantas Almas llegará a las salas de cine colombianas el próximo 16 de septiembre, ya ha tenido algunos reconocimientos internacionales que dan cuenta de su calidad cinematográfica y narrativa. En 2019, por ejemplo, ganó una Estrella de Oro a Mejor Película, en el Festival de Cine de Marrakech, Marruecos.

Recientemente, además, la Academia Colombiana de Artes y Ciencias Cinematográficas la escogió para representar al país en los Premios Goya 2022. También hace parte de las cinco películas preseleccionadas para escoger la representante de Colombia a los Premios Óscar del otro año.

Diario Criterio habló con el director, Nicolás Rincón, y el productor, Manuel Ruiz de Medio de Contención Producciones, sobre la realización, la producción, los actores y algunas memorias y anécdotas que estuvieron presentes durante el rodaje.

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Un camino de largo aliento

Tantas Almas nació después de que Nicolás hiciera Los abrazos del río, un documental que recorre todo el río Magdalena y habla sobre la trasformación del caudal para ser una figura de vida y resistencia.

Durante el recorrido escuchó una serie de testimonios. En su paso por Barrancabermeja, Canta Gallo, Puerto Viches una mujer de las tantas que ya habían contado sus vivencias dolorosas en torno al conflicto armado le habló sobre cómo los paramilitares le mataron a sus dos hermanos y su papá emprendió una búsqueda intensa de los dos cuerpos. Y eso es lo mismo que hace José, el protagonista de Tantas Almas.

“Cuando me contó eso fue como una luz, una figura de resistencia increíble porque un pescador que vaya a confrontar la represión de rescatar los cuerpos, me pareció una luz de resistencia”, comenta Nicolás.

Toda esa violencia empezó a pesarme y entre esa saturación y mis límites como cineasta escuché la historia de una mujer y eso dio nacimiento a Tantas Almas.

Lo que aprendió durante sus recorridos se fue mezclando con el interés de hacer ficción, aspecto que se fortaleció después de “cruzar el límite del documental”, como lo expresa el director al rodar una producción con las madres de Soacha. 

Tantas Almas
Detrás de cámaras Tantas Almas. Foto: Cortesía.

Una idea que sale a la luz

“Yo tenía todos estos testimonios de El abrazo del río, los escribí en una forma literaria y tenía muy presente esa idea de querer hacer una ficción”, expresa Rincón.

Comenzó a escribirla y a crear figuras ficcionales que le dieran más sentido a la historia. Después, empezó a buscar financiación. Consiguió ayuda y recibió apoyos nacionales e internacionales, además ganó la convocatoria del Fondo de Desarrollo Cinematográfico y ese fue un paso definitivo. 

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“Lo que sí estaba claro desde el 2019 era la necesidad de hacer una película. Había una necesidad de Tantas Almas, no era solo una idea mía. Sentía que la gente que trabajó conmigo en otras producciones sentía necesaria la película y eso le da el plus al proyecto”, expresa el director.

La película de Nicolás Rincón Guille
Arley Carvallido, protagonista de Tantas Almas. Foto: Cortesía.

Manos a la obra

La investigación hace parte de la fuente orgánica de nuestra mirada creadora”, dice Manuel Ruiz. Este aspecto, como muchos otros fue muy importante para encontrar el lugar indicado que recreara lo escrito por Nicolás.

Después de un análisis exhaustivo en arqueología y etnografía encontraron a Simití, Bolívar. Viajaron para conocer el terreno y no solamente las condiciones geográficas correspondían a lo que querían, sino que este municipio el sujeto y el protagonista indicado de una historia como Tantas Almas. 

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“Simití hoy en día es un sujeto de reparación colectiva porque fue víctima de la población debido a la violencia paramilitar que vivieron, liderada por Julián Bolívar a finales de los años 90 y principios de los 2000”, explica Ruiz.

Una cosa fundamental para Nicolás era que el protagonista de la película realmente fuera un pescador, y Simití es un lugar tradicional de pesca artesanal, el motor de la economía es ese

El trabajo de campo se realizó durante todo el 2017 en Simití, sur de Bolívar, esto les ayudo a entender mejor el terreno, las condiciones climáticas y los escenarios que le darían vida a la película.

La película Tantas Almas
Arley Carvallido, protagonista de Tantas Almas. Foto: Cortesía.

Actores naturales con sello propio

Aunque Nicolás nunca había hecho ficción antes, tenía la convicción de que “cuando encuentras a alguien para filmar esa persona tiene un don, su presencia frente a la cámara es una caridad casi metafísica”. 

No había un prototipo, tenían claras edades y géneros. Después de ver algunos videos del casting, Nicolás les propuso un encuentro presencial a los convocados para hacer algún par de acciones simples como tomar un vaso de agua o caminar. 

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“Desde la simplicidad de esos gestos se comienza a ver cuál es la presencia y la simplicidad. Poco a poco logramos los personajes y encontramos a Arley. Realmente no habían dos como él”, comparte Nicolás con Diario Criterio. 

