Cómo superar la tusa que deja el final de una serie (y no morir en el intento)

No existe nada que me genere más envidia que la gente que consume un producto audiovisual, le invierte tiempo y, cuando se termina, sigue adelante con su vida; esas personas que no se encariñan con ningún personaje, que no tienen ninguna teoría sobre lo que pueda pasar o no; la que no llora ni ríe con lo que pasa en pantalla; la que no tiene la banda sonora en sus ‘playlists’.

Esas personas que simplemente tienen una manera diferente de disfrutar: ven y siguen adelante. Y, sí. Aunque las envidio, en el fondo no quisiera ser cómo ellos.

Disfruto mucho de coordinar mis actividades de la semana alrededor de un estreno; un final de temporada o un nuevo episodio; amo leer ‘tweets’ luego de un episodio. Me encanta llorar, hacer fuerza y reírme con un personaje como si fuera un amigo; adoro recomendar series y, para mí, no hay mejor plan que sentarme con otros televidentes a discutir sobre lo sucedido y teorizar.

Por eso es que me da tan duro terminar una serie.

Parecería que exagero, pero los finales dejan huecos. no solo en mis rutinas, sino también en mi cabeza; y es posible que me quede días pensando en lo que les pasó a mis personajes favoritos al final.

Hace unos días me empezó una tusa doble, porque terminó The Marvelous Mrs. Maisel, en Amazon Prime Video, después de casi cinco años desde que me vi el primer capítulo, y porque vi el increíble final de Succession, en HBO Max, después de dos años desde que le hice caso a Manuela, mi amiga de la universidad, y le di la oportunidad a la familia Roy.

No se pierda, de @queleeisabel: El amor y la muerte de Candy

Estos finales me están pegando especialmente duro, porque, si me han leído, desde hace tiempo y como dije en mi resumen de series de 2022, hay momentos cuando los productos audiovisuales que consumimos se relacionan con nuestro día a día y lo que estamos viviendo; por eso es que muchas veces las vidas ficticias de los personajes que vemos en televisión dejan de ser un escape o un momento de entretenimiento y se convierten en un reflejo de lo que sentimos y, en algunos casos, nos muestran como podríamos reaccionar, actuar o no.

Si aún me sigue a este punto y es uno de los afortunados que cree que estoy exagerando, tengo una pregunta para usted: ¿qué me recomienda que haga?; y si usted, en este punto, se dio cuenta de que es como yo y sigue incluso hoy pensando en el final de Kendall Roy, la pregunta es la misma, pero quisiera saber que métodos, estrategias o acciones adelantan para hacer la tusa más llevadera.

Aquí están los pasos que yo normalmente sigo; que, según del nivel de tusa televisiva que tenga, pongo en acción para pasar esta etapa y porque no disfrutar de este tiempo también, igual era su serie favorita por alguna razón, y porque termina no significa que se deje de disfrutar.

  1. Comentar hasta cansar

A mí me gusta ver una serie que me recomiendan o ver una serie en compañía porque esa tusa es mucho más maluca si no tienes con quien comentarlo. Para mi tusa actual, Luisa, una de mis mejores amigas, ha notado que le tengo el chat de Instagram y de Whatsapp a reventar con mis sentimientos sobre la última temporada de The Marvelous Mrs. Maisel, una serie que es como un abrazo de lo reconfortante.

Creada por Amy Sherman-Palladino (también de Gilmore Girls), cuenta la historia de Midge Maisel, una joven judía a la que, hacía finales de los años 50, su esposo la deja y eso la lleva a empezar una carrera como comediante de ‘stand-up’. Una serie con un humor astuto y encantador; maravillosamente ambientado, desde los apartamentos hasta los sombreros de Midge, y que tiene los monólogos más entretenidos y graciosos que he visto en mucho tiempo.

Vea el tráiler de The Marvelous Mrs. Maisel.

Alex Borstein ganó Emmys por su papel como Susie Myerson, la agente de talento de Midge, al igual que Rachel Brosnahan, quien ganó no solo Emmy, sino premios de la crítica y dos Globos de Oro por darle vida a esa maravillosa Mrs. Maisel.

Además, terminó con una quinta temporada muy bien lograda que le da no solo el cierre que se merecen sus personajes, sino que la consolidó como un clásico de la televisión de comedia.

El hecho que pueda seguir hablando de ella hace que disfrute lo mismo que si la estuviera viendo.

Querido lector: si se antojó de verla, también recibo sus comentarios; mientras tanto, seguiré mandándole videos de TikTok a Luisa.

