Yankees go home, yankees come home

Lo vi y lo escuché varias veces en la Comisión Primera del Senado.

El senador José Ignacio Vives Echeverría, más conocido como Nacho Vives (q.e.p.d), en cualquier intervención y sin que viniera al caso, de pronto exclamaba: fulano de tal (nombre inventado) es un h.p. Pronunciado así, con sus nueve letras (incluida la h), separando con un guion (-) cada una de las sílabas, para darles más énfasis. Luego exigía: señor secretario, al redactar el acta ponga la palabra h.p. completa, tal y como la pronuncié.

Una vez publicado ese texto en los que antes eran los “Anales del Congreso”, la secretaria de Vives subrayaba lo pertinente; el senador se llevaba una buena cantidad de ejemplares para Santa Marta y allí los repartía entre los más zafios de sus seguidores. Alrededor de una también santa botella de ron, exclamarían ellos: “¡Eche! ¡No me joda! ¡Ese Nacho Vives sí se las dice muy claras!” Una forma de reafirmar o aumentar votantes a través de la admiración.

Dos congresistas norteamericanos me recordaron a nuestro tropical y caribeño Nacho Vives. Jim McGovern y Alexandria Ocasio-Cortez.

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Jim es representante a la cámara por un distrito de California. Jim es marxista, y en ese Estado existen bastiones que todavía creen en ello. Y lo reeligen. Y tienen todo el derecho, ellos y aquel. Lo malo para nosotros es que este Jim nos ha tomado como bandera para hacer campaña ante sus prosélitos, descalificando al país por todos los temas posibles.

Jim vino a Colombia. Jim le concedió un reportaje a Caracol Televisión el pasado sábado. En las redes algunos aseguran que ese noticiero está al servicio de la izquierda. No lo creo. Más bien pienso que tiene en su nómina algunos militantes de esas ideas, lo cual no es censurable, pero sí lo es el que estos periodistas presenten pasajes en los cuales tratan de manipular en favor de sus querencias políticas.

Caso concreto esa entrevista sosa, sesgada y muy poco profesional a Jim. No lo digo porque a veces confundía yo al entrevistador con el entrevistado, tan calvos y tan parecidos físicamente. Lo de menos. Lo simpático era que, en sus interactuaciones, a veces no lograba distinguir yo entre el pensamiento del reportero y el del preguntado congresista de izquierda. Una muestra al punto. Jim responde: no oyen a los manifestantes. Siguiente pregunta del periodista: ¿cree usted que no oyen a los manifestantes? Y otras por el estilo.

Alexandria es una joven brillante, reconocida como socialista, elegida a la Cámara de Representantes con solo 29 años, su base electoral es gente de bajos ingresos, en donde hay colombianos contestatarios de nuestro gobierno.

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¿Qué tienen en común ellos dos? Además de sus posiciones ideológicas, ambos mantienen la antena alerta para proponerle a la Cámara, por cualquier motivo, que se le nieguen los recursos a nuestra policía, ayudas de todo orden, incluidas aquellas que se destinan a la lucha contra el narcotráfico en nuestro país.

¿En qué se parecen estas dos figuras políticas a Nacho Vives? En que sus distritos están ideologizados hacia la izquierda. Y como los congresistas de ese país disponen de muchos medios, ellos les comunican a sus electores todo lo que hacen, dicen, proponen, intervienen, solicitan y demás, es decir, les hacen saber todo aquello que sea del agrado de sus votantes. En un inglés parecido, sus seguidores leerán todo lo que hacen en favor de la izquierda en Colombia y en su inglés exclamarán: “¡Eche, don’t bother me, Jim y Alexandria sí se las ponen dura a esos gobiernos fascistas!

Pero ojo: aquí hay algo más perverso. Que nosotros recibamos menos dinero para combatir el narcotráfico, implica más cocaína en los Estados Unidos, más barata y mayor peligro de que los hijos de los electores de Jim y Alexandria consuman y se vuelvan adictos. Iniciativas que perjudican a sus votantes. Antes, en Latinoamérica, cuando los gringos intervenían para defender los gobiernos del peligro de los comunistas, la izquierda manifestaba con carteles que decían YANKEES GO HOME. Si los electores de estos dos legisladores se enteraran mejor, más bien les pedirían su retorno a los asuntos domésticos con cartelitos que dirían YANKEES COME HOME.

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7 Comentarios

  1. “Que nosotros recibamos menos dinero para combatir el narcotráfico, implica más cocaína en los Estados Unidos…” jajajajajajajajaja… falso de toda falsedad , señor columnista Giraldo, todo colombiano con mas de tres dedos de frente sabe que esos recursos que Colombia recibe de USA , en lo que menos se usan es para combatir el narcotráfico, en cambio si es cierto que esos recursos aparte de desviarlos y robarselos también son para equipar a una fuerza pública que mas parece un aparato sicarial de este gobierno narcoparamilitar que una fuerza de Estado que proteja y sirva al ciudadano colombiano

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