Arley, el protagonista
Arley Carvallido, encarna a José protagonista de Tantas Almas. Foto: Cortesía

Cuando lo vio estuvo convencido de que él sería José, pues era un hombre de edad, con músculos marcados por su trabajo en el mar: tenía una fuerza natural. Su mirada fue otra de las cosas que más llamaron la atención del director. 

Su mirada es delicada, sensible, espiritual. Tenía una capacidad de actuar espeluznante, le pedía que hiciera algo y él lo entendía y era muy justo siempre. Fue muy bonito trabajar con él.

Algunas cosas del guion se adaptaron de acuerdo a las personalidades de los actores, algunas líneas también se acomodaron a los lenguajes de la gente. Los únicos actores profesionales fueron los paramilitares ya que un rol como ese demandaba personas que pudieran caracterizarlo. 

Tantas Almas: de las complejidades y simplezas 

Sus pasos lentos, su rostro inexpresivo que guarda el dolor de una ausencia. Las canas que se divisan en su pelo y bigote, las arrugas que adornan su cara y una delgadez esquelética.

Así es José, así es Arley, el hombre que soñaba con ser futbolista o médico y que a sus 60 años se dio cuenta que podía ser actor.

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Con todos los elementos de un actor apto para encarnar al personaje principal, había un solo aspecto que podría haber cambiado el rumbo de la película: la creencia religiosa de Arley. 

Arley es evangélico, entonces su religión no permite cantos vallenatos, no se fuma, no se toma, no se dice groserías y el personaje no era así, porque además incorporaba algunos ritos que para esa cultura son ‘paganos’, así que Arley pidió hablar con el pastor”, cuenta Nicolás. Y el resultado fue positivo.

Manuel Ruiz

Los actores naturales son personas que han sido de alguna forma anónimas en términos públicos, son personas que vienen de sectores diferentes, personas trabajadoras, que no han tenido un reconocimiento público, pero sobre todo no se han mirado a sí mismas.
Tantas Almas, película colombiana
Arley Carvallido, encarna a José protagonista de Tantas Almas. Foto: Cortesía.

Luces, cámara, acción 

Al ser la primera película de ficción de Nicolás y Manuel, se desconocían muchas cosas, por eso ambos recuerdan tres aspectos con los que tuvieron que lidiar durante el rodaje que duró cinco semanas en total.

La lancha donde iba la cámara fue conducida por un lanchero de la región que por supuesto nunca había llevado una cámara: nadie tuvo en cuenta el oleaje, las corrientes, y la velocidad del río. 

“‘Garrapata’ (el lanchero) y el fotógrafo se sincronizaron para poder manejar la lancha y lograr las tomas que ellos deseaban independientemente de las condiciones”, contó Manuel.

Detrás de cámaras de Tantas Almas
Detrás de cámaras Tantas Almas. Foto: Cortesía.

Otro aspecto fueron las altas temperaturas “El sol el Simití puede ser de 40 grados, pero con ese espejo de agua la sensación térmica pues es insoportable”. Así que el desplazamiento de equipos, las distancias y caminatas mientras el sol ardía fue un gran reto para la producción.

Una de las costumbres a las que el equipo se tuvo que adecuar fue a las siestas que usualmente toman los habitantes del municipio. 

“Desde el medio día hasta las 3:00 a.m. toman la siesta y para nosotros -en términos del rodaje- este tiempo es perdido, no se puede tomar. Arley necesitaba siesta, por ejemplo”, dice Nicolás. 

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Así que decidieron no forzar los tiempos y entender que las siestas eran importantes no solo para el descanso, sino por la intensidad del río a esa hora y el ángulo del sol. 

Nicolás Rincón

Rodamos en el 2018, tiempo en el que el país estaba en otro momento social, con más esperanza de paz, de pasar la página y hoy en día no sé si hubiéramos podido hacer un rodaje en esas zonas.

Un público colombiano listo para Tantas Almas 

“Lo importante para mí es poner sobre la mesa la necesidad de un duelo colectivo, que son tantas almas, demasiadas almas que están por ahí”, expresa Nicolás.

Aunque la película se iba a estrenar en marzo del año pasado, el director considera que hay aspectos sociales que han cambiado y otros que no, por el ejemplo el río.

“Durante este año el río vuelve a ser un lugar en el que se botan los cuerpos, la violencia ha vuelto a renacer, estos ejércitos paramilitares están muy presentes. No es que la película sea actual, sino que la historia colombiana es un círculo del que no hemos podido salir“, comenta.

Tantas Almas tiene un ritmo lento, como los tiempos de la ausencia. Es una película para Colombia y el mundo, una historia como la de cientos de familias sumidas en el duelo y la esperanza, una producción necesaria para un país que renace de las cenizas aunque el fuego siga intenso.

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