  1. Leer reseñas y uno que otro tweet de gente que pasa por lo mismo

Este es un paso primordial que nunca me salto, en especial si les pasó como a mí, que ninguno de sus amigos se estaba viendo al mismo tiempo que usted la última temporada de Succession.

Las reseñas y las críticas son un recurso maravilloso para darle cierre a una serie que te haya gustado bastante, porque los profesionales o columnistas –como yo— se encargan de buscar esos detalles que, por la emoción se te pasan al ver los capítulos, entregado una explicación (que a veces hace falta) de lo sucedido en pantalla; o puede que te hagan sentir mejor porque estás leyendo que alguien más siente lo mismo que tú.

La comenté un poco con mi papá, pero él es del equipo ‘veo y sigo adelante’, entonces mi discusión pasó a Twitter y a los artículos de Vanity Fair.

De la serie en general ya he hablado suficiente, tanto que le dediqué una columna al inicio de la cuarta temporada. De lo que me hace falta hablar es del final (evitaré los ‘spoilers’ para quienes aún no están al día)

No se pierda: El último adiós a ‘Succession’ y los Roy

Succession es una serie donde los ganadores realmente no existen.

Por más que los hijos se esfuercen por conseguir la aprobación del padre, este siempre se las pone a perseguir como una zanahoria, en una vara, llevada en frente por un caballo: cerca, pero inalcanzable; manipulando sus acciones y generando cada vez más trauma. Es por eso que nunca me imaginé un final feliz para ninguno.

Lo que no esperaba era experimentar una hora y media de televisión con un final trágico, pero satisfactorio, para los hermanos Roy, porque, aunque ellos no pudieron haber terminado más millonarios, perdieron su poder, lo cual es devastador para quienes han convertido esta búsqueda en lo más importante en sus vidas.

Este final, para mí, ha sido especialmente duro, porque la programación de HBO (ahora se llama Max) parece que no alcanzará el nivel de calidad que había tenido durante los últimos seis meses los domingos (White Lotus, seguido de The Last of Us, para rematar, con una de las mejores temporadas de televisión con Succession).

Ahora empieza la nueva serie de Sam Levinson (Euphoria) con The Weekend, un drama hipersexualizado sobre una princesita del pop a la que los críticos han odiado y que no me inspira ni siquiera la curiosidad de ver el primer capítulo. Y al igual que los tweets que aún hoy he visto de Succession, creo que me tomará un tiempo dejar de pensar en la última escena de Kendall, Roman y Shiv.

Tráiler de Succession (HBO Max).
  1. Airear la mente y dejar la televisión un tiempo

Parece un poco obvio, pero estas tusas se pasan mejor con un libro, un álbum nuevo, una escapada a cine y, de pronto, una invitación a tomar café con ese amigo que no ves hace meses. Incluso sirve aceptar una salida a ver qué pasa, quien sabe, puede que te den una recomendación nueva maravillosa o te dejen con ganas de hacer una maratón de películas de Nancy Meyers para decir que el amor no existe.

  1. Empatar con una serie completamente diferente

Si usted es como yo, que tiene una lista infinita de cosas por ver, saltar de una serie a otra puede ser la solución más lógica. En mi caso muchas veces funciona y esta nueva historia resulta siendo mejor que lo que acabé de terminar (pero si me preguntan por Succession, aunque ya parezco disco rayado, no creo que vea nada mejor este año).

Seguir recomendaciones siempre es chévere, porque quien te recomienda es tu compañero de teorías.

En el caso de ustedes, lectores, les tengo dos recomendaciones: volver a Netflix siempre es difícil, porque las series creo que han decaído mucho en calidad, pero me sorprendió con la miniserie del universo de Bridgerton, La Reina Charlotte, seis capítulos para los amantes de los vestidos de época y de las historias de amor que se siente verdaderas. El elenco de esta serie brilla en sus actuaciones y lo mejor es que realmente no se tienen que ver las demás temporadas de Bridgerton.

Por otro caso, está Shrinking en AppleTV+, una comedia sobre la terapia, donde Harrison Ford hace de un terapeuta con enfermedad de Parkinson. Esta es un formato y una propuesta fresca que valen mucho la pena, habla del duelo y de como este nos saca de nuestra vida normal abruptamente, para luego mostrarnos que sí podemos superar eso que tanto nos duele.

Mis pasos son solo sugerencias no son infalibles.

Como pasa con cualquier tusa, es una cuestión de tiempo.

Mientras tanto, quiero saber ustedes qué más hacen cuando están en una situación parecida, y si tienen recomendaciones nuevas para mí, prometo verlas.

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